martes, 1 de marzo de 2016

El símbolo de la espiral

"la espiral por si sola no hace nada,
pero sin la espiral,
nada puede hacerse"
La espiral es una de las formas más frecuentes en todo lo que esta relacionado con la vida y nos transmite la idea de crecimiento, evolución y expansión. Un gran número de vegetales y animales crecen y se desarrollan en una serie de patrones relacionados directamente con la espiral. Desde el ADN, pasando por la concha y la piña, la Madre Naturaleza es una gran amante de las espirales. Es una de las formas más extendidas en la naturaleza: huracanes, embriones, galaxias, caracolas, remolinos, los cuernos de los animales,... estamos rodeados de espirales, a todos los niveles.

Macrocosmos - Microcosmos, espirales por doquier

La espiral es un motivo simple. Se trata de una línea que se enrolla a si misma de forma abierta y que conforme avanza va ganando volumen y espacio, crece. Es un movimiento circular que sale de un punto central y que se prolonga de forma indefinida hacia el infinito. La espiral simboliza desarrollo, extensión, rotación y progreso. La espiral nos muestra el carácter cíclico de la evolución donde los ritmos se van repitiendo mientras plantas y animales van creciendo de acuerdo a dichos ciclos. La espiral nos evoca un camino arquetípico de crecimiento y transformación, tanto en el orden físico, como espiritual.

Las ramas y hojas de un árbol no crecen "a la buena de dios". Los brotes de las futuras hojas, por ejemplo, siguen un patrón muy concreto, pero en todos los casos nos encontramos que dicho patrón se desarrolla en forma de espiral.

Todo el Universo esta repleto de espirales, conforme a la máxima de nuestro sencillo blog: Abajo es como arriba. Tambien elo cuerpo humano y todos sus órganos están llenos de espirales. Nuestros oidos, nuestros cabellos, la propia estructura de nuestro ADN,... espirales por todas partes !!!!

La cóclea del oído interno en forma de espiral, es el órgano que nos permite oír. Cualquiera de nuestros folículos pilosos por donde nos crecen los pelos, tienen forma de espiral. Nuestro ADN se compone de una doble hélice en espiral que esta formada por dos pentágonos rotados entre si 36 grados.

Se han estudiado y descrito gran cantidad de diferentes espirales, pero podemos destacar como más importantes estas tres tipos:
  1. La espiral áurea
  2. La espiral de Arquímedes
  3. La espiral logarítmica o equiangular
Cuando nos trasladamos a las tres dimensiones es cuando nos percebimos que la forma con que se desarrolla la espiral áurea, no es otra que una espiral tridimensional:

La secuencia de los famosos números de la serie Fibonnaci
van creando una bonita espiral tridimensional

El símbolo de la espiral aparece en todo el mundo dentro del arte, la religión, la mitología, los cuentos populares y los sueños. La espiral simple no deja de ser una linea curva que va creciendo desde o hacia su propio centro. En simbología hay tres formas principales de representar y crear espirales:
  • Las serpientes
  • Las cuerdas o bandas enrolladas
  • Las espirales laberínticas
A menudo encontramos representadas las serpientes enrollando al cuerpo humano o a la propia cruz dónde Cristo fue crucificado. En la alquimia la serpiente envuelve el cadáver en el interior de su sepultura, envolviendo en forma de espiral al muerto de pies a cabeza.

La espiral doble combina los dos opuestos en un solo símbolo y es otra de las formas con las que la naturaleza se manifiesta y se desarrolla. Estamos ante la involución y evolución a escala cósmica, donde muchos lo relacionan con el símbolo del laberinto. Son los dos sentidos de la dualidad de nuestro Universo, lo que en Oriente llaman "kalpa y pralaya", el nacimiento y la muerte, la muerte iniciática y su posterior renacimiento en un ser transformado. La doble espiral es el trazado de la linea media del yin-yang que separa las dos mitades de la famosa figura. Es una excelente forma de plasmar el ritmo alternativo de todos los seres vivos para experimentar la dualidad de forma equilibrada.

La doble espiral también la encontramos en uno de los símbolos más ancianos y difundidos en muchas culturas. Nos referimos a la doble serpiente del Caduceo, la doble hélice alrededor del bastón brahmánico con el doble movimiento de las "ñadi" alrededor de la arteria central llamada "sushumna". Tanto en el Caduceo como en el bastón brahmánico nos presentan la misma idea y concepto: el equilibrio existente entre las dos polaridades de las corrientes cósmicas.

