viernes, 7 de abril de 2017

Arcas, Baúles y Cofres, el ABC de todo recaudador, tesorero o buen viajero. El "original" baúl de Americo Vespucio


Cualquier caja, sea de madera o de cartón puede ser útil para clasificar y conservar múltiples objetos, quedando ordenados y resguardados del polvo. Pero una caja la puede abrir cualquiera levantando la tapa sin ninguna otra dificultad que superar la ley de la gravedad. Las arcas, los baúles y los cofres fueron ideados para poder proteger a los objetos, no solamente del polvo, sino también de "manos y miradas" extrañas.

El tamaño de arcas, arquetas, baúles y cofres va intimamente ligado a las dimensiones de los objetos que tiene que ubicar en su interior, por lo que podemos contemplar múltiples dimensiones exteriores en cada uno de ellos. Un buen ejemplo lo encontramos en las medidas de la Arca de Noé. Para guardar una pareja de cada clase de ser vivo se necesita una buena caja. Pero el mito del Arca de Noe no es exclusivo de la Biblia, ni del pueblo hebreo.

A lo largo del Planeta encontramos la misma historia de un gran diluvio, una gran arca y un gran arco iris. Lo único que cambia es el modo de llamar al constructor y capitán del barco en donde unos pocos se salvan, mientras todo dios se ahoga. Como ejemplo podemos citar el de la mitología sudanesa en dónde el encargado de capitanear el buque es un ser llamado "El Herrero".

A la derecha podéis observar la pintura de una curiosa Arca de Noé, donde el propio autor de la obra cometió un error garrafal para con el señor Noé y toda su numerosa familia humana, animal y vegetal.

El Arca del Diluvio Universal, forzosamente, tenía que tener situados los candados de puertas y ventanas en el interior de la nave. Pero tal y como están los candados situados en dicha obra, el Arca de Noé se convierte en el "Ataúd flotante" más grande del Mundo.

Si los candados estuvieron colocados del modo en que en esta obra se refleja, un humilde servidor no habría podido escribir este sencillo artículo, ni vosotros estaríais respirando y leyendo blogs de simbología, mitos y arquetipos. En la siguiente ampliación se puede observar con más detalle como el autor situó los candados de la puerta y la ventana en lugares inaccesibles desde el interior de esta gran arca construida por mandato divino.


Otro aspecto importante a tener en cuenta es el que pregonaba C.G. Jung que consideraba que el arca era un claro símbolo del seno materno, aquel sitio en donde nos sentimos protegidos y a salvo de los "peligros" del mundo dual en donde vivimos.

Una de las arcas más populares es la Arca de la Alianza del pueblo hebreo que fue construida por el propio Moisés, otra vez, por mandato divino con forma rectangular de madera y revestida de oro con dos sendos querubines en cada extremo. En su interior se guardaban las Tablas de la ley, el vaso de oro del maná y la vara florida de Aaron.

Pero Moisés no tenía el Arca de la Alianza en cualquier lugar del trastero o debajo de su cama. El Tabernáculo era el lugar donde esta caja con alas tenía que estar, otra vez por mandato divino, completamente oculta a miradas extrañas. Por otra parte, no podía ser transportada por cualquiera, ni tan quisiera se podía tocar, ya que la persona que lo hacía era fulminada inmediatamente por la propia caja alada. Pero gracias a respetar todo este complicado procedimiento, Moisés podía disfrutar de una línea directa de comunicación con "los de arriba".

Se han escrito ríos de tinta respecto a las extraordinarias cualidades de esta arca que el pueblo hebreo paseó por el desierto en un viaje donde parece ser que la línea recta no era bien vista. Para muchos investigadores y expertos en estas lides, nos encontramos ante el primer radio transmisor-receptor de la historia del ser humano.

VIAJEROS: A LA DILIGENCIA!!!!!!
Antes de que las maletas hicieran su aparición la gente cuando viajaba solía utilizar los baúles de cuero con sendos herrajes en donde llevaba bajo llave todo su equipaje. Los baúles se utilizaron durante siglos para viajar en los carruajes y los barcos de aquella época.

