viernes, 13 de octubre de 2023

El ojo que todo lo ve nos observa desde otra dimensión


 En este blog hemos dedicado diversos artículos a la simbología encerrada en el famoso billete de un dólar y el ojo que todo lo ve. Con tanto artículo simbólico tengo la sensación de que hemos mareado demasiado a la perdiz y no nos hemos percatado del profundo significado simbólico encerrado dentro del ojo que todo lo ve dibujado en el billete de un dólar.

Se trata de un ojo que se encuentra dentro del triángulo que corona la parte superior de una pirámide construida con bloques de piedra, con la particularidad de que el triángulo esta rodeado por una aureola que lo separa completamente de la pirámide truncada. El triángulo con el ojo no se apoya en la parte superior de la pirámide y aparece "levitando" como si del mismísimo astro rey se tratara.

Pero entre el triángulo y la pirámide hay otra diferencia que en simbología es fundamental: la pirámide muestra que posee tres dimensiones, altura, ancho y profundidad. Sin embargo, el triángulo que aparece encima de la pirámide solamente tiene dos dimensiones, alto y ancho. La pirámide donde se encuentra el ojo que todo lo ve no tiene profundidad.

La conclusión simbólica de este asunto es evidente: el ojo que todo lo ve nos observa desde otra dimensión, con la particularidad de que nosotros desde la tercera dimensión no podemos percatarnos de que un puto ojo nos esta observando día y noche. Hay que reconocer que la mejor manera de controlar y manipular consiste en no ser visible. Nadie sospecha de lo que no se ve.


Sería bueno de que tomáramos buena nota de todo esto y dejáramos de pensar que las cosas solamente son ciertas cuando se ven. La frase "sino lo veo, no lo creo" es una de las razones por la que hemos estado dormidos durante milenios. Ya va siendo hora de cambiar el paradigma y empezar a cuestionarse muchas de las cosas que no podemos percatarnos dentro del reducido margen que nuestros 5 sentidos manejan.

Por culpa de "sino lo veo, no lo creo", hemos sido esclavos de toda una serie de seres que de forma invisible nos han estado dando por el culo desde la noche de los tiempos.

Solamente hay una forma para que los seres humanos dejen de ser manipulados y puedan ser libres: el AMOR

Johnny McClue 2023



lunes, 2 de octubre de 2023

La Danza Macabra, la madre del Tarot y del Joker


El origen y procedencia del juego del Tarot es un tema que, desde hace siglos, nadie se pone de acuerdo y cada uno tiene su teoría. Pero, a día de hoy, no hay nadie que haya puesto sobre la mesa unas pruebas contundentes con la que poder demostrar el verdadero origen de las cartas del Tarot. La corriente más popular de todas nació en el siglo XIX y hoy sigue teniendo muchos seguidores afirmando que el origen del Tarot es egipcio. Para promocionar esta teoría se empezaron a imprimir mazos de Tarot donde las esfinges, pirámides y faraones sustituyeron a los caballos, castillos y reyes del Tarot tradicional primitivo.

Muchos son los que creen que las esfinges siempre han tirado el carro de la carta del Tarot número 7 denominada El Carro. Pero todas las primitivas cartas del Carro expuestas en los museos de todo el mundo tienen a un par de caballos tirando de dicho carro sobre el cual no viaja un faraón egipcio, sino un rey con corona.

La idea del origen egipcio es muy romántica, pero no tiene ningún fundamento y no existe ninguna prueba. Las cartas de Tarot más antiguas que han llegado a nuestros días están hechas a mano unas décadas antes de la invención de la imprenta. estos primeros mazos hechos a mano valían verdaderas fortunas que solamente podían pagar la gente de la alta nobleza europea. La aparición en Europa de las imprentas permitió que el Tarot llegara a todo dios.

En este artículo me complace compartir mi humilde teoría acerca del origen del Tarot, con el fin de que los futuros jóvenes investigadores puedan tirar del hilo y sacar conclusiones. Tal y como indica el título del artículo, un servidor cree que el juego del Tarot proviene  de un baile o danza que en la época de la peste negra europea se hizo extremadamente popular: la danza macabra, también llamada danza de la muerte.


Antes de entrar en los pormenores de mi teoría tenemos que conocer los orígenes y motivos por los que la Danza Macabra se puso de moda en toda Centroeuropa. La danza macabra es una expresión artística que fue muy popular en la Edad Media dentro de la literatura, la música, el baile, el teatro y la pintura. En la danza macabra la muerte tiene un papel universal donde nadie se salva por ser rico, príncipe, monje o letrado. A ciencia cierta nadie sabe en que género artístico se popularizó por primera vez la Danza Macabra, aunque muchos son los que afirman que todo comenzó por un poema. Lo que si es seguro es que la peste negra fue el detonante de que la danza macabra se conociera en toda Europa.

En la Edad Media una de las mayores tragedias que Europa sufrió fue la Peste Negra donde millones de europeos se fueron al otro barrio. Todos tenían un familiar cercano que había fallecido por culpa de la Peste Negra. La población entera era consciente de que una enfermedad estaba aniquilando a media Europa.  Fue por aquel entonces cuando surgió una corriente que preparaba a los europeos a morir en paz, el llamado "buen morir".

