sábado, 31 de octubre de 2015

Yin-yang, el símbolo de nuestro universo virtual y dual




El símbolo del yin-yang se representa mediante un círculo que está dividido en dos mitades iguales por una linea sinuosa. La parte negra es el yin y la parte blanca es el yang. Pero cada una de las dos partes tiene en su interior un pequeño circulo del color contrario, dando a entender que cada uno depende del otro.

La linea sinuosa que divide las dos partes, está formada por dos semicircunferencias cuyo radio es la mitad de la circunferencia que forma el contorno de la figura. La longitud total de la linea sinuosa es igual a la mitad de la circunferencia. De este modo cada una de las dos mitades de la figura está rodeada por una linea igual en longitud a la que rodea a la figura.

Yin y yang designan de modo general el aspecto oscuro y el aspecto luminoso de todas las cosas. El aspecto terreno y el aspecto celeste, el aspecto negativo y el positivo, el masculino y el femenino, por lo que representan a la dualidad y de como se complementa nuestro Universo. Los influjos del yin y el yang son contrarios, pero no enemigos. Los dos se hallan en permanente influencia mutua, aunque periódicamente predomine el uno o el otro.

Con el yin-yang nace la dualidad

Principio yin:
  • negativo
  • femenino
  • oscuro
  • tierra
  • pasivo
  • húmedo
  • raya quebrada, es la linea cortada que sigue
  • todo lo que esta en potencia
  • exterior
Principio yang:

  • positivo
  • masculino
  • claridad
  • cielo
  • actividad
  • seco
  • raya entera, es la linea recta de un solo trazo
  • todo lo que actúa
  • interior


Este símbolo condensa toda la forma de pensar del pueblo chino. La tradición china descompone el tiempo en periodos y el espacio en regiones. Los periodos y los espacios son tildados tan pronto de yin, como de yang, según sean buenos o malos, cálidos o fríos, abiertos o cerrados, claros o oscuros, interiores o exteriores, etc. El yin y el yang son el análisis de la imagen de las representaciones espacio-temporales. Para usos religiosos estos espacios y tiempos tienen una gran importancia con el fin de marcar y seleccionar emplazamientos y fechas sagradas.


El carácter del yin se compone de yin (que expresa la presencia en las nubes, el tiempo cubierto) y de fu (la colina, la vertiente). El carácter yang se compone de yang (designa al sol elevado por el horizonte y la acción que representa) y del mismo radical de fu.. Tales caracteres pueden aplicarse a la umbría y a la solana de un valle, cuyo estudio constituye una de las bases de la Geomancia.

El yin y el yang no existen, más que recíprocamente. Son inseparables y el ritmo del mundo es propio de su alternancia. La unidad se polariza, se determina en yin y yang, es el proceso de la manifestación cósmica en donde el huevo del mundo se separa en dos mitades. En el yin-yang se evoca la unidad y la dualidad, es la mónada y la díada de los pitagóricos, lo impar y lo par.

Una gran parte de la medicina oriental se basa en el símbolo del yin-yang. Toda enfermedad es ocasionada por un desequilibrio y para sanarnos deberemos equilibrar los platillos de la balanza corporal.

Este símbolo ancestral del yin-yang, representa a la polarización que se produjo cuando la Conciencia rompió la unidad de los orígenes. Al principio todo era uno. Algunos lo llaman Dios, nosotros preferimos llamarle Conciencia. La Conciencia crea la dualidad para experimentar lo que significa ser. Para conocer dicho significado, es necesario nacer y morir. La Conciencia no puede conocer dichos significados por que es eterna. Al ser eterna la Conciencia no conoce el tiempo, es intemporal. La Conciencia crea este universo dual y virtual donde estamos para poder realizar esta experiencia. La experiencia de existir dentro de un cuerpo que nace, que vive y que muere. El yin-yang representa de forma magnífica la dualidad de nuestro Universo donde las dos fuerzas nunca están equilibradas, donde hay tensión, donde hay vida !!!