La doble espiral se relaciona con ciertas figuras relacionadas con el dragón y la serpiente. Solemos encontrar este tipo de representaciones en las decoraciones de ciertas columnas donde estos reptiles aparecen enroscados alrededor de los pilares. La imagen de la serpiente enroscada en espiral alrededor de la columna vertebral humana, la "kundalini", también esta relacionada con este tipo de simbología. La doble espiral opuesta en forma de "S", es un símbolo de los cambios lunares y de los truenos y rayos. Es una expresión gráfica del simbolismo de la fecundidad asociado al complejo "tormenta-trueno-relámpago". Por tal motivo muchos expertos asocian la doble espiral opuesta con el trombo.

La ascensión en espiral de la kundalini, simboliza el desarrollo de los estados de la existencia, la ascensión hacia grados iniciáticos más elevados. Nos encontramos ante uno de los símbolos más utilizado en sectas y comunidades secretas: la escalera de caracol. No hay mejor símil que una escalera de caracol cuando hay que referirse al aprendizaje de ciertos conocimientos ocultos a la gran mayoría de los mortales.

La espiral es un símbolo de fecundidad relacionado con el agua y la Luna. La encontramos grabada en numerosos ídolos femeninos del paleolítico, por lo que tiene una estrecha relación con todas las ancianas costumbres matriarcales de aquellos primeros tiempos. La espiral es un motivo decorativo constante utilizado en la mayoría de los petroglifos prehistóricos repartidos por todo el Planeta.

Los avances matemáticos han ido demostrando la importancia de la espiral y en especial, la espiral logarítmica que tiene la facultad de crecer de una manera terminal, sin modificar la forma de la figura total. En otras palabras, mantiene la forma, a pesar de estar creciendo de modo asimétrico. El máximo exponente es el llamado "número de oro"y la caracola que lo representa. El caparazón del caracol es el glifo universal que representa a la "temporalidad de la permanencia del ser a través de las fluctuaciones del cambio".

El origen de todas las danzas giratorias del Planeta, bien podía estar relacionado a las primitivas celebraciones de los solsticios. Como ejemplo tenemos al los indios del pueblo Zuni que en la gran fiesta del solsticio de invierno, celebran el inicio de un nuevo año, un nuevo ciclo empieza. Encienden una gran hoguera encima del altar de ceremonias y a continuación inician una serie de cánticos y danzas. "Cantos espirales y danzas espirales", este es el nombre con que los occidentales bautizaron a estos cantos y danzas de los Zuni. Lo mismo podíamos decir de la famosa danza circular de los mevlevi o deviches turcos : " Asegura la permanencia del ser a través de las fluctuaciones del cambio".

En muchos lugares de Africa la espiral simboliza la dinámica de la vida. Este concepto lo asocian al movimiento de las almas en la creación y posterior expansión del Mundo. La espiral se utiliza como glifo solar en los bambara y los dogón. En los bambara una espiral de tres vueltas simboliza el verbo original, la primera palabra del dios Amma, semilla de divinidad. Para los dogón la espiral es la vibración creadora, en la que toda la creación se basa. Para esta conocida tribu africana, "la espiral por si sola no hace nada, pero sin la espiral, nada puede hacerse". Más al sur en el Congo, la espiral representa a el movimiento de las almas, los espíritus y los genios que se produce entre los 4 planos de su universo.

La escalera de caracol del Museo del Vaticano, la Piña Vaticana y la exposición de minerales de su entrada, es un buen ejemplo de que la Iglesia de Roma sigue con detenimiento todas estas cuestiones relacionadas con espirales, fractales, proporciones áureas y números Fibonnaci.



La espiral simboliza también, el viaje del alma después de la muerte. En la gran mayoría de civilizaciones la espiral representa el viaje "post-mortem" del alma del difunto, hasta que finalmente llega a su destino final. Es el camino del cielo a la tierra y viceversa.

Los dioses y los humanos se comunican mediante espirales. Los humanos han utilizado la espiral para rezar a sus divinidades con ofrendas que al arder elevan el humo en espiral. Soplar un cuerno de carnero o una concha provoca el mismo efecto auditivo para poder comunicarse con el cielo desde la tierra. Un claro ejemplo de esta forma de comunicación soplando a través de una espiral, es el sophar del pueblo judío.

Suena que te suena el sophar !!!!
El sophar es el instrumento más importante de la tradición judía. Consiste en un cuerno de carnero en recuerdo al animal que fue sacrificado en lugar de Isaac. El sonido del sophar marca los momentos mas solemnes de la liturgia judía y, según la Cabala, representa a la propia matriz sonora de la creación.