Antes que la peste negra azotara al continente europeo, la muerte era uno de los temas considerados "tabú" y nunca se hablaba de ella en público. Pero cuando la peste apareció y empezó a hacer estragos, la muerte pasó a ser tema habitual en todas las conversaciones y expresiones artísticas.

En todo este proceso pandémico los primeros afectados fueron los habitantes de las regiones pertenecientes a los Alpes. Y fue en dicha región donde apatrecieron las primeras Danzas Macabras.  En España podemos considerar que el primero fue el escritor Jorge Manrique que en el año 1494 publicó sus famosas "Coplas a la muerte de mi padre".En ellas se pone de manifiesto el nulo valor de la vida de los seres humanos sobre la faz de la Tierra que siempre esta sometida al paso del tiempo y los vaivenes de la fortuna. En las coplas de Manrique se destaca el inmenso valor de la vida eterna en el mundo del más allá, que solamente se alcanza con la virtud y el cumplimiento de las obligaciones terrenas.

Las Danzas macabras eran unas representaciones artísticas en las cuales los vivos eran arrastrados al baile por una serie de esqueletos que eran los encargados de conducir a los vivos hacia el más allá.

La Danza Macabra se trata de un baile donde unos esqueletos danzan con toda una serie de personajes que siguiendo un orden jerárquico representan todas las clases sociales existentes en la Edad Media, desde el más rico y poderoso, al más pobre y humilde. Los personajes más comunes eran el Emperador, el Papa, la Reina, el Cardenal, el Duque, el Obispo, el General, el juez, el sacristán, el soldado, el usurero prestamista, la amante y el agricultor.

Justamente en el siguiente detalle de un retablo podemos observar como le llega "su hora" a un pobre agricultor con su arado donde el esqueleto le informa que la Ley de Dios va a juzgar todas sus acciones y obras.


Para que el pueblo llano pudiera reconocer a cada uno de los bailarines fue determinante el uso de la simbología adecuada a cada personajes. De esta forma, cada uno de ellos podía ser identificado por la vestimenta y los atributos personales. Entre los símbolos más destacados cabe resaltar a dos: el sombrero y el atributo que cada personaje porta en la mano.

La gente humilde que no sabía leer, podía reconocer de inmediato cada uno de los bailarines de forma inequívoca, gracias a los símbolos y atributos que cada personaje mostraba. La Danza Macabra y la Simbología han ido de la mano desde sus inicios. Estamos ante una de las expresiones artísticas donde los símbolos y los atributos tienen un papel determinante.


Algunos obispos y sacerdotes con buena "visión comercial" empezaron a decir que el ciudadano que encargaba y costeaba una obra pictórica de la Danza de la Muerte, adquiría de inmediato un gran poder para poder sobrevivir a cualquier epidemia. Parece ser que la gente se lo creyó y en poco tiempo la clase adinerada empezó a contratar a artistas que decoraron con la escena de la Danza de la Muerte las paredes de las iglesias y cementerios de media Europa. Todas estas obras se hicieron rápidamente muy populares y la gente del lugar las iba a ver, tras haber dejado en la entrada la correspondiente limosna.


En la mayoría de estas obras se puede observar siempre una fila de personajes que siguen el mismo orden de colocación donde los primeros son los más privilegiados y los últimos los más pobres. Entre cada personaje de la fila siempre se intercala un esqueleto.


En muchas ocasiones, en lugar de una fila, los danzantes forman un círculo agarrándose de las manos. Cuando el baile es circular los participantes suelen bailar dando vueltas a un ataúd que se encuentra en el centro. Para ilustrar la Danza Macabra circular se popularizó entre los artistas europeos un curioso formato donde cada uno de los dos sexos tiene un diferente papel.

El centro de la ilustración de este tipo de formatos siempre lo ocupaba una gran escena que mostraba a los danzantes agarrados de las manos alrededor de un ataúd. En cada una de las 4 esquinas de esta escena habían 4 imágenes de acontecimientos bíblicos, como la muerte en la cruz, el pecado original de Adán y Eva, o el infierno. Alrededor de esta escena central se detallaban a cada uno de los protagonistas con su correspondiente acompañante esquelético. Siguiendo el sentido horario de las manecillas del reloj, el primer personaje siempre era el Papa, seguido por el rey, hasta llegar al más humilde, el juglar.

Pero esta forma de mostrar la Danza de la Muerte circular tenía una peculiaridad sorprendente: en el baile circular solamente eran mujeres las que bailaban con los esqueletos, mientras que los personajes que aparecían en los márgenes solamente eran hombres.