Donde hay yin-yang, hay tensión.
Donde hay yin-yang, hay equilibrio.
El yin-yang representa el misterio de nuestra propia existencia.


No es fácil estar equilibrado en este universo dual, todo no es posible en esta vida y es muy importante saber que en el juego del yin-yang, no se pueden hacer trampas.
¿No es verdad señor Miguel?

PAZ
Johnny McClue 2015

lunes, 26 de octubre de 2015

El mito de "El mal de ojo", aojamientos y ojos turcos



Para poder hablar del mal de ojo, quién mejor que nuestro querido tío Fernando. No hay mejor experto para poder aclarar este entuerto. Nos decía que, siglos atrás, el marqués de Villena ya lo afirmaba de este modo tan medieval:
"Hay algunas personas, un tanto venenosas en su complisión que, por vista sola, empezoñan todo el aire y a quien aquel aire tañe, o lo reciben por atracción respirativa". 
A esta propiedad se le llama aojar.

Los únicos que se escapan al mal de ojo son los animales. Según el maestro Ciruelo:
"esto es debido a que aunque los miren de cerca o de lejos, no se les puede dañar la vista del hombre o mujer doliente. Pero en ocasiones los animales brutos pueden llegar a sacar provecho de lo que para el hombre hubiera sido una desgracia"
Pero dentro del ser humano los seres mas vulnerables a ser aojados son los niños y niñas de corta edad. El gran Castañeda nos confirma este hecho:
"Los niños y niñas corren mas peligro por ser ternecitos y tener la sangre tan delgada".
Para poder proteger a todas estas criaturas tan jóvenes e inocentes, Castañeda nos recomienda pegar en la frente del niño sus propios cabellos, con el fin de que actúen como una coraza protectora en una de las partes mas sensibles a recibir el aojamiento: la frente. Otro truco consiste en proteger otra de las partes más vulnerables del infante, el entrecejo. Pero para el entrecejo, ya no sirven los cabellos, es necesario pegar pequeños trozos de espejos. Con los diminutos trozos de espejos pegados en la parte superior de la nariz y entre las cejas del chaval, el aojador no puede concentrarse ante tantos reflejos y mal de ojo que intenta provocar no penetra ni se aposenta dentro del niño o niña protegido con trozos de espejos..

Covarrubias nos cuenta un sistema para proteger a los infantes con antelación: "Hay que pasar por los ojos de los niños, unos ojos de gato montés. Pero para que esta protección funcione a la perfección, es necesario efectuarla antes de que el niño aprenda a hablar. Este remedio no sirve cuando los niños y niñas empiezan a gestionar y pronunciar las primeras palabras".

Como protección al mal de ojo, Covarrubias nos aconseja los siguientes métodos:
  • Cuentas de ámbar
  • Ramillos de coral
  • Piezas de cristal y azabache
  • Raíz de peonía
  • Nuez de plata con azogue
  • Castaña marina
Uno de los pueblos que más temían al mal de ojo eran los moros en tiempo de la Reconquista. Cuando un moro se creía victima de un aojamiento, recurría al agua de Almanchicén y a colgarse del cuello granos de peonía.

No siempre servían las protecciones y en muchos casos el sujeto era victima del aojamiento, por lo que había que actuar con otro tipo de procedimientos. Uno de los procedimientos mas antiguos y famosos, requería por parte del curandero, de un gran dominio del arte de bostezar. Así nos lo cuenta el marqués de Villena:
"Hay que bostezar en nombre del enfermo, muchas y muchas veces, hasta que de tanto bostezar crujan las varillas".
Otros remedios populares para los afectados consistía en llevar hojas de albahaca en la orejas, o hacerse una sortija con las uñas de un asno doméstico.

El marqués de Villena explicaba un sistema para averiguar si el sujeto estaba aojado. Se trata de un sistema que ha resistido el paso de los siglos y que actualmente es utilizado por cantidad de sanadores y curanderos:
"Los investigadores lanzan una clara de huevo dentro de un vaso con agua que levanta astíles y figuras en el agua que se parecen a personas. Con la figuras que se formaban se sabía  si el sujeto estaba aojado, de que modo y porque personas".