A lo largo de la historia muchos son los dioses y deidades que se han dirigido al hombre utilizando la espiral. Torbellinos, columnas de polvo y humo, son algunos de los sistemas que más frecuentemente han sido descritos en leyendas, mitos y libros sagrados.



Sin lugar a dudas, la espiral forma parte de los primeros símbolos utilizados por hombres de todos los hemisferios y latitudes. En el arte la forma espiral ha cautivado a la humanidad desde la noche de los tiempos:

Uno de los símbolos emblemáticos de la masonería es la espiral y suele estar representada en forma de escalera ascendente, como si de una espiral de ADN se tratara. En el arte de la pintura la espiral ascendente cautivó a autores como Salvador Dalí, como podemos comprobar en uno de sus dibujos a tinta expuestos en el Museo Dalí de Figueras. Encima de una fotografía de un fragmento de la columna romana en honor a Trajano, el maestro catalán dibujo una magnífica espiral que va ascendiendo mientras un hombre y un diablo están jugando al juego infantil de saltar el potro.

En el juego original de saltar el potro los dos participantes se van alternando en saltar uno encima del otro. Pero en esta ocasión el pintor ampurdanés nos muestra una versión que carece de dualidad, ya que el que salta siempre es el mismo y no es otro que el diablo. La visión dual de Dalí queda manifiesta en las dos pequeñas columnas que acompañan a la escena principal. Una columna está formada por una foto recortada de un hombre desnudo, mientras que la otra se forma a partir de una espiral dibujada a tinta desde cuya base se inicia el juego. Un juego donde el mal pasa por encima del hombre de forma alegre y sin pausa mientras vamos ascendiendo en la jodida espiral de la vida.


Una espiral de la vida en donde el hombre es el que tiene que soportar el peso del diablo mientras asciende en sentido contrario al que ascienden las figuras esculpidas por los romanos. Toda una declaración de principios. Salvador Dalí también tuvo presente la espiral a la hora de retratar a Picasso, utilizándola para representar la masa cerebral del artista malagueño, como vemos en la siguiente imagen:



La espiral como símbolo del camino que hay que recorrer en la vida, solemos encontrarla en numerosos juegos de mesa, donde el recorrido tiene una clara forma espiral. Uno de estos juegos populares practicados los días de lluvia es el "Juego de la Oca". Se trata de un juego de mesa muy extendido y que en cada región tiene su particular formato, pero el recorrido en forma de espiral, es siempre el mismo, no importa que la oca sea del ecuador o de los polos, siempre en espiral. Se desconoce el origen de este juego de mesa tan conocido, algunos expertos se remontan al imperio griego y otros aseguran que se trata de un juego de origen templario.

Numero-lógicamente hablando, la espiral del Juego de la Oca tiene un profundo significado simbólico. El recorrido en espiral esta formado siempre por 63 casillas, o lo que es lo mismo, se recorren 9 casillas un total de 7 veces (9 x 7 = 63). El juego representa un recorrido a través de los famosos 7 niveles o esferas que forman el universo en tantas y tantas culturas. En algunos casos se parte desde el centro, como en esta Oca española:


En otros casos el sentido del juego se invierte por completo, pero el movimiento en forma espiral, se mantiene igual como ocurre en este Juego de la Oca italiano:


Cuando en artículos anteriores analizamos la recta y la curva, ya explicamos que en simbología la recta es humana y la curva es divina y celestial. Por tal motivo, no es de extrañar que la Madre Naturaleza este "abonada" a la forma de la espiral. Pero esto quiere decir que no solamente lo bueno y bello se desarrolla en forma de espiral. Las cosas malas de la Madre Naturaleza, también crecen en espiral. En el siguiente ejemplo podemos observar como se comportan al crecer las células cancerígenas:


El ser humano, que todo lo copia, para poder construir sus cositas "inventó" las tuercas y los tornillos, un excelente reconocimiento al buen hacer de "Mama Natura".

Toda la vida de nuestro universo está abonada a la espiral. Desde los inicios, el hombre vio en la espiral la vida y la muerte. La naturaleza utiliza la espiral para construir y desarrollar.

Nuestro propio Sol y resto de planetas viajan en espiral por el espacio galáctico, como indica la última de las imágenes de este artículo dedicado al primero de los movimientos.

PAZ
Johnny McClue