Veamos un ejemplo de este tipo de representaciones:



Debajo de cada uno de los dibujos de los márgenes los artistas incluían frases relacionadas con la actividad y profesión de cada uno de los personajes. Pero como en aquella muy poca gente sabía leer, por lo que este tipo de representaciones, también solían incorporar todo tipo de simbología relacionada con la muerte y el sufrimiento que la humanidad sufre por culpa del Pecado Original. Por tal motivo, este tipo de ilustraciones estaban repletas de huesos, calaveras, relojes de arena, calderos con brasas ardientes y esponjas con vinagre:


Es justamente una de estas representaciones de la danza circular que me hizo sospechar que el juego del Tarot estaba intimamente relacionado con la Danza Macabra. Los dibujos que rodean la escena principal tienen un detalle de extrema importancia simbólica. Todos los personajes están desposeídos de su respectivo sombrero y atributo que aparecen por los suelos. Dando a entender que cuando la muerte nos viene a buscar no podemos llevarnos al más allá nuestras posesiones materiales, ni nuestros títulos sociales.

A continuación vemos los dos personajes más importantes por su rango, el Papa y el Emperador con sus atributos despojados y por los suelos. A los pies del Papa vemos su Báculo papal y su sombrero llamado mitra, mientras que el Emperador nos aparece despojado de su corona, su cetro y su orbe.

EL PAPA Y EL EMPERADOR

En la siguiente imagen vemos otros dos claros ejemplos correspondientes a los personajes del rey y el cardenal. El rey aparece desprovisto de su corona y de su cetro real que están por los suelos, mientras que el cardinal tiene a sus pies su sombrero denominado galero.

EL REY Y EL CARDENAL

La  representación de la danza circular en que hemos tomado los anteriores ejemplos tiene un total de 12 imágenes que rodean a la escena central del baile circular de las damas y los esqueletos danzando. Se trata de una ilustración alemana del siglo XVIII que se hizo muy popular:

EL JUGLAR Y EL NIÑO
ILUSTRACIÓN ALEMANA SIGLO XVIII
 
Todos los personajes de esta ilustración alemana tienen sus atributos y sombrero por los suelos, excepto el último de todos ellos. Se trata del juglar o bufón de la corte que aparece acompañado por un niño.

El primer personaje es el Papa que se encuentra en la esquina izquierda superior. El resto de personajes van apareciendo en sentido horario por orden de importancia hasta llegar al juglar, justo debajo del Papa. Pues bien, el juglar es el único que aparece portando su sombrero sobre su cabeza. No parece que sea un despiste del artista, más bien es una clara señal de que el juglar es distinto a todos los demás personajes, se trata de una diferencia de gran importancia simbólica.

Por otra parte, el niño que acompaña al juglar no lleva sombrero, pero tampoco se aprecia que por los suelos haya algo parecido. Analicemos al juglar y al niño para ver si encontramos alguna explicación lógica. Los juglares y bufones de la corte eran los únicos personajes que podían decir a los soberanos ciertas verdades. Y es que hay verdades que duelen y nadie podía comentarlas delante los reyes y gobernadores, excepto los bufones y juglares. Por otra parte los niños a edad temprana son completamente inocentes y también dicen las cosas como son, sin tener en cuenta ningún tipo de reglamentación, ni convencionalismo.

Los juglares siempre llevan numerosos cascabeles agarrados a su vestimenta como prueba de su inocencia y buena fe, ya que el ruido de los cascabeles llama la atención y provoca que no puedan permanecer de incógnito ni esconderse.

El bufón es un ser dual que dice en tono duro las cosas agradables y usa un tono divertido con las cosas terribles. Es el mejor representante de la llamada "conciencia irónica". El juglar también se relaciona con las personas deformes y enanas desde la noche de los tiempos. Una gran mayoría de los bufones y juglares de las cortes europeas eran personas anormales. Cuando una villa sufría una severa enfermedad sus ciudadanos seleccionaban a la persona más deforme y anormal del lugar para sacrificarla con el fin de que su muerte sirviera como moneda de cambio ante todos los males que sufría la comunidad.

Veamos otro ejemplo de este tipo de representaciones de danzas macabras circulares en donde volvemos a ver que todos los personajes tienen el sombrero y sus atributos por los suelos cuando el esqueleto lo viene a buscar. La única excepción vuelve a ser el juglar que en esta ocasión es acompañado por una niña.


La moraleja de esta historia es vidente: todos tenemos que dejar nuestras posesiones y títulos cuando la parca nos viene a buscar. Solamente hay una cosa que la muerte te permite llevar al más allá: la inocencia en la que viven todos los seres humanos antes de ser adultos.

Una vez que conocemos que el juglar es el único personaje que la muerte respeta, podemos empezar a comprender el motivo por el que en el Tarot la carta que lo representa, el Loco, lleva el número cero.


En la siguiente versión moderna de el Loco queda de manifiesto la inocencia y despreocupación que este personaje del Tarot demuestra frente al resto de Arcanos Mayores. No muestra signo alguno de preocupación, mientras deja el Sol a sus espaldas y se dirige hacia la Luna simbolizada por los peces.


 Salvador Dalí en su litografía titulada El Joker, nos presenta a un juglar haciendo acrobacias boca abajo y caminando con las manos. Uno de los famosos cajones de Dalí sobresale del pecho del Joker donde un bastón sostiene una gran calavera con el cráneo deformado.