Otro sistema utilizado para conocer si el sujeto estaba aojado, consistía en analizar las figuras que se formaban sobre el agua al verter unas gotas de aceite. Pero como en todas estas cosas, no podía utilizarse cualquier agua, ni tampoco cualquier aceite. El agua tenía que ser de un manantial o fuente sagrada como la de la Fuente de la Piña de la ciudad del Vaticano. Los mejores aceites para estos menesteres adivinatorios eran los aceites que ya estaban consagrados por la iglesia.

En muchos países del Próximo Oriente existe una protección especialmente extendida en Grecia y Turquia. Nos referimos al amuleto denominado "ojo turco" o "ojo griego", también conocido como "nazar". Nazar en idioma turco significa "abalorio del mal de ojo". Se trata de un abalorio en forma de gota plana con la figura de un ojo en su interior al que se le atribuyen fuerzas protectoras contra el mal de ojo y demás energías negativas.

En Egipto y Babilonia ya se contaba que los malos sentimientos de las personas se proyectan a través de su mirada, ya que los ojos son la parte más expresiva del ser humano. También esta relacionado directamente con la envidia. Veamos como lo define en la actualidad un profesional del taxi en la Atenas del siglo 21:
Tiene un coche nuevo y el vecino dice que: "Que coche tan bueno". 
Más tarde el coche pasa una avería ó un accidente. Entonces él echó un "nazar" porque cuando lo dijo tenía envidia o mal sentimiento y quería ocultarlo. Para evitar estas situaciones hay que ponerse un mal de ojo. Eso puede pasar a un niño, o un animal etc. 
Por eso después de decir "Que coche tan bueno" también hay que decir " Mashallah, nazar deymesin - No lo pegue mal de ojo" 

De modo que es usual llevar un ojo turco como protección. La gente acostumbra usarlos en el cuerpo, con collares, pulseras, zarcillos o tobilleras, así como colocarlos en el sitio de trabajo, en el carro, los teléfonos celulares o en la puerta de la casa. Es también común ponerles un ojo turco a los bebés recién nacidos como medida de protección. Incluso, actualmente, una compañía de aviación comercial turca lleva el emblema del ojo en su coleta, lo que recuerda los tiempos antiguos, cuando se colocaban en las embarcaciones.
El ojo turco tiene la forma de una gota, es plano, y suele ser fabricado a mano con cristales de colores. Está formado por una serie de círculos concéntricos que suelen ser, de dentro hacia fuera, negro o azul oscuro, azul claro, blanco y azul oscuro. No obstante, los colores podrán variar según la intención con que se lleve el amuleto.
Significado de los colores en el ojo turco
  • El azul, asociado al agua, es el signo del buen Karma, se vincula a las buenas energías y a la protección contra el mal de ojo. Es el color más tradicional del ojo turco.
  • El azul claro se vincula con el color del cielo; simboliza la verdad y ofrece directa protección frente al mal de ojo.
  • El rojo, relacionado con la sangre y el amor, es el color de la energía, el poder y la determinación, así como de la pasión y el deseo.
  • El amarillo, color del sol, simboliza la fuerza y la vitalidad; es el color de la salud y el vigor físico.
  • El verde es el color de la naturaleza; simboliza la esperanza y el crecimiento personal.
  • El blanco se asocia a la luz; simboliza la bondad, la inocencia; es el color de la perfección, que limpia y purifica energías negativas y las transforma en positivas.
  • El morado es el color de la nobleza; simboliza el poder y la ambición y se asocia, también, a cualidades como la sabiduría, la dignidad, la independencia, la creatividad, el misterio y la magia.
Los ojos de turco o ojos griegos también están relacionados con otro símbolo ancestral de la antigüedad: el árbol.





La tradición se ha convertido en la actualidad en una moda que en el sector de la joyería y bisutería, mueve millones y millones. Hasta la madre del actual rey es una entusiasta de usar este tipo concreto de colgantes. Algunos la tachan de supersticiosa, mientras los que la defienden dicen que solo va a la moda.