El baúl tambien tiene su imagen romántica como lugar en donde los tesoros de todo tipo quedan guardados. Todos tenemos la imagen de los piratas llegando a una playa de una isla desierta para esconder unos pesados baúles en un hondo agujero hecho en la playa por los propios piratas. Los famosos mapas de los tesoros de todos los piratas son los que indican el lugar exacto en donde los baúles están enterrados. Son unos cuantos los hombres y mujeres que han dedicado gran parte de su vida para encontrar uno de estos cofres enterrados "a doce pasos de la palmera dibujada en el mapa en dirección perpendicular a la costa".

Baúl de cuero y hierro con sendos cierres metálicos siglo XV
En los baúles y cofres encontramos dos diferentes simbolismos:
  1. Son objetos que guardan a buen recaudo todo tipo de elementos preciados, sean materiales o espirituales.
  2. Cuando están cerrados, su abertura puede ser sinónimo de revelación.
Las diferentes tradiciones nos muestran variados ejemplos de este simbolismo relacionado con los cofres y los baúles: la Caja de Pandora, las Tablas de la Ley, el Espejo de Amaterausu, el cemelín chino o las jarras del Tesoro de Kureva. Bajo este contexto, en la mayoría de tradiciones, cuando hay un tesoro, el baúl siempre entra en el decorado que acompaña la escena en cada una de las ancestrales tradiciones de nuestros pueblos. Pero, por otra parte todos los cofres y baúles protagonistas de las tradiciones del ser humano, tienen un factor común: la apertura ilegítima esta llena de peligros, catástrofes y calamidades.

En el siguiente grabado el gran Apeles Mestres nos muestra como la apertura de un baúl no siempre acarrea unas lindas riquezas. En ocasiones la apertura de un baul equivale a, como diría mi abuela. liar la marimorena.


En numerosos baúles medievales que han llegado a nuestros días en buen estado, podemos comprobar como la decoración exterior de los mismos, trataban de asustar a todo sujeto amante de lo ajeno mediante monstruos y todo tipo de amenazas mitológicas. En el siguiente baúl escandinavo del siglo XI encontramos un excelente ejemplo de este tipo de decoración de seres extraños, cuyas caras y miradas de buenas,... no tienen nada:


Cuando la apertura la realiza una persona que no esta autorizada la historia se complica en gran modo, para dejar bien claro que solo puede abrirlo su legítimo propietario. Un claro ejemplo lo encontramos cuando los Genjis rebeldes se apoderan del baúl imperial y al abrirlo quedan cegados y completamente trastornados por el brillo que se escapa desde su interior.

Las riquezas y las revelaciones divinas no pueden ser desveladas por cualquiera. Esta clase de cajas, solamente pueden abrirse por la persona autorizada con derecho a poseer la llave original y en algunos casos la operación de la apertura solo puede hacerse en un determinado momento.

Las arcas y las arquetas fueron los recipientes que muchas antiguas realezas y órdenes eclesiásticas seleccionaron como lugar en donde guardar las reliquias de importantes personalidades. Son los conocidos relicarios que solemos encontrar expuestos en museos, catedrales y conventos, cada uno de ellos con su particular historia.

En algunas religiones se han acabado convirtiendo en los auténticos protagonistas de ceremonias y procesiones. Pero en la mayoría de casos podemos disfrutar de excelentes obras artesanales pertenecientes a los tiempos en que no se conocía la producción masiva mediante una cadena de montaje. Son objetos que se manufacturaron en series "extremadamente" cortas,... tan cortas que son únicas al elaborar tan solo una unidad. Algo impensable en nuestros días de consumo y producción masiva.

En la Catedral de la Seo de Urgell se encontró un hermoso relicario de madera policromado del siglo XII, con una clara influencia del estilo musulmán. Un bonito ejemplo del arte producido en regiones en donde los artistas y artesanos tuvieron que convivir a caballo de dos religiones:


Uno de los relicarios reales europeos mas anciano y bien conservado es el denominado "Relicario del Rey Teuderigo", rey ostro-godo que gobernó en el siglo V y que se expone en la Abadía de Saint Maurice en Suiza. Con este tipo de arquetas lujosamente decoradas, uno se pregunta si el tesoro se encuentra en el interior o en el exterior.