Sin lugar a dudas, la figura del Joker pertenece a nuestro hemisferio derecho que gestiona el arte y el poder de creación en cada uno de nosotros. Bajo este contexto, estamos ante un arquetipo femenino donde la Luna y Venus tienen una vital importancia. En el artículo que dedicamos a la simbología del número cero, ya compartimos con todos vosotros la relación del cero con la carta de El Loco presente en todos los juegos de Tarot.


En la anterior ilustración la muerte, representada por un esqueleto, nos muestra las correspondencias existentes entre los 2 luminares y los 5 planetas tradicionales con las partes del cuerpo humano. Un juglar portando su cetro aparece protegido entre las piernas del esqueleto. Sobre la cabeza del esqueleto tenemos al Sol, junto a su hombro derecho esta Saturno, mientras que en su hombro izquierdo está Venus. Júpiter está junto al codo derecho y Mercurio al lado del codo izquierdo. Junto a la rodilla derecha vemos a Marte y en la rodilla izquierda tenemos a la Luna. Justamente es en la Luna donde el Juglar tiene fijada su mirada ya que representa la parte femenina, creativa e imaginativa que todos nosotros tenemos regida desde nuestro hemisferio cerebral derecho.

Los primeros personajes pertenecientes a los Arcanos Mayores del mazo del Tarot, aparecen ordenados de forma muy similar a como se nos presentan los personajes que bailan con los esqueletos en la Danza Macabra. Esta coincidencia con el orden de presentación de los personajes nos hace suponer que La Danza Macaabra y el juego del Tarot están intimamente relacionados. Pero si a esta coincidencia le añadimos que en ambos juegos el Joker  juega un papel similar, podemos empezar a sospechar que  su origen es el mismo.

danse-macabre1

Sin lugar a dudas, en la región de los Alpes se encuentra la respuesta definitiva que confirme que la Danza Macabra es la madre del mazo del Tarot que conocemos en la actualidad. Desde este sencillo rincón, animo a todos a indagar al respecto.

Feliz Danza Macabra !!!!!!!!!

Johnny McClue 2023


jueves, 28 de septiembre de 2023

Zawezo, o cuando la Conciencia canta rap



 Tengo el honor de presentaros a un rapero puertorriqueño, afincado en la ciudad de la manzana, que despierta al personal a ritmo de rap mediante unos videos que cuentan verdades como panes. Se presenta con el nombre artístico de Zawezo y la información que comparte es pura dinamita con la que despertar y poder salir de la prisión en que nos encontramos todos atrapados desde hace milenios.

La mayoría de artistas saben que para poder ser una estrella del mundo de la música es imprescindible que ciertos temas y mensajes no sean expuestos. Uno de los pocos artistas que no cumple la anterior regla es Zawezo. Las letras de sus canciones no tienen pelos en la lengua y la información que comparte no tiene desperdicio.

En su canal del tubo Zawezo tiene en la actualidad más de cincuenta canciones excelentemente producidas en formato video-musical. Me he tomado la libertad de seleccionar cinco de sus videos, pero puedo aseguraros que todos los videos de Zawezo no los ha creado su mente, sino que son una creación del corazón de este pedazo de artista hispano.








Zawezo tiene una página en donde podéis ir conociendo su biografía y todas sus creaciones artísticas : https://www.zawezo.online/

Espero que sea de vuestro agrado y que podáis difundirlo, dándolo a conocer a vuestras amistades.

Johnny McClue 2023

domingo, 10 de septiembre de 2023

Vete con Satanás y no vuelvas nunca más !!!!!!!


Recordando a la Gran Mentira.

Ya va siendo hora de sacarnos de nuestros ojos las vendas verdes escamosas con pupila vertical, con la que todos hemos nacido.

Johnny McClue september 2023


sábado, 26 de agosto de 2023

El Carro triunfante del Dalí Tarot


La carta de El Carro versionada por Salvador Dalí tiene una diferencia simbólica fundamental con el resto de las 77 cartas que forman el mazo del Tarot diseñado por el polifacético artista catalán: Es la única carta de todo el mazo que tiene estampada la firma de Dalí en dos lugares distintos. Todas las demás cartas solamente muestran la firma de Dalí en un lugar de la carta. En Simbología esta diferencia es muy importante y nos indica que, para el pintor catalán, la carta número 7 del Dalí Tarot no es una carta cualquiera.

La carta de El Carro del Dalí Tarot respeta la imagen que muestran todas las cartas con el número 7 del Tarot tradicional, donde un hombre poderoso encima de un carro avanza de forma victoriosa hacia el frente.  Veamos unos ejemplos:


En los primeros Tarots el carro aparece arrastrado por dos caballos. Pero las ganas de relacionar al Tarot con la cultura egipcia, provocó que unas esfinges fueran las encargadas de tirar del carro en la mayoría de Tarots del siglo XIX y XX.