Nosotros en esta cuestión de Sofía y el mal de ojo, ni entramos ni salimos. Pero hay un detalle a tener en cuenta, es el colgante que utiliza cuando se viste para ir a visitar a un familiar suyo, internado en una clínica u hospital. Ante tanto pasillo con enfermos y dolientes, mejor ir bien protegida. Al ser de la familia real griega, tiene que cumplir con el ritual y dar ejemplo. Como podemos apreciar en las fotos, los ojos griegos de Sofía cuando son pequeños son de variados colores, pero porta un ojo azul mucho mas mayor en tamaño. 



Cuando la dama se ha desplazado a un Hospital o una clínica, los ojos griegos siempre han estado presentes. Sea para ir a ver a su esposo recién operado, sea por el nacimiento de sus nietos, se ha presentado con ojos en todos los sitios.



Pero los últimos desgraciados acontecimientos dentro de la familia real dan pie a pensar que los amuletos colgantes de Sofía son falsos o están caducados. Últimamente Alberto Canosa ya  ha intentado ponerse en contacto con ella para darle un golpe de mano, pero nuestras últimas informaciones nos indican que la Casa Real ha pasado de contactar con Canosa.


¿Será que Alberto Canosa también está aojado?

Por fin entendemos lo ocurrido, Canosa no sale por la tele por que un gigante, desde el interior de una roca en estado de letargo, le ha tirado un mal de ojo. Molaría que alguno de sus guerrilleros lo avisara y le explicara el truco del almendruco.
Alberto, compra en ebay un ojo turco !!!

PAZ
Johnny McClue 2015

viernes, 23 de octubre de 2015

El símbolo del cuadrado mágico


El cuadrado mágico evoca todo lo relacionado con poder oculto y lo secreto. Es un sistema que capta y moviliza un poder que permanece escondido al resto de los mortales. La invención del cuadrado mágico se remonta a los orígenes del hombre y su relación con los números y las letras. Los matemáticos árabes del siglo IX ya nos dejaron escrito acerca de su conocimiento sobre este tipo de cuadrados. Pero la mayoría de los expertos afirman que son mucho mas antiguos y que los árabes recibieron este conocimiento de las culturas del valle del Indo.

Antiguamente los cuadrados mágicos se interpretaban como expresiones de la armonía entre el microcosmos y el macrocosmos.

En un cuadrado mágico los números están dispuestos de tal manera que la suma de las filas, las columnas y las diagonales, dan como resultado la misma cifra. La astrología asignó a cada planeta un cuadrado mágico determinado denominados "sellos planetarios". Cada planeta tiene su correspondiente cuadrado mágico, empezando por el pequeño con Saturno (3x3) y acabando con el la Luna como el mayor (9x9).

Uno de los cuadrados mágicos mas famosos es el de Júpiter debido al magnífico grabado del pintor español Alberto Durero.


El gran arquitecto Antonio Gaudí también fue un amante de los cuadrados mágicos y nos dejó una buena muestra de ello en la fachada de una de las entradas al Templo de la Sagrada Familia. El cuadrado mágico de Gaudí está junto a una de las esculturas mas emblemáticas de la obra del arquitecto catalán: el beso de Judas a Jesús.



En muchas culturas orientales los cuadrados mágicos se han convertido en auténticos amuletos personales. Se suelen portar como colgantes o incrustados en anillos:



En Asia y Africa los cuadrados mágicos aparecen hasta en la cerámica siendo muy apreciados como ornamento en el hogar:


En la actualidad parece ser que los cuadrados mágicos vuelven a estar de moda. Es una curiosidad del mundo de la Numerología que ha cautivado a más de una mente matemática. El cuadrado mágico de la siguiente foto nos muestra el cuadrado mágico de la constante 0 en donde unos números se suman, pero otros se restan para poder obtener el resultado del 0:


En este otro el cuadrado mágico se convierte en un triángulo mágico algo especial que nos sigue cautivando con su forma y disposición:

