sábado, 30 de enero de 2016

Los "nanus" o "golluts" de los Pirineos, ¿mito, leyenda o genocidio?



En mi modesta opinión, estamos ante uno de las historias reales mas misteriosa y poco conocida, acontecida en el Valle de Ribas de los Pirineos Catalanes. Se trata de la extraña desaparición de los últimos 100 lugareños del Valle de Ribas que pertenecían todos ellos a una "extraña raza humana": los "Golluts", también llamados "Nans" o "Extranys". El nombre de golluts se debe a que todos ellos sufrían de una terrible inflamación de las paperas ("goll" en catalán).

Conozcamos quienes eran los golluts de la mano del artículo periodistico que los popùlarizo en 1886, al ser publicados en El Globo y en La Vanguardia. Dicho artículo fue escrito por Miguel Morayta, un catedrático madrileño que en aquella epoca era un asiduo visitante del Valle de Ribas y de su balneario. Esta es la reproducción de los párrafos más interesantes del artículo publicado en La Vanguardia el 21 de agosto de 1886, por este catedrático de Historia de la Universidad Central de Madrid: 

Existen en este valle de Ribas número no escaso de habitantes que los natales de aquí llaman "nanus", enanos. Su estatura por lo que pude comprobar está en torno a los cuatro pies, o sea, metro diez o metro y quince centímetros. Buen número de éstos padecen paperas, fenomenales. Se dice en estas tierras que los manantiales de las montañas de las que beben tienen arsénico, y eso les inflama los "golls", y convierte a estos infelices en cretinos.

            Tienen las facciones muy carnosas, y su carne es fláccida, descolorida, parece como que no tienen nervios, y de aquí que se les forme multitud de arrugas, aun en los primeros años de su vida. Concurre a dar un aspecto extraño de estos nanus su boca grande, con sus labios excesivamente carnosos y belfos que cubren sus largos y fuertes dientes, entre los que sobresalen mucho los caninos. Cual si la saliva fuera en ellos sobrada, siempre los llevan húmedos y, diría mejor, llenos de babas, que es lo que para mí al menos los hace del todo repugnantes. Sólo se unen entre sí, y de aquí  que conserven pura la raza y de que cada día vayan siendo menos en número.

"Viven en general abandonados, cuidan del ganado especialmente porcino y duermen en corrales con forraje por cama y por abrigo; machos y hembras haciendo en algunos lugares vida común, cometerán sin duda inconscientemente y con la mayor desazón todo tipo de bestialidades y actos sexuales. A los menos idiotas se los dedica a pastores y ganaderos. Beben agua de la fuente de la Margarideta, viven en malas bordas, no observan ninguna prescripción de higiene, su instrucción es casi nula y carecen por completo de ninguna otra educación que la del Padrenuestro, encontrándose dominados por dos vicios: el egoísmo y la lujuria."

"Saben cómo se llaman, pero a duras penas recuerdan los nombres de sus padres o el de la población dónde viven. No conocen los números. Son dóciles, embrutecidos e interesados ya que, aunque muchos tengan medios para vivir, piden limosna de una manera mecánica."

(textos extraidos del artículo de La Vanguàrdia, 21.08.1886.)

El caso de los golluts del valle de Ribas no es un caso único. Se han dado deformaciones de este tipo en diversas zonas de Europa y los científicos aseguran que es una enfermedad producida por una inflamación de la tiroides por una falta de yodo en el cuerpo. La endogamia y el paso de los siglos hace el resto para llegar a producir el fenómeno de los golluts, en regiones montañosas y apartadas de las grandes urbes.

A finales del siglo 19 se sabe a ciencia cierta que quedaban un centenar de Golluts repartidos en el Valle de Ribes. La mayoría de ellos vivían en el Barrio de Villa de Arriba cerca del castillo de Sant Pere del propio pueblo de Ribes. El resto del centenar se repartían entre el pueblo vecino de Pardines y algunos residían en los bosques y montañas de la zona en condiciones casi primitivas y salvajes. Muchos de ellos trabajaban como pastores de rebaños que pertenecían a ganaderos de la zona.

Este centenar de golluts existentes en 1890 desaparecen como "por arte de magia" sin dejar rastro ni descendencia. Muy pocas fotos se pueden encontrar en la actualidad de aquellos 100 golluts que al comenzar el siglo XX residían en el valle de Ribas. Hay constancia que algunas familias de golluts fueron trasladadas a las faldas del Montseny, pero nada se sabe del resto de los 100 golluts del valle de Ribas. Solamente se hizo público que el último de los golluts del valle de Ribas murió asesinado en 1980, alguien le disparó con una escopeta de caza cuando caminaba de Ribas hacia Pardines.

Pero en la actualidad ya no hay rastro alguno de la descendencia de aquellos pobres 100 infelices que por falta de yodo se les complicó la existencia en gran manera. Alguna razón de peso tuvo que haber para hacer desaparecer del valle de Ribas 100 seres humanos con problemas con su tiroides. Pero no fue una razón de peso, más bién se trato de limpieza étnica, para que el valle de Ribas y sus aguas medicinales, fueran conocidas en toda la alta sociedad española de principios de siglo XX.

