miércoles, 3 de junio de 2015

El mito del aquelarre y las brujas catalanas del Ampurdán.



La palabra Aquelarre proviene del vasco y significa "prado del cabrón". Dicho significado ya da muchas pistas de por donde pueden ir los tiros, respecto al simbolismo encerrado en la palabra aquelarre. Según cuentan los mas viejos aldeanos de los valles vascos, en dicho prado el propio demonio en persona celebraba y presidia un gran bufete seguido por una abominable orgía.



La creencia mas extendida cuenta que los aquelarres se celebraban siempre en sábado bajo la regencia del su planeta regente: Saturno. Los sábados de aquelarre, todas las brujas de la región acudían montadas en sus escobas a la dantesca celebración. Según se cuenta en muchas ocasiones la bruja se desplazaba al lugar del aquelarre habiendo dejado a una persona como sustituto en el lugar habitual de residencia. En otros casos se afirma que solamente era el espíritu de la bruja el que se desplazaba al aquelarre, mientras su cuerpo permanecía "como dormido" hasta que el espíritu en cuestión no regresaba de la reunión campestre.


En estas celebraciones con orgía incluida, las brujas bailaban ante el Gran Cabrón que presidia siempre la mesa del bufete desde un lugar elevado y destacado. El baile solía estar dirigido por los sones de un "pandero de mal son". El sistema de marcar los ritmos con panderos o timbales esta muy extendido en todas las culturas. Hechiceros y chamanes los suelen utilizar en sus rituales. Los sones son siempre acompasados, donde se repite el mismo tempo durante horas y en según que ceremonias americanas, durante días y noches enteras.


La frecuencia de los panderos y timbales usados para estos fines siempre son graves. Parece ser que Satanás no es amante de las frecuencias agudas e irregulares en cuanto a compás. El Gran Cabrón es amante de la monotonía y de los sones bajos, profundos y muy graves. Cuando el diablo empezaba a tocar el pandero, indicaba el inicio del baile y el desenfreno. Entonces el cielo se ennegrecía y todo el campo en donde se celebraba la fiesta se veía rodeado por las mas impenetrables sombras y espíritus sin cuerpo ni alma.


Para la danza del aquelarre las brujas, brujos, incubos y demonios se disponían alrededor del Gran Cabrón y dándose las manos lo rodeaban formando un gran circulo alrededor del presidente de los festejos campestres. Su danzar se iba animando hasta alcanzar un autentico frenesí que desencadenaba en la popular orgía satánica con la que todo aquelarre esta relacionado.

Llegado un momento el Gran Cabrón descendía de su trono y se mezclaba entre los danzantes con el fin de participar con la que allí se montaba por todo lo alto. En este momento el aquelarre alcanzaba el máximo clímax y entonces era cuando tenían efecto toda clase de aberraciones. Según las declaraciones de las brujas recogidas en los procesos inquisitoriales, unas veces el demonio las golpeaba con los cuernos, otras con su rabo o con sus pezuñas, y allí donde tocaba, el lugar tocado se hacia insensible durante el resto del aquelarre.



Había tambien otra clase de aquelarres, como los llamados "aquelarres imaginarios". En estos aquelarres las brujas se servían de mágicos ungüentos fabricados por ellas mismas con los mas extraños ingredientes. Cada bruja solía tener su formula personal para dicho ungüento, pero habían algunos componentes que eran muy frecuentes: el hollín de la chimenea, la savia de cáñamo verde, el estramonio, la sangre de murciélago y los órganos de sapos y serpientes.

Gracias a su super ungüento personalizado, la bruja podía acudir al aquelarre sin necesidad de viajar con la escoba. Cada bruja podía celebrar el aquelarre sin que su cuerpo saliera de casa.

Pocas personas ajenas al club satánico han tenido la oportunidad de asistir a un aquelarre y vivir para poder contarlo. El experto en estas cuestiones durante la Inquisición Agustín del Rio nos cuenta que un inquisidor llamado Bartolome de Homate actuó en tierras italianas contra brujos y brujas. Deseoso de saber en que consistía se dirigió con su notario al lugar donde, según las informaciones, iba a ocurrir la fiestecilla. Ambos personajes tuvieron aquel día ocasión de ver al demonio en forma de macho cabrio, sentado entre las brujas, como si de un gran señor se tratara. Pero apenas las jorguinas se dieron cuenta de la presencia de los dos "espías", agarraron sus escobas y los molieron a escobazos quebrandoles algunos huesos y provocandoles enormes chichones y moratones por doquier. La crónica termina con una curiosa reflexión del experto: "No aconsejo a nadie que emprenda estas experiencias que acarrean tantas dolencias".


