martes, 5 de abril de 2016

El cubo y sus profundos misterios




Como es natural, el cubo participa del simbolismo descrito en el artículo que dedicamos al símbolo del cuadrado. Representa aspectos fundamentales como la solidez, lo invariable, todo lo firme y simétrico. Todo lo que representa el cuadrado en el orden de las dos dimensiones, lo representa el cubo en el orden de los volúmenes. Frente al movimiento que evoca el círculo y el dinamismo del triangulo, el cubo simboliza el cese o detenimiento de actividad, representando la estabilidad y la perfección duradera.

El cubo forma parte de los famosos sólidos platónicos y desde tiempos inmemoriales ha representado a la Tierra y a la propia materia, simbolizando a los 4 elementos fundamentales que forman el mundo material, el mundo cúbico. Los polígonos regulares son figuras de varios lados que pueden inscribirse dentro de un círculo de forma que todos sus esquinas toquen dicho circulo. El cubo es la forma de caja regular mas básica de todas.



Los cinco sólidos forman dos pares de elementos duales. El cubo(tierra) y el octaedro (aire) son duales geométricos, es decir que cada uno puede ser generado en el interior del otro al conectar los puntos medios de todas sus caras. De esta forma se puede crear un cubo dentro de un octaedro y así indefinidamente.


Como el cubo es dual del octaedro, así el dodecaedro es dual al icosaedro, mientras que el tetraedro, es dual de sí mismo. Ello implica una relación especial entre la tierra y el aire, y entre el agua y el éter, mientras que el fuego puede generarse solo sí mismo.

El cubo es un símbolo secreto para todos los cristianos, ya que esconde una cruz que puede observarse solamente si se despliegan sus seis caras. El cubo desplegado representa a la cruz de Cristo con el brazo horizontal formado por tres cubos y el vertical formado por cuatro cubos. Es la misma forma adoptada por tantas y tantas iglesias y catedrales, respecto a la forma de su planta. La relación del cubo con la cruz y con la iglesia queda reflejada en una de las obras más conocidas de Salvador Dalí. El pintor del Ampurdán solamente con el título que le puso a dicha obra, ya nos demuestra que era un gran amante de la simbología oculta: "Corpus Hypercubus".


En este magnífico lienzo de Dalí, la cruz tridimensional de la crucifixión esta formada por 8 cubos dorados. La cruz que forman los 8 cubos aparece suspendida de la nada sobre un suelo que, como no podría ser de otro modo, tambien esta formado por cuadrados. Pero una vez observado el cuadro con atención, nos damos cuenta que el pintor catalán quiso dejar bien claro la procedencia de dicha cruz cúbica: la tierra, la cruz ha despegado del interior de la tierra dejando una clara huella de cuadrados. 

En el judaísmo y el islam, el cubo representa el núcleo de la fe. En las antiguas escrituras cabalísticas se relata que el ángel Metatron creó con su propia alma un elaborado talismán en forma de cubo. De ahí que se crea que el cubo es un excelente talismán y glifo sagrado para mantener alejados a los demonios y sus poderes satánicos. En la magia el cubo representa a la verdad inamovible por que cuando se miran sus caras, todas son iguales y nunca rueda, siempre permanece igual.

Dentro del misticismo, el cubo es considerado símbolo de la sabiduría, de la verdad y de la perfección moral. Es la forma de la Jerusalén futura que promete San Juán en el Apocalipsis, como imagen de la eternidad y de la solidez. Una de las interpretaciones de estos pasajes apocalípticos relacionados con el cubo, nos cuenta que Cristo devolverá a nuestro sistema solar, después del Juicio Final, a la forma primitiva que tenía antes de la caída de Lucifer. Llegados a este punto, se creará un nuevo mundo con la nueva Jerusalén, como réplica de la ciudad arquetípica de Dios. Será creada sobre el globo terrestre, a la medida del hombre en su semejanza con Dios. El cubo de la nueva Jerusalén, tendrá los nombres de las 12 tribus de Israel escritos en las aristas de la superficie cúbica que tendrá un aspecto cristalino y dorado. Todo el cubo aparecerá penetrado por la más pura de las luces divinas y resplandecerá como la mejor de todas las joyas.




Una corriente filosófica hace hincapié en que el cubo de la nueva Jerusalen, no solamente se relaciona con las 12 tribus, sino que también esta íntimamente relacionado con el numero de la bestia que nombra San Juan en el Apocalipsis. En el siguiente diagrama podemos observar la representación gráfica del cubo con los nombres de las 12 tribus. En la parte inferior derecha podemos observar como el valor numérico del nombre de las tres bestias que nombra San Juan, suma la cifra del Anticristo, 666:


Cuando el cubo se representa junto a la esfera, se esta representando la totalidad celeste y terrena, finita e infinita, creada o increada, en dónde se cumple la máxima de "arriba como abajo". Otra de las características del cubo es su gran estabilidad, por tal motivo muchos tronos reales estaban encima de un pedestal cúbico.

Los musulmanes tambien tienen a su cubo emblemático: la Kaaba. Constituye el equivalente sobre la tierra del trono de Dios alrededor del cual giran los ángeles. Los corazones de los hombres ordinarios son cúbicos y tienen cuatro posibilidades de inspiración: divinas, angélicas, humanas y diabólicas. Por tal razón los musulmanes creen que los corazones de los profetas ya no tienen forma cúbica y tienen forma piramidal, al carecer de lado diabólico.


