viernes, 27 de julio de 2018

Danza macabra, bailar en lugar de llorar


Durante los primeros siglos de la era cristiana la muerte era uno de los temas considerados "tabú". Por aquellos tiempos se prefería hablar de la resurrección y ascensión de los muertos al Cielo, mientras que todo lo relacionado con la parca era cubierto por un tupido velo.

Dentro del simbolismo cristiano, todo lo relacionado con la muerte se desarrollo en una época relativamente tardía de la Edad media. Fue una época en donde la sociedad quedó dividida en dos grupos muy diferentes. Por un lado estaba la mayoría de la población formada por campesinos y artesanos, mientras que en el otro lado solamente estaban unos pocos, reyes, condes y letrados. El primer grupo no poseía absolutamente nada, mientras que el segundo grupo lo poseía todo. Fueron siglos muy difíciles para el 99 por ciento de la población.

Ante una desigualdad social tan enorme, no es de extrañar que el grupo formado por campesinos y artesanos, recordara a los dirigentes que las riquezas no pueden embarcarse en el barco de la Parca. Esta filosofía de vida de campesinos y artesanos quedó magníficamente reflejada en una serie de grabados y pinturas dedicadas a este tema que han pasado a la historia con el nombre de "danzas macabras". Unas danzas que nos muestran a todo dios bailando con la muerte, nadie se salva de realizar un último baile antes de partir y nunca más volver.

En las danzas macabras es donde encontramos a la muerte representada como un esqueleto humano que porta guadañas y relojes de arena mientras acompaña al "otro lado" a obispos, condes y reyes. Fueron tiempos de grandes epidemias y pestes en toda Europa que diezmaron considerablemente a toda la población. Las riquezas materiales no sirvieron para nada y mucha gente poderosa fue víctima de tanta epidemia. De nada les sirvieron sus riquezas y contactos.  Los artistas de entonces supieron plasmar a la perfección lo acontecido en toda una serie de obras de gran valor social.

Simbólicamente hablando, no tienen desperdicio:








Un denominador común en todas ellas: cuando la muerte te invita a bailar, en lugar de llorar, nadie puede escapar de danzar.

Johnny McClue 2018