domingo, 18 de marzo de 2018

El reino de los Elementales: hadas, gnomos, ondinas, silfos y salamandras


La humanidad en el plano físico solamente ocupa una pequeña parte de la superficie del Planeta. Hay muchas otras formas de vida inteligente sobre la tierra, en el aire o en el agua. Los seres humanos tan solo somos una linea de evolución más y, pensar que somos los reyes del mambo,.... es un grave error.

Los Elementales son espíritus de la naturaleza que, a pesar de ser materiales,son invisibles a nuestros ojos. Las personas amantes de practicar el "si no lo veo, no lo creo" suelen tomar a risa todo tipo de seres invisibles;en consecuencia, los seres Elementales suelen ser víctimas y objeto de mofa para los humanos que solamente creen en la materia e ignoran todo lo relacionado con el espíritu.

La naturaleza de los Elementales es etérea y habitan en alguno de los 4 Elementos Principales: Fuego, Tierra, Aire y Agua. Este tipo de seres no poseen un espíritu inmortal y están compuestos de mente y energía anímica. La gran variedad de Elementales se debe a los diversos tipos de mente y energía anímica con los que pueden estar formados en alguno de los 4 Elementos Principales.


Todas las civilizaciones y culturas tienen algún misterioso ser con mágicas propiedades como las hadas, elfos, duendes, sátiros, peris, jins, silvanos, faunos, gnomos, trolls, pinkies, kobolds, la lista es interminable. Los Elementales están presentes en todas las literaturas de las civilizaciones más dispares. Son protagonistas de mitos y leyendas ancestrales a lo largo de los 4 puntos cardinales.

La duración de las vidas de los diferentes tipos de Elementales, puede variar muchísimo, desde una vida muy corta, hasta poder llegar a superar los 100 años de existencia. Pero su forma de vivir y desarrollarse, es muy distinta a la del ser humano, ya que los Elementales carecen de las clásicas etapas de crecimiento por las que pasan los hombres y las mujeres. Los Elementales aparecen en su correspondiente elemento, completamente formados. Nunca crecen, ni envejecen,tan siquiera precisan cortarse sus uñas y sus pelos.

Los Elementales no suelen mostrar signos de fatiga, ni necesitan descanso. Llegado a un punto, su energía se agota y su cuerpo se va tornando diáfano. Para ellos los nacimientos y las muertes son mucho más sencillos y durante su vida disfrutan de una existencia dichosa e irresponsable con una actitud hacia la vida completamente inocente. Carecen de deseos y no saben lo que es "luchar para sobrevivir". Los Elementales nunca están enfermos y desconocen el significado del verbo "sufrir".



Posiblemente sean las hadas la clase de Elemental más popular y que todos hemos conocido de pequeños mediante los cuentos infantiles que nos contaban cuando aún gateábamos por el suelo. Las hadas proceden del elemento Tierra y tienen la facultad de poder atravesar la materia y modificar su aspecto. Las hadas pueden llegar a tener formas muy variadas, pero generalmente tienen forma humana diminuta y pueden volar gracias a sus delicadas alas.

Las hadas no necesitan alimentar sus cuerpos con comida y bebida. Sus esbeltos cuerpos son capaces de absorber todo el éter circundante sin mostrar ningún tipo de fatiga, ni de dificultad . Extraen y asimilan del éter las partículas completamente dinamizadas, mientras expulsan las partículas desgastadas. Bajo este contexto podríamos decir que las hadas solamente se alimentan respirando éter.

Que las hadas no coman alimento sólido, no significa que ignoren por completo los ricos manjares, ya que tienen un sentido del olfato extraordinariamente desarrollado. Para las hadas el aroma y la fragancia es lo máximo. Pueden llegarse a empapar todo su cuerpo con algún rico aroma o suave fragancia que hayan encontrado en uno de sus paseos. Pero no solamente perciben los olores, pues las hadas también captan todo tipo de vibraciones con una característica especial que las distingue: nunca tienen miedo.

Las hadas son consideradas expresiones de la Madre Tierra. Se nos aparecen en bosques, manantiales de aguas cristalinas y el interior de grutas. Se relacionan con la imaginación de la Luna y el misterio mágico de la noche. La mayoría de ellas se caracterizan por tener un comportamiento infantil donde los juegos, la imaginación y la diversión siempre están presentes.

Suelen dividirse en dos grandes grupos: Elementales benéficos y Elementales maléficos, aunque durante la Edad Media fueron clasificados en cuatro clases diferentes, según el Elemento Principal de dónde provenían:
  • Salamandras.- provenientes del Elemento Fuego
  • Silfos.- provenientes del Elemento Aire
  • Ondinas.- provenientes del Elemento Agua
  • Gnomos.- provenientes del Elemento Tierra
Estos cuatro grupos nos demuestran la estrecha relación de la Naturaleza con todos los fenómenos naturales que el ser humano no comprendió cuando comenzó a caminar erguido. Durante aquellos primeros tiempos, las preguntas que no tenían una respuesta, eran contestadas siempre del mismo modo: se trata de un fenómeno sobre-natural. Y como acostumbra a ocurrir en estos casos, con aquellas primitivas preguntas sin respuesta, la magia no tardó mucho en aparecer y empezar a hacer de las suyas.

El primer grupo esta formado por todos los seres provinientes del elemento Fuego y están representados por la salamandra, uno de los seres que cautivó la imaginación de muchas generaciones de europeos.