Como en todo, hay quien utiliza los cuadrados mágicos para el bien y hay quien los utiliza para cosas oscuras y malignas.
Para muestra, un botón,... de este cuadrado mágico muy cabrón:

Satan - The Devil

PAZ
Johnny McClue 2015

martes, 20 de octubre de 2015

El símbolo del ojo y "El ojo que todo lo ve"


Hay un proberbio del pueblo africano de Bambara que resume a la perfección lo que ha representado el símbolo del ojo en la historia de la humanidad con la relación micro-macro:
"El mundo del hombre es su ojo"
El ojo como organo principal de la percepción sensorial, guarda una estrecha relación con importantes elementos como son la luz, el Sol y el espíritu. Su imagen hace referencia a la contemplación espiritual y a "ser un espejo del alma".

En Egipto el ojo representaba a la divinidad solar y se usaba como amuleto con el nombre de "Udjat" con forma de ojo de halcón al que llamamos "Ojo de Horus".

Muchos son los artistas que han utilizado el símbolo del ojo en sus obras. El pintor catalán Salvador Dalí fue uno de los que plasmó el simbolismo del ojo y todo lo que representa de forma magistral. Con el tiempo los ojos de Dalí se han convertido en inmortales y todopoderosos. Lo del "ojo que todo lo ve" fue uno de los arquetipos que el pintor ampurdanés siempre tuvo entre "ceja y ceja".


Los ojos que Salvador Dalí incluyó en sus obras tienen una intima relación con el tiempo y el espacio, dos de los vectores por donde discurre nuestra experiencia de la dualidad en nuestro mundo tridimensional en donde estamos. Tres dimensiones que permiten ir colocando a nuestro ojo en diferentes posiciones. Cada una de las posiciones ofrece la imagen desde una perspectiva diferente, y si a esto añadimos que todos los ojos son distintos, el resultado es una inmensa explosión de arte reflejada en nuestras dos retinas.


El ojo significa una visión permanente y omnipresente. Para los cristianos el ojo rodeado de rayos solares representa la omniscencia, la vigilancia y la capacidad protectora del Dios Padre. Cuando lo encontramos dentro de un triángulo, el ojo representa a la Creación. Cuando el ojo está en la palma abierta de una mano estamos ante la gran sabiduría creadora del llamado Todopoderoso.

En muchas pinturas y grabados cristianos encontramos numerosos ojos dibujados en el interior de las alas de los ángeles y querubines. En estos casos estos ojos representan la facultad que los seres alados tienen para verlo y comprenderlo absolutamente todo.

En muchas entradas a las quintas romanas encontramos un ojo que tenía el propósito de alejar las malas influencias.

Podemos identificar en numerosas culturas y tradiciones la existencia de tres clases de ojos:
  1. El ojo físico que es el que percibe la luz
  2. El ojo frontal, también llamado "tercer ojo"
  3. El ojo del corazón que percibe la luz espiritual
Si los dos ojos fisicos corresponden al sol y a la luna, el tercer ojo corresponde al fuego. Es el ojo de la sabiduría de los budistas que permite la visión interior, siendo la exteorización del ojo del corazón.
El ojo del corazón es el hombre viviendo a Dios, pero también Dios viendo al hombre. Es el instrumento de la unificación de Dios y el alma, del principio y la manifestación.

Silesius afirmaba: "El alma tiene dos ojos, uno mira el tiempo y el otro está vuelto hacia la eternidad".

La abertura de los ojos es un signo que representa la abertura hacia el conocimiento. El ojo que corresponde al fuego esta en relación con la función contemplativa de Amitäbha. Su trono esta soportado por un gran pavo real que al desplegar su plumaje nos muestra infinidad de ojos.


En Egipto, Ra el dios del Sol tenía como atributo un ojo ardiente, símbolo de su naturaleza ignea que se solía representar como una gran serpiente cobra en posición erguida. Los sarcófagos egipcios solían estar adornados con el dibujo de dos ojos que permitían al muerto seguir viendo todo lo que ocurría en el mundo exterior. En Egipto el ojo es fuente de conocimiento, de luz y de fecundidad.

