lunes, 22 de julio de 2019

El carro, el caballo, el cochero y el amo


Una gran mayoría de creencias y religiones utilizan la división tripartita a la hora de enumerar los componentes del ser humano. Esta triple división la forman tres elementos integrados dentro del cuerpo humano, que serían: el centro motriz, el centro intelectual y el centro emocional. El centro del cuerpo, es el centro motriz. El centro  de la personalidad, es el centro intelectual. El centro de la esencia es el centro emocional, que es su alma.

En muchas enseñanzas orientales, los conceptos "cuerpo-emociones-mente" suelen ser comparados con la analogía de un conjunto formado por un total de 4 elementos: un carruaje, un caballo, un cochero y su amo. Papus fue uno de los escritores que mejor popularizó la metáfora del carro y la alma humana.

Cada una de las enseñanzas tienen su propio modo para definir estos conceptos. En el cristianismo para estos 4 componentes se utilizan las expresiones de "cuerpo carnal", "cuerpo natural", "cuerpo espiritual" y "cuerpo divino".

En la terminología teosófica el cuerpo carnal de los cristianos es denominado "cuerpo físico", el cuerpo natural es el llamado "cuerpo astral", el cuerpo espiritual se denomina "cuerpo mental y el cuerpo divino pasa a ser el llamado "cuerpo causal".


En el siguiente cuadro se detallan cada una de estas características que en el cristianismo y en la teosofía se nombran de forma diferente:
  1. CARRUAJE O CARRO.- Primer Cuerpo, Cuerpo Carnal y Cuerpo Físico
  2. CABALLO.- Segundo Cuerpo, Cuerpo Natural y Cuerpo Astral. Son las emociones y los deseos
  3. COCHERO O CONDUCTOR.- Tercer Cuerpo, Cuerpo espiritual y Cuerpo Mental. 
  4. AMO O CONCIENCIA.- Cuarto Cuerpo, Cuerpo Divino y Cuerpo Causal.

El Cuerpo Astral no es algo que sea necesario, pero sin embargo, representa un gran lujo que no todos los seres humanos tienen. De hecho se puede vivir perfectamente sin Cuerpo astral ya que el Cuerpo Físico puede sustituirlo sin problemas. Hay que tener presente que una persona sin Cuerpo Astral, puede ser considerada una persona muy espiritual. 

Los seres humanos de la actualidad funcionan básicamente de dos formas. En el primer caso el Cuerpo Físico funciona de forma automática y dependen solamente de las influencias externas. En el segundo caso el Cuerpo Físico sigue funcionando de forma automática, pero depende de las influencias de los otros tres cuerpos. En lugar de una masa de deseos distintos y contradictorios, existe un "solo yo" que es íntegro, indivisible e invariable.

En el primer caso el pensamiento es mecánico y en el segundo caso existe una conciencia que toma el pleno control de la situación en forma de voluntad y toda contradicción desaparece. El carruaje esta conectado al caballo mediante dos barras y el cochero gobierna al caballo mediante unas riendas.  Si no hay barras o no hay riendas, el carro no avanza de la forma correcta.

El caballo representa a las emociones y el carro representa al cuerpo. Si el caballo se desboca, el cochero pierde el control de la situación y el carro puede aparecer en cualquier lugar. Cuando el caballo se desboca es imposible llevar al amo a buen puerto:


El cochero es el intelecto y tiene que estar despierto con el fin de poder oír las instrucciones de su amo. Por su parte el amo se comunica con el cochero mediante el lenguaje de la voz, esto implica que es fundamental que el amo y el cochero hablen el mismo idioma. Si la comunicación entre el amo y el cochero no es fluida, el amo solamente tiene una opción: prescindir del cochero y agarrar las riendas:


Para que el amo pueda ser trasladado por el carro, el cochero es el responsable de que el caballo este bien alimentado y cuidado, del mismo modo, el carruaje debe estar revisado y en perfectas condiciones para que pueda rodar y avanzar. Cuando el amo decide ir a un lugar concreto, todo tiene que estar preparado para ponerse en marcha de inmediato. Bajo este contexto, en todo instante la mente tiene que aprender a controlar a todas las emociones.

