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sábado, 26 de agosto de 2023

El Carro triunfante del Dalí Tarot


La carta de El Carro versionada por Salvador Dalí tiene una diferencia simbólica fundamental con el resto de las 77 cartas que forman el mazo del Tarot diseñado por el polifacético artista catalán: Es la única carta de todo el mazo que tiene estampada la firma de Dalí en dos lugares distintos. Todas las demás cartas solamente muestran la firma de Dalí en un lugar de la carta. En Simbología esta diferencia es muy importante y nos indica que, para el pintor catalán, la carta número 7 del Dalí Tarot no es una carta cualquiera.

La carta de El Carro del Dalí Tarot respeta la imagen que muestran todas las cartas con el número 7 del Tarot tradicional, donde un hombre poderoso encima de un carro avanza de forma victoriosa hacia el frente.  Veamos unos ejemplos:


En los primeros Tarots el carro aparece arrastrado por dos caballos. Pero las ganas de relacionar al Tarot con la cultura egipcia, provocó que unas esfinges fueran las encargadas de tirar del carro en la mayoría de Tarots del siglo XIX y XX.


En la versión de El Carro del Dalí Tarot solamente es la esfinge de la derecha la que aparece delante del carro. La esfinge de la izquierda, brilla por su ausencia, como si una tormenta de arena se la hubiera llevado a mejor vida.

Una de las cosas que llama la atención son los dos cuernos llameantes a izquierda y derecha del extraño conductor, que no muestra suficientes detalles, para que podamos saber de quién se trata.

En el análisis de esta carta realizado por Johannes Fiebig para el libro que acompaña a las cartas del Dalí Tarot publicadas por Taschen, podemos leer las siguientes frases:
"La gran figura de la imagen da la espalda al observador. Es preciso observar bien el reverso; el propio rostro y su perfil deben ser explorados".
Pero si un servidor explora dicha figura, tal y como sugiere Johannes Fiebig, nos damos cuenta que es imposible que esta figura nos esté dando la espalda. Apreciados señores de Taschen, tal y como tiene posicionado sus dos brazos y antebrazos, esta figura está de frente.

Para poder comprender la versión daliniana de El Carro tenemos que adentrarnos en algunos aspectos de las ciencias y filosofías ocultas que son poco conocidos. De lo contrario, la carta número 7 del Dalí Tarot no podremos entenderla. No es la primera vez que para analizar y comprender los significados de las cartas del Dalí Tarot debemos recurrir al ocultismo.

 En este blog hemos dedicado varios artículos a la simbología del carro que desde tiempos inmemorables es el medio de transporte de infinidad de dioses y héroes de todas las culturas. En el artículo titulado Los Ferraris y Lamborghinis de los dioses compartimos muchas imágenes de estos vehículos divinos.

La versión de la carta El Carro del Dalí Tarot tiene una relación directa con la metáfora que compara el símbolo del carro con los tres componentes del ser humano descritas en múltiples filosofías orientales y de la grecia Clásica.

El escritor ocultista francés Papus, a principios del siglo XX, popularizó la utilización de la figura de un carro tirado por un caballo para poder explicar la composición del ser humano, de forma que pudiera entenderse. En su Tratado Metódico de Ciencia Oculta publicado en 1891, Papus recuerda que Platón en tiempos de la Grecia Clásica ya afirmaba que los principios del ser humano son tres y están localizados en lugares muy concretos:

  1. Principio corporal que reside en el vientre
  2. Principio de vida que reside en el pecho
  3. Principio de voluntad que reside en la cabeza

La Ciencia Oculta admite que el ser humano está formado por tres principios fundamentales:

  1. Un cuerpo físico
  2. Un cuerpo astral que actúa de mediador
  3. Una alma
El gran Eliphas Levi definía al ser humano del siguiente modo:
"El hombre es un ser inteligente y corporal hecho a imagen y semejanza de Dios y del Mundo. Uno en esencia, triple en substancia, inmortal y mortal. Su cuerpo alberga a una alma espiritual, un cuerpo material y un mediador."