En el siglo 19 se pusieron de moda los balnearios y residencias que ofrecían tratamientos con aguas puras y cristalinas de alta montaña. En España uno de estos lugares fue el Valle de Ribas y sus famosas aguas minerales. Este hecho represento una gran promoción para toda una comarca que alejada de la Ciudad Condal, siempre estuvo olvidada. Pero de repente y gracias a las aguas de Ribas, toda la aristocracia y alta sociedad empezaron a visitar el valle con regularidad. la construcción de la via férrea fue determinante y el Valle de Ribas se convirtió en uno de los lugares de veraneo y descanso mas populares de toda Cataluña.

La linea de tren que comunicó Barcelona con Puigcerdá se adentraba en los Pirineos utilizando el Valle de Ribas, con dos paradas incluidas: La estación de Ribas y el apeadero de Agua de Ribas. La decisión de construir un apeadero, es una buena muestra de la importancia de esta obra para promocionar a nivel nacional todo el Valle de Ribas. Por aquellos tiempos tener apeadero y estación era sinónimo de región importante y moderna.
Si el tren pasaba, pero no paraba, la comarca seguía ignorada.
Pero si el tren tenía parada, la cosa cambiaba y toda la comarca se beneficiaba al visitada por las familias adineradas de las principales ciudades españolas.
Primero se comercializó como "Agua de Ribas"
para más tarde pasar a ser "Aigua de Ribes"

 El Valle de Ribas de estar ignorado, pasó a tener una estación y un apeadero que acercó el valle a veraneantes y excursionistas de todo el país. El tren también acercó las aguas de Ribas a todos los consumidores adinerados que dejaron de tomar el agua de sus grifos para pasar a beber la agua embotellada, fina y transparente del Pirineo.

La impresionante escalinata de acceso al
balneario que los viajeros encontraban
al bajarse del tren.

Construida con materiales de máxima calidad por ser la escalera
de un apeadero del Pirineo. Una gran parte de la alta sociedad de aquella
época las subió para ir a tomar sus saludables aguas medicinales


El propio autor del artículo publicado en El Globo y en La Vanguardia era un asiduo cliente del Valle de Ribas. Cuando Morayta destapó el caso se creyó que los Golluts podían ser los ancianos descendientes de unos soldados tártaros. Otra pista apuntaba como culpable a la mina de arsénico existente en la zona que contaminaba el agua que luego bebían los golluts. Pero cuando los científicos empezaron a estudiar el caso, la problemática quedó aclarada: una sencilla falta de yodo. El hecho de estar bebiendo durante generaciones una agua pura procedente del deshielo, habia provocado una notable falta de yodo en sus cuerpos. Se conocen casos similares en otros lugares donde la tiroides reacciona de este modo tan espectacular.

Todo el Valle de Ribes y los inversores que habían apostado por el tema de las aguas y balnearios, vieron como su negocio podía irse al traste.

¿Como unas aguas puras medicinales podían provocar tan tremendas malformaciones?.

Si la noticia del verdadero motivo de la existencia de los Golluts se divulgaba, ¿Quién sería el cliente de balnearios que seleccionaría el Valle de Ribas para ir a "tomar aguas"?

Los Golluts amenazaban el futuro de todo un gran proyecto que se había iniciado años atrás.
Aquello se tenía que solucionar cuanto antes,... y por Dios que se solucionó!!!!


Los expertos de turno en estas cuestiones al contar la historia de los Golluts, corren un tupido velo respecto a como desaparecieron.  En la península Ibérica solamente unos pocos pueden hablar en los medios de comunicación convencionales sobre "ciertos temas de misterio". Para poder realizar estas labores en los grandes canales televisivos, se necesita tener "un excelente pedigree".  En España los investigadores oficiales de los temas relacionados con los misterios prohibidos son en la actualidad Iker Guimenez, a nivel nacional y Sebastiá d'Arbó a nivel catalán. Hace unos años presentaron el tema de los Golluts de forma conjunta a toda su audiencia nacional en un programa de unos 20 minutos de duración. El título del programa ya daba a entender la opinión de ellos dos al respecto: "Los Golluts, una raza maldita". Los golluts eran presentados en dicho programa como una raza rara, ignorante e imbécil.


Según estos dos investigadores los golluts se fueron desperdigando por todo el mundo para ser mostrados al público como auténticos "monstruos vivientes". Sebastiá argumentó en el programa que los propios golluts vendían a sus hijos a empresarios de grandes circos y compañía de espectáculos. Estos dos investigadores profesionales comentan que el último de los 100 Golluts fue asesinado a tiros de escopeta cuando el pobre hombre caminaba de Ribas hacia Pardines. Pero para estos dos profesionales del misterio se ve que 100 seres humanos enfermos, no son dignos de vivir en nuestra era capitalista y de consumo. 

Uno de los factores más sospechosos consiste en la inexistencia de ningún esqueleto de un gollut con el que estudiar científicamente el caso. Una de las explicaciones consiste en que los golluts al morir no eran enterrados en el cementerio del pueblo por no estar bautizados. Pero la inexistencia de ningún esqueleto de los 100 últimos es muy sospechosa. No es que no hayan restos de Golluts, es que no hay ningún tipo de interés del mundo académico para saber de ellos. En las universidades han pensado que era mejor olvidar lo, por que en Ribas,...
algo huele a podrido!!!!.



Los balnearios siempre han inspirado grandes obras de misterio y suspense que se han convertido en best-sellers. Pero en los balnearios catalanes parece ser que la realidad superó la ficción.
Descansen en PAZ