Algunas doctrinas que se apoyan en este concepto de la existencia de 4 integrantes, afirman que en un principio el caballo, el carro, el cochero y el amo eran uno solo. Los 4 tenían un acuerdo común y trabajaban con esfuerzo para ir en una única dirección. Pero llegó un momento en que el entendimiento entre las 4 partes se rompió y en la actualidad cada una de las 4 partes vive a solanas su propia vida.


Los seguidores de la Biblia argumentan que el acuerdo entre las cuatro partes fue roto al ser expulsados Adan y Eva del Paraíso Terrenal. El Pecado Original dicen que es el culpable de que cada uno de los 4 componentes vaya por su lado. El problema es que nos lo hemos creído la historia y nos hemos sentido culpables por ello durante siglos y siglos.

En el ser humano de la actualidad cada una de las 4 partes van a su bola. Todas ellas tienen objetivos y destinos diferentes que provocan la peor de las confusiones. Vemos que nos estamos cargando a todo el Planeta,... pero seguimos sin rumbo hacia la destrucción. El no saber a dónde ir ha provocado que nuestros carros estén dando círculos y que no avancemos.

Nuestros carros tienen en la actualidad unos cuantos palos metidos entre las ruedas que nos impide avanzar. Para poder ser conscientes de la situación, es imprescindible empezar a visualizar todos estos palos que no nos deja avanzar. El desarrollo solamente llegará cuando podamos ir hacia adelante.

Mientras tanto, solamente tenemos una posibilidad: estudiar, meditar y reflexionar. Solamente de este modo podremos comprender los motivos por los que la Religión, la Política y el Dinero, nos han llevado al borde del abismo.
En la Grecia Clásica encontramos un mito relacionado con el carro y la alma humana. Nos estamos refiriendo al mito del Carro Alado de Platón que nos cuenta que el alma de los dioses es alada y viaja por los cielos. El relato de Platón nos cuenta que las almas humanas siguen al carro alado de los dioses, pero si pierden las alas caen a la tierra y se ven obligadas a unirse a un cuerpo humano. Según este mito, cada una de las almas humanas en la tierra es tirada por dos caballos y se compone de tres partes:
  • El Carro que actúa como Alma Racional
  • El Caballo Bueno y Obediente que actúa como Alma Irascible
  • El Caballo Malo y Desobediente que actúa como Alma Apetiva
El Caballo Bueno suele identificarse con los colores blanco o verde. El Caballo Malo se representa mediante el color negro o rojo. La pareja que tira del carro representa a la dualidad que nos rodea y que hemos venido a experimentar. El caballo blanco tira hacia arriba y el negro hacia abajo.La imagen de un carro tirado por dos caballos de diferente color la vemos representada en la propia carta del Tarot llamada El Carro.



En el artículo de este sencillo blog dedicado al número siete, ya compartimos la simbología de esta carta del Tarot tan emblemática que forma parte de los Arcanos Mayores ocupando la séptima posición.

En la siguiente versión medieval de la carta del Carro, los dos caballos están representados en los escudos de forma entrelazada ascendente, al más puro estilo del báculo de Hermes y sus dos serpientes entrelazadas.



En el artículo dedicado a las serpientes del Caduceo, ya comentamos la importancia de que los dos seres que se enroscan sean de colores distintos. En la alquimia y la magia, el reptil de color blanco representa a Sophia y el reptil de color negro a Satán.

Hasta aquí este artículo dedicado a comparar el alma humana a un carro tirado por caballos que autores de la talla de Papus utilizaron en sus obras místicas y espirituales.

Johnny McClue 2019

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