Pues bien, Salvador Dalí en su carta El Carro nos muestra los tres principios fundamentales mediante las tres llamas rojas que aparecen en la figura del conductor del carro:
  1. Una llama en la cabeza representando el principio de la voluntad. la alma
  2. Una llama en el pecho representando el principio de la vida, el cuerpo astral
  3. Una llama en el vientre representando el principio corporal, el cuerpo
LAS 3 LLAMAS ROJAS


Algunas de las obras que Dalí realizó para ilustrar su particular visión del Tarot, fueron posteriormente "retocadas" y comercializadas en forma de litografías mediante ediciones especiales limitadas.

La carta de El Carro fue una de las que se retocó comercializandose con el título "The Bullfighter", con una serie de modificaciones respecto a la versión daliniana de El Carro, que nos dan muchas pistas respecto a lo que realmente significa la carta versionada por Dalí.

"The Bullfighter"

En la litografía de "The bullfighter" lo primero que nos sorprende es que la silueta en rojo de una cabeza de toro ocupa el lugar de la esfinge. Con esta cabeza de toro, el pintor catalán nos recuerda que el signo de Tauro, el signo del Arte, corre por sus venas. Es bueno recordar que la carta natal de Dalí tiene una acumulación planetaria en Tauro muy poco frecuente. Bajo este contexto, podemos suponer que estamos ante el carro del Arte.

Otra de las diferencias consiste en que en la litografía la firma de Dalí se encuentra en el margen del rincón inferior derecho, justamente debajo del toro rojo, mientras que brillan por su ausencia las dos firmas que hay en la carta del Dalí Tarot.

De las tres llamas rojas que hay dentro del cuerpo del conductor de la carta del Carro, en la litografía "The bullfighter" solo hay una, la que corresponde al principio corporal. Las otras dos llamas Dalí en la litografía nos las oculta poniendo sobre cada una de ellas una gran mancha de la misma tonalidad rojiza. En la litografía, la mancha que tapa la llama de la cabeza ocupa todo su rostro, mientras que la mancha que tapa la llama del pecho se convierte en la cabeza de una segunda figura que se nos aparece con los brazos extendidos.

Pues bien, cuando volvemos a analizar la carta del Carro del Dali Tarot, nos damos cuenta que también podemos observar los cuernos llameantes como si fueran los brazos extendidos de una figura humana que se nos presenta de forma triunfal.


Este par de brazos extendidos parecen convertirse en un par de cuernos llameantes. Pero tratándose de Salvador Dalí, también podríamos intuir de que se trata de la silueta de su famoso bigote. La forma de esta segunda figura con sus dos brazos extendidos, tambien nos recuerda a una obra de Dalí titulada El Caballero Triunfante.

LE CAVELLIER TRIONFANT

El parecido en ambas siluetas es muy evidente y  en el Tarot Tradicional siempre se ha comentado que el conductor de la carta de El Carro es un triunfador que no tiene sangre real, ni pertenece a la casta sacerdotal. En este caso tenemos a un Dalí triunfador que conquista a todo el mundo gracias a su potente carro: el carro del Arte.
Hay otro detalle relacionado con la Numerología en esta magnífica vrsión de la carta del Carro que Salvador Dalí realizó para su Dalí Tarot. En el centro de la carta, Dalí nos dibuja en rojo sobre el carro un número 7 que nos recuerda el lugar que ocupa la carta de El Carro dentro de los Arcanos Mayores.

Para el pintor catalán, buen conocedor de la Numerología , el número 7 tenía un especial significado íntimamente relacionado con la perfección. En el artículo donde analizamos la versión daliniana de Las Meninas, ya explicamos el motivo por el que Velazquez es representado en la pintura de Salvador Dalí por un número 7. El tÍtulo de la versión de Las Meninas del pintor catalán, "El número secreto de Velázquez", ya es todo un homenaje a la Numerología. El número 7 es el número de la perfección y la armonía que está intimamente ligado con el Arte que ya hemos dicho representa a Venus y Tauro.