En la versión de El Carro del Dalí Tarot solamente es la esfinge de la derecha la que aparece delante del carro. La esfinge de la izquierda, brilla por su ausencia, como si una tormenta de arena se la hubiera llevado a mejor vida.

Una de las cosas que llama la atención son los dos cuernos llameantes a izquierda y derecha del extraño conductor, que no muestra suficientes detalles, para que podamos saber de quién se trata.

En el análisis de esta carta realizado por Johannes Fiebig para el libro que acompaña a las cartas del Dalí Tarot publicadas por Taschen, podemos leer las siguientes frases:
"La gran figura de la imagen da la espalda al observador. Es preciso observar bien el reverso; el propio rostro y su perfil deben ser explorados".
Pero si un servidor explora dicha figura, tal y como sugiere Johannes Fiebig, nos damos cuenta que es imposible que esta figura nos esté dando la espalda. Apreciados señores de Taschen, tal y como tiene posicionado sus dos brazos y antebrazos, esta figura está de frente.

Para poder comprender la versión daliniana de El Carro tenemos que adentrarnos en algunos aspectos de las ciencias y filosofías ocultas que son poco conocidos. De lo contrario, la carta número 7 del Dalí Tarot no podremos entenderla. No es la primera vez que para analizar y comprender los significados de las cartas del Dalí Tarot debemos recurrir al ocultismo.

 En este blog hemos dedicado varios artículos a la simbología del carro que desde tiempos inmemorables es el medio de transporte de infinidad de dioses y héroes de todas las culturas. En el artículo titulado Los Ferraris y Lamborghinis de los dioses compartimos muchas imágenes de estos vehículos divinos.

La versión de la carta El Carro del Dalí Tarot tiene una relación directa con la metáfora que compara el símbolo del carro con los tres componentes del ser humano descritas en múltiples filosofías orientales y de la grecia Clásica.

El escritor ocultista francés Papus, a principios del siglo XX, popularizó la utilización de la figura de un carro tirado por un caballo para poder explicar la composición del ser humano, de forma que pudiera entenderse. En su Tratado Metódico de Ciencia Oculta publicado en 1891, Papus recuerda que Platón en tiempos de la Grecia Clásica ya afirmaba que los principios del ser humano son tres y están localizados en lugares muy concretos:

  1. Principio corporal que reside en el vientre
  2. Principio de vida que reside en el pecho
  3. Principio de voluntad que reside en la cabeza

La Ciencia Oculta admite que el ser humano está formado por tres principios fundamentales:

  1. Un cuerpo físico
  2. Un cuerpo astral que actúa de mediador
  3. Una alma
El gran Eliphas Levi definía al ser humano del siguiente modo:
"El hombre es un ser inteligente y corporal hecho a imagen y semejanza de Dios y del Mundo. Uno en esencia, triple en substancia, inmortal y mortal. Su cuerpo alberga a una alma espiritual, un cuerpo material y un mediador."

Pues bien, Salvador Dalí en su carta El Carro nos muestra los tres principios fundamentales mediante las tres llamas rojas que aparecen en la figura del conductor del carro:
  1. Una llama en la cabeza representando el principio de la voluntad. la alma
  2. Una llama en el pecho representando el principio de la vida, el cuerpo astral
  3. Una llama en el vientre representando el principio corporal, el cuerpo
LAS 3 LLAMAS ROJAS


Algunas de las obras que Dalí realizó para ilustrar su particular visión del Tarot, fueron posteriormente "retocadas" y comercializadas en forma de litografías mediante ediciones especiales limitadas.

La carta de El Carro fue una de las que se retocó comercializandose con el título "The Bullfighter", con una serie de modificaciones respecto a la versión daliniana de El Carro, que nos dan muchas pistas respecto a lo que realmente significa la carta versionada por Dalí.

"The Bullfighter"

En la litografía de "The bullfighter" lo primero que nos sorprende es que la silueta en rojo de una cabeza de toro ocupa el lugar de la esfinge. Con esta cabeza de toro, el pintor catalán nos recuerda que el signo de Tauro, el signo del Arte, corre por sus venas. Es bueno recordar que la carta natal de Dalí tiene una acumulación planetaria en Tauro muy poco frecuente. Bajo este contexto, podemos suponer que estamos ante el carro del Arte.

Otra de las diferencias consiste en que en la litografía la firma de Dalí se encuentra en el margen del rincón inferior derecho, justamente debajo del toro rojo, mientras que brillan por su ausencia las dos firmas que hay en la carta del Dalí Tarot.

De las tres llamas rojas que hay dentro del cuerpo del conductor de la carta del Carro, en la litografía "The bullfighter" solo hay una, la que corresponde al principio corporal. Las otras dos llamas Dalí en la litografía nos las oculta poniendo sobre cada una de ellas una gran mancha de la misma tonalidad rojiza. En la litografía, la mancha que tapa la llama de la cabeza ocupa todo su rostro, mientras que la mancha que tapa la llama del pecho se convierte en la cabeza de una segunda figura que se nos aparece con los brazos extendidos.

