viernes, 17 de febrero de 2017

Los símbolos del muro y la muralla, desde el Paraíso a Gog y Magog y con Trump como artista invitado



Los muros y las barricadas acompañan a nuestro Planeta desde que los dioses empezaron a construir las montañas, los valles y los ríos. Los dos sistemas tienen una característica en común: separan y dividen. Pero existe una gran diferencia entre un muro y una barricada. Los muros son construidos de forma planificada y sin prisas. Las barricadas se construyen de forma improvisada y a "toda leche" para impedir que entren los del equipo contrario.

Los muros no siempre son visibles, muchos de ellos son completamente mentales. Los seres humanos somos especialistas en poner muros a ciertos aspectos de la vida que no funcionan a la perfección. Muchas parejas acaban completamente amuralladas, uno del otro. Salvador Dalí y su gran musa Gala, fueron unos auténticos maestros en este tipo de muros que la mayoría de mortales ignoran. Su maestría y genialidad consiguió que la mayoría de dichos muros finalizaran por materializarse en arte, con el que decoraban su propia residencia. Que bueno que es tener las barreras asumidas, es la única forma de poder avanzar, a pesar del retardo.



Los primeros muros de separación los encontramos en el Paraíso Terrenal donde el muro separa el Paraíso del resto de la Tierra, impidiendo que ningún ser pecador descendiente de la "parejita", pueda entrar y regresar al tan llorado Paraíso Terrenal.

Los muros y murallas están relacionadas con el arquetipo del Paraíso en todas las principales culturas del Planeta. La palabra “paraíso” denotaba originalmente los parques amurallados y los jardines de recreo de los reyes persas, y desde entonces la mayoría de las ideas que han girado entorno a un paraíso terrenal se han situado en el marco de un jardín amurallado. El jardín del Edén bíblico simbolizaba la inocencia primordial del mundo natural. Los jardines son al fin y al cabo estructuras artificiales que representan la feliz cooperación entre el hombre y la naturaleza.

En el caso de los famosos jardines de Babilonia, la misión de los muros es evidente. Fuera de los muros solamente había arena con desiertos y pantanos habitados por terribles fieras. Pero dentro de los muros las cosas cambiaban y todo era dispuesto para formar un gran decorado donde la naturaleza y el hombre habitaban con armonía y belleza. No en vano, están considerados como una de las 10 Maravillas del Mundo Antiguo.


Siglos más tarde los musulmanes continuaban recordando la idea del jardín amurallado en sus palacios y residencias. En España se han conservado unas excelentes muestras de como los árabes tenían en el interior de sus viviendas este tipo de espacios amurallados que solo se comunican con el cielo. En la actualidad en las ciudades de Córdoba y Granada, el visitante puede experimentar como dentro de unos muros surge un pequeño paraíso dentro del cual los ruidos y las prisas se sustituyen por la tranquilidad del murmullo del correr de la agua.

Los muros y su única puerta de acceso, permiten poder controlar a la perfección la entrada de cualquier recinto amurallado. En el caso de la Biblia unos ángeles bien armados son los encargados de hacer guardia eterna. Ya han pasado varios milenios desde lo de Adán y Eva, y en las noticias de radio y TV nunca han informado de que alguien haya burlado el muro del Paraíso Terrenal. Hay que reconocer que debe de tratarse de un gran muro.

En Persia, el jardín amurallado era tradicionalmente un retiro tranquilo e inspirador en medio de la vida cotidiana. El tema del refugio espiritual, tuvo continuidad en la Europa medieval con los claustros de los monasterios y conventos. Bajo este contexto los jardines amurallados y los claustros son unos excelentes representantes de todo símbolo femenino y protector. De ahí que siempre encontremos fuentes en este tipo de jardines y claustros, con sus chorros de agua reluciente que representan el principio femenino y el fluir de la vida.

La fuente de la vida asociada a la inmortalidad permanece oculta tras los muros del jardín. Desde el exterior es imposible saber o percibir que se esconde en un jardín amurallado, pero una vez dentro uno se encuentra con que la vida surge por todas partes de manera ordenada, estética y natural. Gracias al muro el orden queda aislado para poder ser disfrutado por los que están dentro.

En la mística y la alquímia, el huerto o jardín amurallado siempre ha tenido un especial significado. El huerto cerrado por el que solo se accede por una puerta muy estrecha simboliza también las dificultades e impedimentos que es menester superar antes de alcanzar el nivel mas alto del desarrollo espiritual. El huerto cerrado también simboliza las partes intimas del cuerpo femenino.

En la alquimia un grueso muro realiza las funciones de la fortificación alquímica y son 21 los caminos que conducen a dicha fortificación, pero solamente uno de ellos es el camino que accede al interior. Solamente un camino conduce al conocimiento verdadero de toda materia prima, los otros 20 representan los falsos conceptos de los bien llamados "malquimistas".