EL NUMERO SECRETO DE VELAZQUEZ

Uno de los pintores que mejor han expresado la relación existente entre Tauro, Venus y el número 7 es Johfra Bosschart. En su lámina dedicada al signo de Tauro, el pintor holandés nos muestra un magnífico toro blanco montado por la diosa Venus. Toda la lámina expresa la gran belleza, armonía y perfección que la diosa Venus representa. Por tal motivo Johfra utiliza constantemente el número 7. La corona de la diosa Venus luce 7 rosas, el signo de Tauro está rodeado por un heptágono del que deriva una flor de 7 pétalos. Encima de la cabeza de la diosa brilla una estrella de 7 puntas, es la estrella vespertina que simboliza al planeta Venus.


El toro blanco de la lámina de Johfra aparece portando en el cuello un hermoso collar de flores. Con este detalle podemos deducir que en la mitología clásica el toro blanco es el mismísimo dios Zeus, que se transformó en un hermoso toro con el fin de conquistar a Europa. Cuando Europa vió al bello animal pasando por el campo, le colocó un collar de flores que ella misma había recogido y se montó encima del bello animal. En su lámina dedicada al signo del Arte, Tauro, Johfra sustituye a la diosa Europa por la diosa Venus.

EUROPA MONTANDO A ZEUS

NANDI
En la mitología d la India también encontramos a un toro que aparece siempre adornado con collares de flores y guirnaldas. Nos estamos refiriendo a Nandi el toro portador de Shiva que en la astrología de la India también representa al signo zodiacal de Tauro.

Pues bién, el carro de la carta de Dalí también aparece adornado con flores y guirnaldas. Bajo este contexto podemos afirmar que en la carta, un triunfante Salvador Dalí utiliza como vehículo al mismísimo dios Zeus o al poderoso y veloz Nandi.

Las puntas de los cuernos en esta carta de Dalí están llameantes con el mismo tono de rojo que el pintor utiliza para representar las tres llamas del interior de su cuerpo. En el artículo dedicado al símbolo del cuerno, ya explicamos que el cuerno representa poder. Con estos dos cuernos en llamas estamos ante la presencia del poder de la creación artística que solamente se hace posible en los grandes genios.

Hay que reconocer que los cuernos y el pintor ampurdanés siempre han sido muy buenos amigos. Sin lugar a dudas, los cuernos son uno de los símbolos más identificados con la obra de Salvador Dalí.



Al empezar este artículo, hemos advertido que la carta de El Carro del Dalí Tarot era la única de todo el mazo que lucía la firma de Dalí en dos lugares de la carta. Se percibe de inmediato que junto al hombro izquierdo del conductor luce una firma, pero a la izquierda del carro volvemos a ver la firma del pintor.

He de reconocer que esta cuestión de la doble firma me ha tenido muy intrigado durante mucho tiempo. Hasta que hace unos días se me encendió la bombilla mientras estaba estudiando la historia de la carta del Tarot número 7.

Y es que resulta que las primeras imprentas europeas que imprimieron las cartas del Tarot utilizaron la carta de El Carro para poner en el carro las iniciales del nombre y apellido de cada uno de los diferentes impresores. Se trataba de una original forma de poner de manifiesto el nombre del impresor de los distintos mazos que se fueron imprimiendo en el continente europeo.

He aquí unos ejemplos:



No es de extrañar que si Dalí era conocedor de la relación entre la carta de El Carro y la firma del autor, quisiera también él dejar patente su autoría en la carta número 7. De esta forma a la firma con que Dalí firmaba todas sus cartas, le añadió en esta carta de El Carro una segunda rúbrica. Si mi suposición fuera cierta, tendríamos una bonita prueba de que Salvador Dalí y Gala eran unos grandes conocedores de la historia del Tarot.

Yo, aquí lo dejo, con el fin de que las futuras generaciones de investigadores puedan tirar del hilo.