Pues bien, cuando volvemos a analizar la carta del Carro del Dali Tarot, nos damos cuenta que también podemos observar los cuernos llameantes como si fueran los brazos extendidos de una figura humana que se nos presenta de forma triunfal.


Este par de brazos extendidos parecen convertirse en un par de cuernos llameantes. Pero tratándose de Salvador Dalí, también podríamos intuir de que se trata de la silueta de su famoso bigote. La forma de esta segunda figura con sus dos brazos extendidos, tambien nos recuerda a una obra de Dalí titulada El Caballero Triunfante.

LE CAVELLIER TRIONFANT

El parecido en ambas siluetas es muy evidente y  en el Tarot Tradicional siempre se ha comentado que el conductor de la carta de El Carro es un triunfador que no tiene sangre real, ni pertenece a la casta sacerdotal. En este caso tenemos a un Dalí triunfador que conquista a todo el mundo gracias a su potente carro: el carro del Arte.
Hay otro detalle relacionado con la Numerología en esta magnífica vrsión de la carta del Carro que Salvador Dalí realizó para su Dalí Tarot. En el centro de la carta, Dalí nos dibuja en rojo sobre el carro un número 7 que nos recuerda el lugar que ocupa la carta de El Carro dentro de los Arcanos Mayores.

Para el pintor catalán, buen conocedor de la Numerología , el número 7 tenía un especial significado íntimamente relacionado con la perfección. En el artículo donde analizamos la versión daliniana de Las Meninas, ya explicamos el motivo por el que Velazquez es representado en la pintura de Salvador Dalí por un número 7. El tÍtulo de la versión de Las Meninas del pintor catalán, "El número secreto de Velázquez", ya es todo un homenaje a la Numerología. El número 7 es el número de la perfección y la armonía que está intimamente ligado con el Arte que ya hemos dicho representa a Venus y Tauro.

EL NUMERO SECRETO DE VELAZQUEZ

Uno de los pintores que mejor han expresado la relación existente entre Tauro, Venus y el número 7 es Johfra Bosschart. En su lámina dedicada al signo de Tauro, el pintor holandés nos muestra un magnífico toro blanco montado por la diosa Venus. Toda la lámina expresa la gran belleza, armonía y perfección que la diosa Venus representa. Por tal motivo Johfra utiliza constantemente el número 7. La corona de la diosa Venus luce 7 rosas, el signo de Tauro está rodeado por un heptágono del que deriva una flor de 7 pétalos. Encima de la cabeza de la diosa brilla una estrella de 7 puntas, es la estrella vespertina que simboliza al planeta Venus.


El toro blanco de la lámina de Johfra aparece portando en el cuello un hermoso collar de flores. Con este detalle podemos deducir que en la mitología clásica el toro blanco es el mismísimo dios Zeus, que se transformó en un hermoso toro con el fin de conquistar a Europa. Cuando Europa vió al bello animal pasando por el campo, le colocó un collar de flores que ella misma había recogido y se montó encima del bello animal. En su lámina dedicada al signo del Arte, Tauro, Johfra sustituye a la diosa Europa por la diosa Venus.

EUROPA MONTANDO A ZEUS

NANDI
En la mitología d la India también encontramos a un toro que aparece siempre adornado con collares de flores y guirnaldas. Nos estamos refiriendo a Nandi el toro portador de Shiva que en la astrología de la India también representa al signo zodiacal de Tauro.

Pues bién, el carro de la carta de Dalí también aparece adornado con flores y guirnaldas. Bajo este contexto podemos afirmar que en la carta, un triunfante Salvador Dalí utiliza como vehículo al mismísimo dios Zeus o al poderoso y veloz Nandi.

Las puntas de los cuernos en esta carta de Dalí están llameantes con el mismo tono de rojo que el pintor utiliza para representar las tres llamas del interior de su cuerpo. En el artículo dedicado al símbolo del cuerno, ya explicamos que el cuerno representa poder. Con estos dos cuernos en llamas estamos ante la presencia del poder de la creación artística que solamente se hace posible en los grandes genios.

Hay que reconocer que los cuernos y el pintor ampurdanés siempre han sido muy buenos amigos. Sin lugar a dudas, los cuernos son uno de los símbolos más identificados con la obra de Salvador Dalí.



Al empezar este artículo, hemos advertido que la carta de El Carro del Dalí Tarot era la única de todo el mazo que lucía la firma de Dalí en dos lugares de la carta. Se percibe de inmediato que junto al hombro izquierdo del conductor luce una firma, pero a la izquierda del carro volvemos a ver la firma del pintor.

He de reconocer que esta cuestión de la doble firma me ha tenido muy intrigado durante mucho tiempo. Hasta que hace unos días se me encendió la bombilla mientras estaba estudiando la historia de la carta del Tarot número 7.

Y es que resulta que las primeras imprentas europeas que imprimieron las cartas del Tarot utilizaron la carta de El Carro para poner en el carro las iniciales del nombre y apellido de cada uno de los diferentes impresores. Se trataba de una original forma de poner de manifiesto el nombre del impresor de los distintos mazos que se fueron imprimiendo en el continente europeo.