En la imagen podemos observar como el muro encierra en su interior a todo el jardín y en el único acceso posible, una gruesa puerta esta cerrada con 3 candados. Esta triple cerradura representa las 3 fases del Opus alquímico. Las 3 puntas en lo alto de la puerta indican que en el interior del jardín existen 3 fuegos distintos. El hombre con los brazos cruzados frente a la puerta no tiene pies, haciendo honor a una de las máximas de los alquimistas:
"El que quiera ir al jardín de rosas filosófico sin tener la llave, hace como el hombre que quiere andar sin pies."

En alquimia los muros no solo protegen huertos y jardines, si no que en ocasiones los encontramos rodeando a toda una montaña. Es el llamado "Monte de los Filósofos" en cuya puerta de entrada aparece sentado un viejo barbudo, el antimonio saturnal padre de todos los metales. Algunos autores identifican a este viejo con Boas, el bisabuelo de David que fue campesino en Beén y que algunos afirman que en sus ratos libres esculpía una columna de mármol.

El Monte de los Filósofos alberga en lo alto una casa edificada sobre la dura roca y a un hombre con un árbol en sus manos. La acción representa al alquimista árabe Senior Zadith plantando el árbol del Sol y la Luna que acabará por dar el tan deseado lapis. La casa  con su puerta cerrada y su chimenea humeante guarda en su interior el mayor de los secretos: la fuente de la eterna juventud.


En esoterismo el término muralla o gran muralla representa el recinto protector que encierra un mundo e impide que las influencias nefastas de origen inferior puedan entrar y "joder el invento". Como ocurre en todo el universo dual, la muralla tiene cosas buenas y cosas malas. Tiene el inconveniente de la limitación ya que el dominio que encierra no puede ser ampliado, pero tiene la gran ventaja de que todo lo que encierra, queda a buen recaudo. La muralla deja via libre a la influencia y recepción celeste, una gran cualidad que hay que tener bien presente en un mundo actual amante de las burbujas sobre asfalto.

Una de las cartas del Tarot relacionada con los muros es el Arcano Mayor número 19 llamado El Sol. En la mayoría de representaciones de esta carta los rayos del Sol iluminan a unos niños que aparecen aislados del resto del mundo mediante un muro.

Un muro que guarda el famoso "oro de los filósofos" como uno de los mayores secretos que los profanos jamás deben conocer. El niño y la niña representan la la experiencia mística de la unidad perfecta que solo puede ocurrir en el interior del Paraíso, que el muro delimita.

Solamente la autentica inocencia infantil puede albergar a la dualidad en perfecto equilibrio. Un hombre y una mujer en edad adulta ya no poseen la capacidad e inocencia para poder convivir en el Paraíso. El muro protege la inocencia y la verdad de un mundo exterior donde impera la ley de la selva. Son muchos los libros y los autores que afirman que la culpa de que estemos en la selva es de una tal Eva.


Sin lugar a dudas, el peor enemigo de los muros, murallas y barricadas es el planeta Marte. Un buen muro solo puede ser derrumbado utilizando uno de las artes más antiguas e imbéciles que el ser humano ha practicado: el arte de la guerra. Y para el dios Marte de la guerra que mejor representante que el signo del carnero enfurecido: Aries.

La lámina de la izquierda, dedicada al signo de Aries, nos refleja perfectamente esta relación del muro con marte y la guerra. Ante la embestida del soldado y el carnero, el muro queda derrumbado, la fuerza del elemento Fuego en plena acción. Por tal motivo los mejores especialistas en construir muros han sido los militares.

El gran Leonardo da Vinci dedicó varios estudios a las artes militares, haciendo una especial atención en como deberían ser construidos los muros de las fortalezas. Por aquel entonces las balas de los cañones empezaban a hacer de las suyas y Leonardo estudió las mejores formas para que los muros pudieran resistir el ataque de la artillería de aquella época.


No solamente se construyen muros para la defensa, la opresión tambien se lleva con el muro a las mil maravillas. Un triste ejemplo lo tenemos en la llamada Tierra Santa y el desgraciado muro construido por los judíos para asaltar el territorio del pueblo de Palestina. Un pueblo palestino que vive completamente oprimido por un pueblo de judíos que se creen que son el pueblo elegido. Las religiones siguen dividiendo al ser humano con libros llamados sagrados que comen el coco y crean muros por doquier.


Los muros se siguen construyendo en la actualidad para separar y oprimir, no es una cosa del pasado. El hombre sigue levantando muros, zanjas y alambradas, una buena muestra de ello es el muro que Trump quiere construir en pleno siglo 21, al más puro estilo judío.  Son filosofías donde la igualdad brilla por su ausencia, por esto su autor es un multimillonario cuyo abuelo se cambió su apellido judío al emigrar a USA. Y es que los judíos  son expertos en todo tipo de muros, desde el "muro de las lamentaciones", pasando por el vergonzoso muro con los palestinos. Lo de los muros y el pueblo de Israel tiene miga, no solamente los usan para dividir y oprimir,... también los hombres hechos y derechos se pegan cabezazos contra el muro muy a menudo. Pensándolo bien, no recuerdo haber visto a ninguna mujer dándole al muro,... estos judíos son muy raros.