Relicario del Rey Teuderigo
Muchas arcas fueron manufacturadas para poder guardar en su interior las monedas de oro y plata que la gente adinerada guardaba en su casa con el fin de poder disfrutar en todo momento de "dinero en efectivo" con el que pagar los gastos de la mansión. Fueron las primeras "cajas fuertes" donde, los pocos que podían, guardaban su "cash" en la casa donde residían. En este tipo de aplicaciones volvía a ocurrir como en los relicarios: aveces la arca valía mucho más que lo que en su interior se guardaba.

La materia prima con la que los artesanos manufacturaban estas "cajas fuertes del pasado" eran de lo más variado de acorde a las modas de cada época. En la siguiente imagen podemos observar una verdadera joya del arte románico del siglo XII.


Se trata de una arqueta de madera policromada pintada con los típicos motivos geométricos del románico y con la parte frontal de la tapa pintada con una espectacular escena de la crucifixión. A la derecha de la cruz vemos a la Virgen María y a la izquierda a San Juan con una diferencia simbólica muy acorde a su época: las túnicas. La túnica de la Virgen le cubre por completo todo su cuerpo, mientras que la túnica de San Juan no llega al suelo dejando sus pies y pantorrillas a la vista. Como no podía ser de otro modo, las estrellas rojas que decoran el fondo de la escena tienen 8 puntas. En el artículo dedicado a las estrellas y su número de puntas, ya explicamos la profunda implicación del número 8 en este tipo de escenas religiosas.

CAJA CAUDALES POMPEYA
Bajo mi modesto punto de vista, en el mundo de la arqueología una de las cajas fuertes que figura en el "top" de la lista es la que fue recuperada bajo las cenizas de Pompeya y que podemos ver an la imagen de la derecha.

Que mejor que la piedra para esculpir una auténtica caja de caudales a prueba de ladrones. Su peso y dimensiones no contemplaban la posibilidad de que los "cacos" se la llevaran para poderla abrir posteriormente con tranquilidad. En este caso, o la abrían donde estaba,... o alli se quedaba mientras los ladrones se iban con las manos vacías. Y es que los romanos eran muy suyos con todas sus cosas.

A continuación podemos ver un bonito ejemplo de la utilización de maderas nobles y planchas de marfil para crear en pleno siglo XII una hermosa caja de caudales denominada "Arca del Rei Martí", escudos con cuatro barras incluidos. Aunque es preciso aclarar que los escudos y las siluetas de animales fueron añadidos posteriormente durante la época gótica.


A nivel doméstico muchos baúles y arcones fueron utilizados en la antigüedad como el lugar en donde guardar ropa, ajuares, vajillas y cubiertos. Su proliferación dentro de las casas provocó que acabaran integrándose dentro del mobiliario de los hogares de nuestros antepasados. Muchos de ellos acabaron utilizándose como mesas y bancos.

Hubo una época en que los cofres y baúles se utilizaron como forma de enviar presentes y regalos. También fueron muy empleados por los novios para enviar ropas y galas a su prometida, llegando a ser popularmente conocidos con el nombre de "cofres de novia".

Cofre de cuero claveteado y con dos cajones frontales siglo XVII

Refrigerio campestre portátil
En la Edad Media la manufacturación de arcas, baúles y cofres se convirtió en uno de los oficios más preciados en todo pueblo y ciudad. Ya se tiene constancia de que en el siglo XIV en Sevilla existía el gremio de los bauleros con una serie de normas muy concretas de como tenían que estar hechos con materiales de primera calidad (tipo de maderas y cueros, número de remaches, forma de las asas, etc.). Hay que reconocer que por aquel entonces con la madera y el cuero se hacían maravillosas obras de arte en forma de baúl. En Madrid la agrupación de fabricantes llegó a dar nombre a la calle en dónde la mayoría d ellos ejercían su oficio: Calle del Cofre o de Cofreros, con entrada por la misma Puerta del Sol madrileña.

Algunos de estos cofres "multi-uso" son auténticas obras de arte, en donde todo el espacio interior de la caja se aprovecha al máximo, alcanzando límites insospechados, donde la colocación de los objetos en el interior se estudiaba detenidamente antes de manufacturar el cofre. Y cuando decimos que eran cofres "multiuso", no estamos exagerando como bien muestra la siguiente imagen en donde en la parte central sus tres niveles de bandejas encajaban a la perfección para poder incluir todo lo necesario para poder ser escritorio, tocador, costurero, sin olvidar los platos, botellines, vasos y cubiertos con los que poder comer y beber.