Pero una de las primeras explicaciones de que un solo ojo no representa nada bueno la encontramos en el mundo musulmán y la descripción del Anticristo, al que llaman "Dajjal". Todo buen seguidor del Corán sabe que el Anticristo cuando se presente en nuestro mundo solamente tendrá un ojo. Por tal razón numerosos estudiosos del Islam asocian el ojo del billete de dolar con el mismísimo Satán y el número de la Bestia, 666.


En el mundo islámico todos conocen el significado de la expresión, "mal de ojo". Se refiere a cuando alguien toma el poder sobre uno o sobre alguna cosa por envidia o por mala intención. El mal de ojo se dice que es el culpable de la muerte de media humanidad: "El mal de ojo vacía las casas y llena las tumbas".

Hay ciertos seres y cosas que son mucho mas propensos a padecer el mal de ojo:
  • Niños pequeños
  • Parturientas
  • Varones recién casados
  • Los perros
  • Los caballos
  • La leche 
  • El trigo
Para poder combatir al mal de ojo existen multitud de procedimientos:
  • Los dibujos geométricos
  • El velo femenino
  • Los talismanes extremadamente brillantes
  • Los perfumes olorosos
  • La sal
  • La media luna
  • Los cuernos
  • La herradura


El ojo único y sin párpados es símbolo de la esencia y el conocimiento divino. Cuando encontramos el ojo único inscrito dentro de un triángulo, estamos ante un signo católico que fue adoptado como propio por los primeros masones y posteriormente por los iluminati. El ojo único del cíclope indica todo lo contrario, referiéndose a una condición infrahumana.

Jules Boucher en su libro sobre simbología masónica nos describe de forma sintetizada la relación del "ojo-masón" con los tres planos principales:
  1. En el plano físico: es el Sol visible de donde emanan la Vida y la Luz
  2. En el plano intermedio o plano astral: es el Logos, el Verbo y el Príncipe creador
  3. En el plano espiritual o plano divino: es el Gran Arquitecto del Universo
Llegados a este punto donde el número tres esta presente por todas partes, la confusión es muy grande respecto al modo correcto en que el tercer ojo tiene que estar dibujado. Con el ojo izquierdo y derecho, lógicamente, no hay ningún problema, pero con el tercer ojo muchos autores lo dibujan como si fuera el ojo izquierdo como es el caso del ojo del billete de un dólar. Por contra en muchos triángulos con ojo incluido de procedencia masona, el ojo y la ceja dibujados se representan de forma simétrica y careciendo de glándula lagrimal en ninguno de los extremos, indicando que se trata claramente de un ojo central. Las imágenes que acompañan a este artículo muestran variados ejemplos de esta triple forma de dibujar el famoso ojo.


En esta ocasión prefiero que sea el gran maestro Rene Guenon el que nos describa y detalle como debe representarse este "ojo que todo lo ve":

Uno de los símbolos comunes al cristianismo y a la masonería es el triángulo en el cual está inscripto el Tetragrama hebreo, o a veces solamente un yod, primera letra del Tetragrama, que puede considerarse en este caso como una abreviatura de él, que por lo demás, en virtud de su significación principal, constituye de por sí un nombre divino, e incluso el primero de todos según ciertas tradiciones. A veces, también el yod mismo está reemplazado por un ojo, generalmente designado como “el Ojo que lo ve todo” (The All-Seeing Eye); la semejanza de forma entre el yod y el ojo puede, en efecto, prestarse a una asimilación, que por otra parte tiene numerosos significados, sobre los cuales, sin pretender desarrollarlos enteramente aquí, puede resultar interesante dar por lo menos algunas indicaciones.



