viernes, 5 de junio de 2015

El mito del pacto con el Diablo.


MITO DEL PACTO CON EL DIABLO Y QUE SUCEDE CUANDO EL QUE PACTA SE ACOQUINA Y EN EL ULTIMO MOMENTO SE RAJA


Toda nuestra tradición esta repleta de historias de personas que pactan con Satán. Uno de los expertos del tema en la Edad Media, Fray Martín de Casatañega distinguía dos clases de pactos y los clasificaba de este modo:
"Los pactos se dividen en dos clases, los explícitos y los implícitos.  Los explícitos ocurren cuando hombres o mujeres, renuncian a la Fe de Cristo y, a las ordenes del diablo, hacen ceremonias que el propio Satán les inspira y enseña. Los que por pacto expreso están al demonio consagrados se llaman brujos, jorguinos o megos. El pacto implícito es aquel según el cual se tiene pacto oculto pero sin renegar ni apostatar la fe católica. Y estos son los hechiceros".


La Inquisición persiguió sin descanso a todos los que eran sospechosos de haber pactado con el diablo. Pero en aquella época, ¿como se explicaban que Satanás y sus secuaces tuvieran tantos conocimientos? Pues resulta que la propia Inquisición afirmaba que cuando los malos ángeles pecaron y fueron expulsados del cielo, resulta que se fueron desposeídos de la gracia y las virtudes, pero no perdieron sus ingenios ni conocimientos de ciencia. Así que estos expulsados se fueron con conocimientos de el movimiento de los cielos, de los metales, de las medicinas y de todos los animales.  El maestro Ciruelo los definía de este modo: "Saben de Astrología, de Filosofía, de Medicina, mucho mejor que el mejor mortal. De las cosas pasadas en el mundo, aunque los hombres las tengan olvidadas, el diablo sabe como todas acaecieron y puede contarlas todas como el mas grande de los cronistas".

En todos estos relatos medievales el pacto el hombre lo realiza por querer obtener un conocimiento superior. El querer ser mas poderoso y superior que los demás lleva al pacto, como en cualquier otro mercado con oferta y demanda.


Pero, ¿que es lo que ocurría cuando el candidato se acojonaba y en el último momento se negaba a firmar? Hay muy pocas crónicas que nos lo cuenten, pero por lo que nos cuentan expertos como Juan Amades, aveces acontecía. Como le ocurrió al hombre de la villa de Vallcebre que quería ser brujo a toda costa. Habiendo comunicado su deseo a un amigo que sabia que lo era, este se le ofreció a iniciarlo. El día seleccionado los dos amigos se alejaron del pueblo y caminaron por el monte durante horas. Hasta que llegaron a los pies de una enorme roca que tenia un pequeño agujero. Con gran asombro del aprendiz, el brujo se metió dentro del agujero y desde dentro le hizo señas para que el aprendiz lo siguiera y tambien entrara. 


Una vez los dos hombres estuvieron dentro de la roca se encontraron en la sala de un gran palacio lleno de animales y gentes extrañas, brujas y brujos, entre quienes el aprendiz reconoció a algunos vecinos del lugar. Sobre una mesa habían suculentos manjares y ante ella se encontraba Satanás con un gran libro en las manos. El diablo le prometió al aprendiz su protección a cambio de su alma y le dijo que jurase el pacto poniendo la mano sobre el libro.

El neófito se acoquino y saco de su bolsillo un crucifijo, lo dejo sobre el libro y dijo: "Dios mio, no quiero jurar !!!". Entonces de repente se oyó un terrible estruendo y el ex neófito se encontró en un campo yermo y con el crucifijo ardiendo en sus manos y la cara toda chamuscada. En aquel estado la gente del condado cuenta que mas bien parecía un lechal recién salido del horno todo, todo,... chamuscado !!!.

 Otro caso es el que esta relacionado con un fabuloso tesoro oculto en las ruinas del castillo de Carmany. Un individuo conocido como el "Rialletes", deseoso de descubrirlo, quiso hacerse brujo y para ello decidió iniciarse en la famosa cueva de Palamos. Allí le previnieron que no debía decir el nombre de Dios y que debía saludar al demonio solamente usando la palabra "gart". No ocurrió nada hasta que llego el momento en que el diablo le obligo a firmar el pacto con sangre, en cuyo instante exclamo: "Jesús, Maria y Jose !!!". Acto seguido sonó un estruendo ensordecedor y el Riereta se encontró cabalgando una encina cerca de Vall-llobrega.

Otros casos extraños son los que la transformación a brujo se realiza sin presencia del diablo, ni sin realizar pacto alguno. Este procedimiento se cuenta en muchos pueblos de la provincia de Barcelona, donde una mujer se puede volver bruja si va a la montaña del Montseny y se revuelca en un zarzal completamente desnuda. Hay que buscar un zarzal con puntas y espinas bien aguzadas y mientras se revuelca tiene que renegar y maldecir con verdadera ira. Según se cuenta, al instante la mujer adquiere forma de zorra o gato y puede inmediatamente ponerse manos a la obra.

Todas las buenas brujas son desconfiadas y recelosas. No se fía ni de la escoba que lleva y ni mucho menos del diablo al que le conoce todas las tretas. Los días de mayor poder para las brujas son el miércoles y el viernes, pero solamente pueden embrujar después del toque del Ángelus de la tarde. Pueden entrar en la mente de las personas, pero no en la del diablo. La amistad de una bruja con el diablo es buena hasta que,.... se demuestra lo contrario !!!. 

La buena y experta bruja cuando trabaja traza previamente el cerco donde se refugia, y otro concentrico a el y de mayor diámetro. Entre los dos círculos la bruja escribe sus encanterios y extrañas palabras cabalísticas. Para ello utiliza una varita mágica que siempre es de madera de árbol.


El diablo no puede entrar en el circulo interior. La bruja ha escrito una palabra que se le resiste y así el diablo jamas se la puede llevar con el. Protegida por toda esta defensa, la bruja solicita al diablo lo que quiere. Todo es cuestión de que ambos se pongan de acuerdo, porque el diablo siempre pide algo a cambio.

PAZ para todos
Johnny McClue 2015