Muchos baúles y cofres que se han conservado y restaurado nos muestran otro aspecto de este tipo de cajas para guardar cosas, nos referimos a los baúles especiales construidos adrede para una actividad muy concreta: altares portátiles para sacerdotes, escritorios para escribas y notarios, camas plegables y cualquier otra cosa que podamos imaginar como bien nos muestran las imágenes adjuntas.

Arca escritorio y tocador
Una excelente forma de poder tener los objetos guardados y protegidos para poder viajar con ellos de un lugar a otro. Auténticas muestras de ingenio y sentido practico, pero en donde a pesar de todo, la calidad y diseño eran importantes. El "status social" de cada viajero quedaba reflejado en todos estos baúles y arcas de especial diseño.

Un ciudadano respetable no se podía viajar de cualquier manera. En aquellos lejanos días las posadas y hostales no gozaban de buena higiene, por lo que era habitual al viajar incluir en el equipaje un juego de cama completo. Tan completo que, quién se lo podia permitir incluía un baúl  como el que muestra la siguiente imagen.

Baúl con cama plegable

En la siguiente imagen podemos observar como una caja rectangular contiene todo lo necesario para poderla transformar en un altar de campaña, con sus cuatro patas plegables incluidas. Por aquellas épocas los sacerdotes celebraban la misa dando la espalda a los feligreses.

Arca diseñada para ser un altar portátil del siglo XVII

En España el "rey de los cofres" es, sin duda, el famoso y legendario "Cofre del Cid Campeador", conservado y sostenido en alto en la catedral de Burgos, al que el propio Gautier llamó "el decano de los cofres". Nos encontramos ante un cofre de madera con argollas metálicas que esta muy deteriorado pero donde todas las imperfecciones y roturas quedan compensadas por la legendaria gesta que su dueño llevo a cabo.

La leyenda cuenta que el Cid en un momento en que no tenía dinero engaño a unos prestamistas judíos para poder pagar a sus leales 300 hombres que le acompañaban. El engaño consistió en cambiar todas sus joyas guardadas en el interior del cofre, por la cantidad de monedas que el Cid debía a sus 300 hombres. Solo que en el interior del cofre, el Cid coloco piedras y arena. Cuando los judíos se percataron del engaño, el Cid y sus 300 hombres ya habían abandonado el lugar "a trote ligero". El Cofre de el Cid esta considerado por muchos como símbolo de la avaricia del pueblo judío que por aquel entonces convivían entre cristianos y musulmanes.


Cada uno lleva dentro de su baúl los objetos y documentos que para el son más preciados. Solamente unos pocos llevan en el interior de su cofre objetos que nada tienen que ver con oro, patrimonio y riquezas. Pero la Historia nos muestra que para pasar a la posteridad no hay que tener el cofre repleto de tesoros. Un buen ejemplo lo encontramos en el baúl de Américo Vespucio que nos muestra el grabado con el que finalizamos este artículo.


En el baúl de Américo no hay oro ni plata, ni collares de perlas o piedras preciosas. El baúl de Américo contenía los objetos que el genio italiano utilizaba en sus investigaciones celestiales nocturnas. Unas investigaciones que tenía que realizarse en lugares alejados de las grandes villas de por aquel entonces, con el fin de poder observar el firmamento nocturno sin ningún tipo de contaminación lumínica.

Según vemos en el grabado Américo utilizaba los servicios de un barquero para poder ir con su barca al lugar más idóneo. La barca transportaba los elementos necesarios para llevar a buen puerto la tarea nocturna: una mesa y silla plegables junto con el baúl en cuestión.

Observando el grabado podemos suponer los elementos que albergaba el baúl de Américo Vespucio:

  1. Astrolabio
  2. Esfera armilar
  3. Compás
  4. Cuadrante
  5. Planisferio
  6. Sextante astronómico
  7. Libros
  8. Crucifijo
  9. Linterna y campana
  10. Pluma, papel y tintero


Para poder conseguir que uno de los 5 continentes lleve tu nombre, no se precisa tener riqueza material alguna. Son otro tipo de objetos los que tienes que llevar en el baúl para poder pasar a la POSTERIDAD con letras mayúsculas.

Johnny McClue 2017