En primer lugar, cabe advertir que el triángulo de que se trata ocupa siempre una posición central y que además, en la masonería, está situado expresamente entre el sol y la luna. Resulta de aquí que el ojo contenido en el triángulo no debería estar representado en forma de un ojo ordinario, derecho o izquierdo, puesto que en realidad el sol y la luna corresponden respectivamente al ojo derecho e izquierdo del “Hombre Universal” en cuanto éste es idéntico al “macrocosmo”. Para que el simbolismo sea enteramente correcto, ese ojo debe ser un ojo “frontal” o “central”, es decir, un “tercer ojo”, cuya semejanza con el yod es más notable todavía; y, en efecto, ese “tercer ojo” es el que “lo ve todo” en la perfecta simultaneidad del eterno presente. A este respecto, hay, pues, en las figuraciones ordinarias una inexactitud, que introduce una asimetría injustificable, debida sin duda a que la representación del “tercer ojo” parece más bien inusitada en la iconografía occidental; pero quienquiera comprende bien ese simbolismo, puede fácilmente rectificarla.

El triángulo recto [o sea, con un vértice superior] se refiere propiamente al Principio; pero, cuando está invertido por reflejo en la manifestación, la mirada del ojo contenido en él aparece en cierto modo como dirigida “hacia abajo”, es decir, del Principio de la manifestación misma, y, además de su sentido general de “omnipresencia”, toma entonces más netamente el significado especial de “Providencia”.

Por otra parte, si se considera ese reflejo, más particularmente, en el ser humano, debe notarse que la forma del triángulo invertido no es sino el esquema geométrico del corazón; el ojo que está en su centro es entonces, propiamente, el “ojo del corazón” (‘aynu-l-qa1b en el esoterismo islámico), con todas las significaciones que implica.

Además, conviene agregar que por eso, según otra conocida expresión, se trata del corazón “abierto” (elqalbu-l-maftùh); esta abertura, ojo o yod, puede ser figurada simbólicamente como una “herida”, y recordaremos a este respecto el corazón irradiante de Saint-Denis d’Orques, sobre el cual ya hemos hablado anteriormente, y una de cuyas particularidades más notables es precisamente que la herida, o lo que exteriormente presenta esa apariencia,tiene visiblemente la forma de un yod.

Más aún: a la vez que figura el “ojo del corazón”, como acabamos de decir, el yod, según otra de sus significaciones jeroglíficas, representa también un “germen” contenido en el corazón asimilado simbólicamente a un fruto; y esto, por lo demás, puede entenderse tanto en sentido “macrocósmico” como “microcósmico”. En su aplicación al ser humano, esta última observación debe ser vinculada con las relaciones entre el “tercer ojo” y el lûz, del cual el “ojo frontal” y el “ojo del corazón” representan, en suma, dos localizaciones diversas, y que es además el “núcleo” o “germen de inmortalidad”. Es también muy significativo a este respecto que la expresión árabe ‘aynu-l-juld presente el doble sentido de ‘ojo de inmortalidad’ y ‘fuente de inmortalidad’; y esto nos reconduce a la idea de “herida”, que señalábamos antes, pues, en el simbolismo cristiano, está también referido a la “fuente de inmortalidad” el doble chorro de sangre y agua que mana de la abertura del corazón de Cristo. Es éste el “licor de inmortalidad” que, según la leyenda, fue recogido en el Graal por José de Arimatea; y recordaremos a este respecto, por último, que la copa misma es un equivalente simbólico del corazón, y que, como éste, constituye también uno de los símbolos tradicionalmente esquematizados con la forma de un triángulo invertido.



Para los más sectarios el ojo que todo lo ilumina esta intimamente relacionado con un tal Lucifer que según dicen, es portador de luz. Pero en estos casos se tiene que tener presente que todas las luces no son iguales y, ni mucho menos, sus respectivos portadores.

El ojo que todo lo ve es un invento del mejor de los manipuladores y la mayoría de religiones lo han incluido dentro de las herramientas que sus respectivos dioses tienen para conocer todos tus pecados, por muy escondidos que estén. Nada se escapa a este ojo celestial que funciona las 24 horas del día con el que los pecadores de este mundo quedan retratados con todo lujo de detalles. Es un ojo muy jodido para todo ladrón, asesino o pervertido, los de arriba cuando controlan,se ve que utilizan buenas marcas.

PAZ
Johnny McClue