jueves, 9 de julio de 2015

Lux, entidades portadoras de luz, alias Lucifer


Estamos ante una de las razas alienígenas que el catedrático e investigador Corrado Malanga cataloga como mas peligrosas y perjudiciales para los seres humanos. Según el profesor italiano, se trata de un ser que no necesita un cuerpo físico para ingresar y moverse por nuestro mundo. Este ser que Malanga ha bautizado con el nombre de Lux, parece un niño pequeño hecho de luz. Cuando se mueve, se asemeja a una llama.


Los seres humanos estamos formados por 4 elementos: cuerpo, mente, espiritu y alma. En nuestro caso el cuerpo actúa de contenedor para los otros tres elementos. Pero el Lux solo esta formado por dos elementos: mente y espíritu. Malanga lo define como un ser formado por energía espiritual.


Suele ser descrito con una altura de tan solo un metro y diez centímetros. Sus ojos y las puntas de sus dedos son mas oscuras que el resto de este extraño ser luminoso. Pero tiene una facultad muy preocupante, ya que se introduce dentro de los humanos y esto ya no hace mucha gracia, por muy majo que sea dicho niñato reluciente en forma de llama.


El investigador italiano cuenta en su conferencias que este ser se aproxima hacia el ser humano de frente y cuando hasta a unos 50 cm,, los afectados relatan sentir un fuerte batido en su pecho, mientras el ser luminoso desaparece. Pero desaparece, porque el muy cabrón, entra dentro del cuerpo físico del desdichado ser humano. Una vez dentro de ti, se adhiere al cerebro en una forma concreta. A los seres humanos diestros se les adhiere el el lóbulo izquierdo de su cerebro. Pero si eres zurdo, se te fija en el lóbulo derecho.


Corrado Malanga sostiene que el Lux no viene de este espacio tiempo en donde nosotros habitamos. Parece ser que estos extraños seres luminosos, provienen de una gran forma luminosa a la que alimentan con la energía que extraen del alma de los abducidos. Esta gran forma luminosa no se puede reproducir y necesita de nuestra energía anímica para tirar "pa lante".

Malanga afirma que el Lux nos visita desde tiempos inmemorables. Nuestros antepasados lo representaron en multitud de pinturas y grabados esparcidos por todo el planeta. Siempre lo encontramos dibujado del mismo modo, con su cabeza reluciente con dos grandes ojos redondeados y mucho más oscuros que el resto de su radiante cuerpo.


El Lux se introduce en el cuerpo humano cual parásito y se comunica con el afectado, que oye como una voz interior le habla. El individuo afectado, se piensa que le habla su conciencia o su ángel de la guarda. El Lux es un autentico especialista en convencer al afectado de que siempre fracasara sino hace caso omiso a sus consejos. Emplea la táctica paternalista de que si tu no sigues sus consejos, siempre fracasaras en todo y tu vida será un desastre. El investigador italiano relaciona de forma directa al Lux con Lucifer, "el portador de luz". Se comporta como el diablo tentador que muchas religiones creen que puede estar dentro de nosotros.



Se trata de la típica historia del sujeto que oye voces en su interior, unas voces que lo aconsejan y lo guían. En la mayoría de ocasiones el diagnostico para estos casos ha sido el de la posesión diabólica y a lo largo de la historia la solución para los afectados ha consistido en realizar les rituales de exorcismo. También muchos han sido tomado como brujos o locos muy peligrosos y la solución para estos casos ha sido la de la hoguera.

El Lux es considerado por muchos investigadores de la llamada "Nueva Era", como un ser bondadoso y positivo. Pero las investigaciones del catedrático de Pisa, afirman algo bastante diferente y alarmante. Ya va siendo hora de que muchos "expertos" del tema se pongan las pilas y dejen de decir tonterías, antes de que un Lux se les presente, les chupe la energía de sus almas y se queden sin baterías.

Ya iba siendo hora de que el mundo científico empiece a investigar todos estos fenómenos que han atormentado a tantos seres humanos a lo largo de la historia. Hasta ahora todos los hombres y mujeres que declaraban escuchar voces en su interior, eran catalogados como locos y poseídos por demonios. Corrado Malanga, tras mas de 30 años de investigación, nos empieza a aclarar la situación.

No son locos, no son demonios,... son unos putos parásitos que desde otra dimensión vienen a robarnos y manipularnos.

PAZ
Johnny McClue