Pero volviendo a lo del muro de Trump, es una triste muestra de en dónde se encuentra el nivel colectivo de Conciencia del ser humano. El hombre que ha utilizado a la Biblia para jurar el cargo de presidente, solamente ama a los que tienen un cierto pasaporte. Los demás que se jodan, sin embargo el acaudalado ciudadano, va jurando encima de la Biblia.


Donald Trump debe tener muy metido el arquetipo del muro y el paraíso terrenal. No es el primer caso de gente que la historia bíblica les tira desde que sus abuelos les contaban que por el paraiso andábamos desnudos. En estos casos el muro se convierte en un potente arquetipo que te acompaña el resto de tu vida.  Donald Trump como buen Géminis gusta de utilizar los 180 grados en la mayoría de conceptos. Si en el siglo 20 los muros de Berlin y telones de acero fueron derrumbados, en el siglo 21 toca construirlos por todos lados. Si en el siglo 20 se empezó a poder viajar sin necesidad de pasaporte, en el siglo 21 toca poner de moda tener todo controlado y no conceder puto visado. Tomando este tipo de decisiones, un Géminis se siente dual-mente realizado.



Los musulmanes también tienen su particular muro, en la versión que ellos tienen del mito de Gog y Magog. Los nombres de Gog y Magog aparecen en libros sagrados como el Genesis, el libro de Ezequiel, el Apocalipsis, el Corán y el Avesta. En algunas ocasiones Gog y Magog son dos personajes, en otras Gog y Magog representan dos pueblos o dos remotas regiones geográficas donde habitan gentes muy diferentes a la nuestra.

Pero para los árabes Gog y Magog representa a unos pueblos bárbaros que aún vivían desnudos. Su historia esta íntimamente relacionada con un gran muro y para ellos se trata de un muro de extrema importancia, pues tiene que ver con la llegada del Falso Profeta y el comienzo de los Ultimos Tiempos, lo que los cristianos llaman, el Argamedón o la Batalla Final.


En el Corán Gog y Magog, nombrados como Yadjudj y Madjudj, son dos pueblos bárbaros del Asia oriental que vivieron en la época de Alejandro Magno (en el Corán, Dhul Karnein) aterrorizando a todos sus vecinos. En la Sura 18 se cuenta como los habitantes de la región por donde pasaba el ejército de Alejandro Magno le pide protección ante los bárbaros. En los versículos 93, 94 y 95 se cuentan algunos detalles de la solución del emperador, construir un gran muro:
"93.- Este pueblo le dijo: Oh Dhul Karnein, he aquí que Yadjudj y Madjudj cometen desórdenes en la tierra. ¿Podemos pedirte, mediante una recompensa que levantes una barrera entre ellos y nosotros?
94.- El poder que me concede mi Señor es recompensa más que considereble, respondió. Ayudadme con celo y levantare una gran barrera en el único paso montañoso que os comunica.
95.- Traedme grandes piezas de hierro, cuantas se necesiten para colmar el intervalo entre las dos montañas. Soplad el fuego y fundir el hierro que luego le tiraremos por encima bronce fundido.
96.- Yadjudj y Madjudj nunca pudieron escalar el muro, ni lograron perforarlo."
Pero el Corán advierte que cuando llegue el día de la resurección, el muro de Alejandro Magno se derrumbara. El versículo 96 de la Sura 21, nos describe lo que acontecerá ese fatídico día:
"96.- Los bárbaros descenderán rápidamente de las montañas, por que en el fatídico día, se habrá abierto el muro de Yadjudj y Madjudj"
Al tratarse de una señal de los Ultimos Tiempos descrita en el Corán, muchos investigadores han intentado localizar físicamente el muro de metal descrito por los profetas. Pero nadie ha dado con el muro en cuestión, a pesar de que la mayoría coinciden en que, de existir, debería de estar en uno de los pasos montañosos dela cordillera que se extiende entre el Mar Negro y el Mar Caspio.


La versión cristiana del muro de Gog y Magog, no contempla la construcción de un muro metálico. Alejandro Magno  para construir el muro en la versión occidental utiliza materiales de construcción mas habituales. En la mayoría de grabados se observa como el muro se construye con bloques de piedra y argamasa.

Los cristianos del siglo 21 han acumulado una enorme experiencia con todo lo relacionado con los muros. La tecnología actual les permitiría construir muros trasparentes, pero cuando se trata de oprimir y dividir parece ser que lo solido y opaco tiene grandes y evidentes ventajas.


La Gran Muralla construida por el pueblo chino es uno de los pocos monumentos que pueden verse desde la azotea de la casa que tengo en la Luna, lugar donde paso algún que otro fin de semana. Por cierto, el vecino del tercero es norteamericano y esta muy cabreado por que  cuando de noche miramos a USA desde nuestra azotea lunar, no se ve nada hecho por el hombre. El otro día me dijo que acababa de poner en marcha un buen plan para que desde la Luna pudiéramos ver alguna cosita hecha por los usamericanos. Estaba muy contento por que para el proyecto acababan de contratar al mejor experto en muros y murallas de todo el mundo, un tal Chapo.

Johnny McClue 2017