La Kaaba siendo un bloque cúbico está relacionada con el numero cuatro y la estabilidad. Tiene cuatro muros con cuatro líneas que van del centro a las cuatro esquinas. Está orientada sobre el eje delas cuatro puntos cardinales, donde cada un o de los 4 distintos ángulos posee un nombre distinto.El peregrinaje fundamentalmente consiste en circunvalar el cubo sagrado, de nuevo volvemos a encontrar el circulo y el cuadrado en una simbiosis ritual de estas dos figuras. 

El estílo arquitectónico de la base cuadrada coronada por una cúpula, evoca la misión del templo al querer comunicar la tierra (base cuadrada) con el cielo (cúpula). La propia Basílica de San Pedro en el Vaticano muestra esta simbología tan universal.

En el simbolismo masón la piedra cubica representa y expresa estabilidad, equilibrio y asentamiento. La piedra bruta y tosca es materia pasiva y ambivalente. Si solo se ejerce sobre ella actividad humana, envilece. Pero si sobre ella se ejerce un trabajo paciente, se convierte en una piedra labrada y bella que ha ennoblecido, gracias al trabajo del picapedrero. En la alquimia el cubo representa a la sal alquímica.

En muchas ilustraciones de los Rosa-Cruces y los masones podemos observar los dos bloques de piedra que el picapedrero trabaja. Uno de los bloques siempre se representa con formas y cantos toscos e irregulares, como recién salida de la cantera. El otro bloque esta perfectamente pulido y con la forma regular de un cubo, el trabajo y conocimiento domina a la materia y la pule con una perfecta forma (parte inferior del mandil de la imagen anterior). Es el triunfo del conocimiento y del trabajo con los cuales los hombres pueden dominar la materia y la naturaleza.

Cada grupo de picapedreros medievales tenia su propio símbolo identificador y todas las piedras pulidas por un mismo grupo se marcaban del mismo modo. Era la firma de quien había trabajado la materia tosca y bruta, para convertirla en el material de construcción principal en todas las catedrales, templos y palacios.


Para poder realizar este trabajo de pulimento y perfección el aprendiz necesita unas herramientas muy concretas: la piedra bruta, la escarpa, la maza, la escuadra y un delantal. Con la maza y la escarpa va trabajando pacientemente la piedra bruta. Con la escuadra va comprobando la perfección de su trabajo. Con el delantal el picapedrero protegía su cuerpo del trabajo de la escarpa al desgarrar la roca. Muchos masones afirman que el famoso mandil masón, proviene del delantal de los picapedreros medievales.

Principales símbolos masones con las dos piedras
cúbicas en la parte inferior

Una de las aplicaciones del "perfecto equilibrio" en cerrado en el cubo, lo encontramos en el juego de los dados. Los seis lados son iguales en superficie y peso, es la suerte la que decide cual de los seis lados quedará boca arriba, tras la tirada. La única forma de romper esta igualdad es hacer trampa y trucar los dados. Pero si los dados "son legales", la imparcialidad del cubo queda más que demostrada y durante milenios los hombres han hecho sus apuestas con un cubilete y un par de dados. Los mismos centuriones romanos se jugaron la túnica de Cristo con una tirada de dados.

El cubo tambien se relaciona con el concepto de caja o lugar donde ciertos objetos se introducen en su interior, quedando completamente separados del resto de objetos del exterior. Son las "escatolas" de mi querido profesor Corrado Malanga, donde en su interior la gente que no sabe quien es, se reconocen al estar juntos por una misma razón. Según Corrado Malanga los grupos sociales que forman las diferentes modas, son un claro ejemplo de este tipo de asociaciones y clubs. Suele utilizar el ejemplo de la asociación filatélica italiana, donde la gente se reúne y se siente comprendida y escuchada, al estar el grupo formado por individuos que procesan la misma afición: los sellos. Fuera de la asociación, nadie los entiende y nunca provocan la atención del resto de la sociedad. Pero una vez juntos, se lo pasan "bomba" con sus estampitas dentadas. Este tipo de cajas virtuales según Corrado Malanga, son utilizadas por todos los seres humanos que no saben quienes son. Esta gente para poder reconocerse necesitan estar con gente que los comprenda y valore, necesitan un espejo en donde poder mirarse. Este espejo lo encuentran dentro de estas cajas, pero cada una de estas cajas es en realidad una jaula, en inglés "cage".



Ya lo decía Peter Gabriel en el doble álbum de Genesis titulado "The Lamb  lies down on Broadway" en donde en la canción "The cage" exclamaba entre místicas madonas que fumaban cigarrillos de la marca Winston:
"Get me out of this cage !!!!"



Dentro del cubo se sienten seguros, pero en realidad están atrapados. Los primeros meses al ingresar en el interior de uno de estos cubos, todo va sobre ruedas. El problema consiste en que en algunos de estos cubos, no es nada fácil salir de ellos. Me estoy refiriendo al mundo de las sectas y en concreto a la secta formada por el mundo capitalista de hoy en día. Que las paredes del cubo al ser transparentes no se vean, no quiere decir que no existan.


Johnny McClue, abril 2016