En la antigüedad se creía que las salamandras podían vivir en el fuego sin riesgo a ser quemadas por las altas temperaturas. En muchas culturas como la egipcia, las salamandras tenían el poder de apagar el fuego por que se las consideraba excepcional-mente frías. Se decía en la Edad Media que la salamandra vivía en el fuego y era capaz de extinguirlo. En la icono-grafía medieval, la salamandra representa "al justo que no pierde en absoluto la paz de su alma y la confianza en Dios en medio de las tribulaciones". Justamente, una salamandra en llamas fue el símbolo que el rey Francisco I (no confundirlo con el Papa argentino) utilizó en su escudo de armas.


Como representantes de los Elementales procedentes del elemento Tierra tenemos a los gnomos. Los gnomos son seres bienhechores que habitan en el subsuelo de nuestro Planeta, por lo que son considerados como la representación del espíritu de la tierra. Tienen fama de excelentes guardianes de todo tipo de tesoros y riquezas preciadas. La tradición germánica nos cuenta que los gnomos son unos gusanos que carcomían el cadáver de un gigante llamado Ymir. En muchas leyendas nórdicas vemos a los gnomos junto a las hadas de los bosques.

Los gnomos son expertos herreros y se asocian con las grutas y las cavernas. Son los fabricantes de grandes espadas, como Durandal o la lanza de Odín que se caracterizan por no errar ningún objetivo. Simbolizan las fuerzas oscuras que hay en nosotros y suelen tener apariencias monstruosas. Se consideran unos locos irresponsables y en muchas ocasiones realizan el papel del bufón que, sin compasión, proclama las verdades poniendo el dedo en las llagas de cada uno de nosotros. Los gnomos tienen sus orejas puntiagudas, pero no debemos confundirlos con los demonios que en muchas religiones son aplastados por los pies de los dioses. Los cuernos y rabo de los demonios son los atributos que los diferencian.


Los Elementales procedentes del elemento Agua están representados por las ondinas. En las mitologías del Norte de Europa se emparentan con las ninfas de las mitologías grecorromanas. Son una especie de hadas provenientes de los mundos acuáticos que habitan en pantanos, húmedos bosques, ríos y estanques. Son muy bonitas y bellas, pero extremadamente crueles y maliciosas, especialmente con los viajeros, los pescadores y los apuestos jóvenes. Las ondinas arrastran a sus victimas humanas a las profundidades de las aguas en donde encuentran la muerte. Se dice que muchas de ellas viven en palacios de cristal sumergidos a una gran profundidad. Son símbolo de los peligros de la seducción, en donde la victima pierde todo control y poder de reacción, acabando por morir.

Las ondinas suelen pasar las horas en la superficie de las aguas y muchos pescadores son los que han podido observarlas mientras jugaban con las olas y las corrientes. No suelen alcanzar grandes profundidades debido a que no gustan estar en donde la luz del Sol ya no llega. Cada mar y cada océano tiene unas clases diferentes de ondinas. Las ondinas del Mar Mediterráneo, nada tienen que ver con las del Océano Pacífico. Casi todas las ondinas pueden salir unos breves instantes del agua y volar un corto trecho. Suelen disfrutar y jugar en los pequeños saltos de agua y en las grandes cataratas. Las famosas cataratas del Niágara es uno de los lugares en donde se han reportado más apariciones de ondinas.


Hay un tipo muy especial de ondinas que viven en las alturas: las ondinas de las nubes. Son una clase de ondinas que han cambiado las aguas de los mares por las aguas del firmamento. Se dice que algunas de ellas son unas excelentes moldeadoras de nubes y son las responsables de que, en ocasiones, las nubes parezcan obras de arte.


Los silfos y las sílfides son los seres elementales que provienen del elemento Aire y suelen ser representados como seres alados o mariposas. Los rosacruces también relacionan a los Silfos con los seres que habitan en las partes más altas de las montañas. Rigen los vientos y los huracanes, relacionándose con la invisibilidad y el poder del aire.

De todos los Elementales, los silfos se consideran los mas evolucionados e inteligentes, por lo que pueden comprender acerca de las cosas de la vida, mucho más que cualquier otro ser del reino animal. Por tal motivo son "las mejores estrellas invitadas" que un mago o adivino puede conseguir para que participen en sus sesiones espiritistas.

Los silfos pueden ofrecer a los incautos clientes de magos y adivinos, unas sesiones espectaculares con todo tipo de acertadas conjeturas y previsiones. También tienen una gran facilidad en producir golpes, ruidos y encender y apagar toda clase de luces. Responden a las preguntas con gran velocidad y sin vacilar, gracias a sus evolucionadas mentes. Les encanta hacerse pasar por otro y no ser descubierto en ningún momento. Llegan a experimentar cierto placer haciendo de "mensajeros celestiales", en otros términos, podríamos decir que "se lo pasan bomba engañando a todo supersticioso".



Como hemos podido comprobar, los Elementales son unos seres espirituales que están profundamente ligados a la Naturaleza. No es de extrañar que la gran mayoría no se relacione con el ser humano, pues lo consideran un ser devastador que destruye y despoja por doquier. Los Elementales aman a los árboles, los ríos, las flores y los manantiales, pero el hombre poda, corta, mata y envenena. Para los Elementales no hay diferencia entre el hombre y el diablo.

La sociedad capitalista de consumo cierra los ojos y avanza hacia el caos y su auto-destrucción, mientras que los Elementales y la Madre Naturaleza proclaman a los 4 vientos:
"Los humanos no son los dueños del Planeta,... ya va siendo hora de que se den cuenta!!!!"
Johnny McClue 2018