He aquí unos ejemplos:



No es de extrañar que si Dalí era conocedor de la relación entre la carta de El Carro y la firma del autor, quisiera también él dejar patente su autoría en la carta número 7. De esta forma a la firma con que Dalí firmaba todas sus cartas, le añadió en esta carta de El Carro una segunda rúbrica. Si mi suposición fuera cierta, tendríamos una bonita prueba de que Salvador Dalí y Gala eran unos grandes conocedores de la historia del Tarot.

Yo, aquí lo dejo, con el fin de que las futuras generaciones de investigadores puedan tirar del hilo.

Johnny McClue 2023

domingo, 2 de julio de 2023

La caída del Diablo del Dalí Tarot - El símbolo del abismo

 Es evidente que cuando Salvador Dalí diseñó su mazo de Tarot se basó en uno de los mazos de Tarot más populares a principios del siglo XX. Nos estamos refiriendo al juego Tarot ideado por Arthur Edward Waite que fue publicado en 1910 gracias a las ilustraciones de Pamela Coldman Smith. La mayoría de las cartas del Dalí Tarot se basan en dicho Tarot, sin ninguna duda. Pero hay unas pocas cartas del mazo de Dalí que nada tienen que ver con la correspondiente carta del Tarot de Waite. Una de estas cartas es El Diablo, la carta del Tarot con el número 15.

La carta del Diablo del Tarot de Waite nos muestra una escena donde un gran diablo subido a un pedestal sostiene las cadenas a la que están atados dos seres humanos. Se trata de una escena que se repite en la mayoría de versiones de esta carta.

En la mayoría de las versiones de la carta del Diablo, un extraño ser cornudo con alas aparece encima de una piedra cuadrada o una esfera en cuya base tiene sujeta una argolla. A ambos lados del Diablo una pareja de seres desnudos, cornudos y con cola aparecen encadenados a la argolla. Pero la versión del Diablo en el Dalí Tarot es completamente diferente a la tradicional, donde la pareja de seres desnudos brilla por su ausencia.

Solamente hay una versión del Tarot tradicional con un diablo muy parecido al de Dalí. Nos estamos refiriendo al Diablo del Tarot Etteilla:


El Tarot Etteilla no es un Tarot cualquiera, fue creado en 1783 por el ocultista francés Jean-Baptiste Alliette que está reconocido como el primer tarotista profesional de la historia. Cuando Alliette publicó su mazo de Tarot lo bautizó deletreando su apellido al revés, Etteilla. En el París que conoció Salvador Dalí, todos los artistas, filósofos y ocultistas eran buenos conocedores del Tarot Etteilla y de su libro "Etteilla, o la manera de divertirse uno mismo con una baraja de cartas". No es de extrañar que Dalí cuando diseñó su Diablo, tuviera bien presente la acción representada por Alliette en su carta diablesca, completamente diferente a los otros diablos del Tarot.

Tanto el Tarot Dalí como el Tarot Etteilla nos muestran a un ser sin sexo definido precipitándose al vacío. Pero el ser de la carta de Dalí carece de alas, cola y cornamenta en la cabeza. Esta diferencia simbólica nos permite afirmar que no están representando al mismo ser. El ser de la carta de Dalí no tiene apariencia de representar a un diablo.

En el artículo dedicado al análisis simbólico de la carta de El Mundo del Dalí Tarot, ya apuntábamos que los personajes protagonistas de las cartas del Tarot nunca aparecen en dos cartas. Y si el personaje de la carta de El Mundo del Dalí Tarot era el Diablo, significaba que la carta número 15 del Dalí Tarot tenía que estar protagonizada por otro personaje que nada tenía que ver con el Diablo.

La carta de Dalí número 15, nos muestra a un ser humano con larga melena y desnudo que cae al vacío desde el borde de un precipicio. En la parte superior izquierda de la carta, dos brazos dan la impresión de ser los que empujan o lanzan al ser humano al vacío. La silueta de los dos brazos negros no parece querer sujetar o agarrar al ser con melena, más bien todo lo contrario.

Estas dos extremidades negras, en lugar de querer sostener al ser, están literalmente lanzandolo al precipicio.

En la versión del Tarot Etteilla se nos muestra un diablo que está encima de una pequeña elevación del terreno. Por contra, en la carta de Dalí, el ser esta al borde de un acantilado del que no percibimos su altura, pero que nos invita a pensar que la caída va ser algo larga antes de quedar como queda el Coyote cuando cae por el barranco Beep, Beep!!!!

Hay dos elementos en la carta 15 del Dalí Tarot que pueden ayudarnos a identificar el personaje de las melenas y la mariposa en mano. En primer lugar la propia figura presta a caer y en segundo lugar los dos brazos que aparecen en la parte superior izquierda.

Salvador Dalí hizo una escultura que es muy parecida al personaje de la carta 15, con un titulo que define al propio personaje: "Hombre y mariposa". En dicha escultura, no hay duda que se trata de un hombre con melena y cojones que encima de un cubo hace ademán de saltar hacia adelante. Tanto en la carta como en la escultura, el personaje tiene la misma posición corporal, con el pie derecho tocando al suelo y el pie izquierdo en el aire. En ambos casos la figura no esta parada, mostrando un movimiento de avance con el pie derecho despegándose del suelo.