En mi ciudad natal, Barcelona esta arraigada la creencia de que las brujas se reúnen por la noche a las once en punto de cada sábado. Su ritual siempre se prolonga hasta la primera campanada de las doce en punto. En estos aquelarres barceloneses, las brujas deben estar ya de regreso en sus casas antes de que suene la ultima campanada de las doce horas. La tradición cuenta que si alguna de las brujas no llega a tiempo a regresar a sus aposentos, permanecerá en el mismo lugar donde le sorprendió la ultima campanada, hasta pasada la noche del domingo siguiente.


También en Cataluña son muy famosas las brujas del Ampurdán, pues se dice que fueron las primeras en dejar de celebrar el aquelarre en el campo para pasar a celebrarlo en alguna de las casas de las brujas. Pero nunca se puede saber con antelación en que casa se va a celebrar el cotarro, ya que lo deciden en el ultimo momento cuando se juntan todas ellas volando con sus escobas. La bruja distinguida con el honor de seleccionar su casa, tiene que invitar a una gran cena a todas las demás y proveer la mesa del banquete con los mas delicados y mejores manjares. Siempre teniendo en cuenta de que hay dos alimentos que jamas pueden estar presentes en estos banquetes: la carne de cerdo y el pan, con todos sus derivados incluidos.


En el Ampurdán es tan popular el hecho que se cuenta que todas las brujas catalanas son muy hospitalarias y previsoras. Antes de echarse a volar para reunirse y decidir donde se va, dejan ya su mesa preparada y equipada como se debe, por si alguna de ellas fuera la elegida.



Otra historia popular de las brujas del Ampurdán explica como las brujas que son casadas pueden ir a las reuniones sin que su marido se entere. Se dice que las brujas casadas toman grandes precauciones para no ser descubiertas por sus maridos. He aquí los trucos y tretas mas utilizados por las brujas del reino de la Tramuntana: 

- Colocar un tronco de árbol en el lugar que habitualmente ocupaban en la cama junto al marido. Este método es el mas bruto de los tres y era el que realizaban las brujas casadas, pero muy novatas que aun carecían de las técnicas y artes para tales menesteres.

- Con sacos rellenos de trapos viejos confeccionan un muñeco que tenga las mismas proporciones que la bruja en cuestión. Este sistema requería ya cierta destreza y conocimientos de magia. Era el método mas comúnmente utilizado para engañar al pobre marido desdichado.

- Colocar en la cama, para que ocupe su lugar al propio diablo. Este sistema solo lo podían practicar las brujas que eran "muy amigas" del susodicho demonio.


En la actualidad la actividad de reunirse los sábados se ha ido adaptando a los nuevos y modernos tiempos. El lugar de la reunión tambien ha cambiado y en vez de ir a un prado, la gente se reúne en una plaza o parque. La mesa con los manjares sólidos se ha sustituido por otros manjares mucho mas líquidos como el ron, ginebra o pisco. El trono del Gran Cabrón donde todos danzaban alrededor, ha estado sustituido por un podium que incluye un buen equipo estéreo portátil de 500 watios por canal. El pandero o timbal se ha transformado en el moderno altavoz SuperMegaBass. Y para acabar hasta el nombre de la reunión ha evolucionado, ya no se llama aquelarre, ahora la llaman botellón !!!!

Pero la ultima moda acerca de las brujas del Ampurdán catalán consiste en relacionarlas con la sardana. Es una moda que no compartimos en absoluto, pero cuando se trata de vender libros y dar conferencias, todo vale. 

El baile de la sardana es el baile o danza mas "pureta" que existe en la capa de la Tierra. Pretender que la sardana es un baile de brujas, es como decir que para estar borracho solo es necesario beber agua. Los bailes que practicaban las brujas eran rítmicos, variados, insinuantes y provocativos. Eran unos bailes nocturnos donde la luz de la Luna estaba siempre presente. La sardana es todo lo contrario, se trata de una danza solar monótona y super-recatada.

PAZ para todos
Johnny McClue 2015