El cetro con la mariposa lo porta con su brazo izquierdo. Recordemos que el lado izquierdo de nuestro cuerpo esta regido por el hemisferio derecho que gobierna todo lo relacionado con el arte, la imaginación y la creatividad. La figura esta al borde del precipicio, pero no muestra ni miedo, ni pánico, más bien todo lo contrario. Parece estar convencida de que va a poder volar.

La mariposa representa también todo lo relacionado con la metamorfosis y los procesos de transformación interiores. Sin que se produzca dicha transformación, es imposible poder volar. Si no se realiza el cambio, se tiene asegurada la consecuente caída hacia las profundidades del abismo.

En cuanto a los dos brazos que la carta de Dalí nos muestra en la parte superior izquierda, son muy parecidos al brazo que aparece en la obra de Dalí titulada "Adán y Eva". En esta litografía el pintor catalán nos reproduce el momento en que Adán y Eva ya han pecado y Dios los llama. Al oír la llamada de Dios, sienten vergüenza al estar desnudos y cubren sus cuerpos con lo primero que encuentran. En la parte superior de la obra aparece un brazo que sin lugar a dudas es el brazo de Dios. Un Dios muy cabreado por que la parejita se ha saltado las normas, por lo que los castiga expulsandolos del Paraíso.

ADAN Y EVA - SALVADOR DALI

Se trata del brazo de Dios que los envía a sufrir el mundo terrenal. Es el brazo que precipita la caída de Adán y Eva. Bajo este contexto podemos suponer que los dos brazos que aparecen en la carta número 15 son los brazos de Dios precipitando al melenas al vacío. En esta carta Salvador Dalí nos relaciona de forma evidente al Diablo con el Pecado Original y la consecuente Caída del ser humano, del Paraíso Terrenal, al Mundo dual de tres dimensiones en que realizamos nuestra experiencia de vida.

Cuando Dios se nos presenta como el creador de la humanidad, también se nos presenta como una figura paternal que cuida y protege a sus hijos, como un pastor hace con su rebaño. En este sencillo blog ya hemos dedicado un artículo al símbolo del pastor que tanto ha sido utilizado en todas las religiones cristianas. Pero teniendo en cuenta de que los dos brazos de la carta de Dalí son oscuros y misteriosos, debemos tener presente que los pastores acaban degollando a todas sus ovejas para comérselas. En la mitología clásica los brazos del padre de Ícaro, quisieran haberlo podido sujetar con el fin de evitar la muerte de su hijo. Pero todos sabemos cómo es que acabó el pobre cuerpo de Icaro.



Los precipicios y acantilados son uno de los arquetipos que más tenemos presentes en nuestros sueños. ¿Cuántas veces hemos soñado que nos precipitamos al vacío desde lo alto de un acantilado y antes de estrellarnos contra el suelo nos hemos despertado repentinamente? 

Tanto en griego, como en latín, el vocablo abismo significa algo que no tiene fondo. Los sumerios creían que la morada de señor del mundo flotaba sobre el abismo.

El abismo aparece en todas las cosmogonías como el principio y el fin de toda evolución universal. Como si de un monstruo se tratase, el abismo se traga a los seres con el fin de escupirlos una vez transformados. 

El abismo se asocia a los estados que todavía no han tomado forma. A nivel del Universo, el abismo se relaciona tanto con los principios del Mundo, como con su fín. El abismo simboliza lo profundo y lo inferior, por lo que en muchas ocasiones nos sentimos atraídos hacia el fondo. Las regiones abisales presentes en todas las culturas y civilizaciones pudiendo ser abismos marinos o terrenales.

El pueblo celta consideraba que el abismo se encontraba en el interior de las grandes montañas. En Japón el abismo se localiza en el fondo de los mares y lagos. Las tribus australianas consideran a la Vía Láctea como "el abismo por excelencia". 

Las regiones abisales solemos encontrarlas relacionadas con los muertos y el más allá. Para Jung, el abismo es un potente arquetipo de las fuerzas del inconsciente representado por una madre que ejerce dos papeles diferentes: la de la madre cariñosa y la de la madre terrible.

REFLEXIONES AL BORDE DEL ABISMO

El genial pintor Roberto Fábregas nos ofrece hacer una reflexión al borde del abismo. Pero una enorme roca encima de su cabeza nos da a entender que, si se asoma hacia el abismo un poco más, la reflexión va acabar en tragedia .

El melenas tiene aspecto de confiar en poder volar, gracias al poder de transformación de la mariposa que el tipo muestra con su brazo izquierdo. La firma de Dalí justo encima de una nube, nos da a entender que el pintor catalán sabía volar.
Por este tipo de precipicios, los coyotes son los que caen al vacío, los grandes genios,...
siempre vuelan hacia lo más alto.

Johnny McClue 2023