Johnny McClue 2023

domingo, 2 de julio de 2023

La caída del Diablo del Dalí Tarot - El símbolo del abismo

 Es evidente que cuando Salvador Dalí diseñó su mazo de Tarot se basó en uno de los mazos de Tarot más populares a principios del siglo XX. Nos estamos refiriendo al juego Tarot ideado por Arthur Edward Waite que fue publicado en 1910 gracias a las ilustraciones de Pamela Coldman Smith. La mayoría de las cartas del Dalí Tarot se basan en dicho Tarot, sin ninguna duda. Pero hay unas pocas cartas del mazo de Dalí que nada tienen que ver con la correspondiente carta del Tarot de Waite. Una de estas cartas es El Diablo, la carta del Tarot con el número 15.

La carta del Diablo del Tarot de Waite nos muestra una escena donde un gran diablo subido a un pedestal sostiene las cadenas a la que están atados dos seres humanos. Se trata de una escena que se repite en la mayoría de versiones de esta carta.

En la mayoría de las versiones de la carta del Diablo, un extraño ser cornudo con alas aparece encima de una piedra cuadrada o una esfera en cuya base tiene sujeta una argolla. A ambos lados del Diablo una pareja de seres desnudos, cornudos y con cola aparecen encadenados a la argolla. Pero la versión del Diablo en el Dalí Tarot es completamente diferente a la tradicional, donde la pareja de seres desnudos brilla por su ausencia.

Solamente hay una versión del Tarot tradicional con un diablo muy parecido al de Dalí. Nos estamos refiriendo al Diablo del Tarot Etteilla:


El Tarot Etteilla no es un Tarot cualquiera, fue creado en 1783 por el ocultista francés Jean-Baptiste Alliette que está reconocido como el primer tarotista profesional de la historia. Cuando Alliette publicó su mazo de Tarot lo bautizó deletreando su apellido al revés, Etteilla. En el París que conoció Salvador Dalí, todos los artistas, filósofos y ocultistas eran buenos conocedores del Tarot Etteilla y de su libro "Etteilla, o la manera de divertirse uno mismo con una baraja de cartas". No es de extrañar que Dalí cuando diseñó su Diablo, tuviera bien presente la acción representada por Alliette en su carta diablesca, completamente diferente a los otros diablos del Tarot.

Tanto el Tarot Dalí como el Tarot Etteilla nos muestran a un ser sin sexo definido precipitándose al vacío. Pero el ser de la carta de Dalí carece de alas, cola y cornamenta en la cabeza. Esta diferencia simbólica nos permite afirmar que no están representando al mismo ser. El ser de la carta de Dalí no tiene apariencia de representar a un diablo.

En el artículo dedicado al análisis simbólico de la carta de El Mundo del Dalí Tarot, ya apuntábamos que los personajes protagonistas de las cartas del Tarot nunca aparecen en dos cartas. Y si el personaje de la carta de El Mundo del Dalí Tarot era el Diablo, significaba que la carta número 15 del Dalí Tarot tenía que estar protagonizada por otro personaje que nada tenía que ver con el Diablo.

La carta de Dalí número 15, nos muestra a un ser humano con larga melena y desnudo que cae al vacío desde el borde de un precipicio. En la parte superior izquierda de la carta, dos brazos dan la impresión de ser los que empujan o lanzan al ser humano al vacío. La silueta de los dos brazos negros no parece querer sujetar o agarrar al ser con melena, más bien todo lo contrario.

Estas dos extremidades negras, en lugar de querer sostener al ser, están literalmente lanzandolo al precipicio.

En la versión del Tarot Etteilla se nos muestra un diablo que está encima de una pequeña elevación del terreno. Por contra, en la carta de Dalí, el ser esta al borde de un acantilado del que no percibimos su altura, pero que nos invita a pensar que la caída va ser algo larga antes de quedar como queda el Coyote cuando cae por el barranco Beep, Beep!!!!

Hay dos elementos en la carta 15 del Dalí Tarot que pueden ayudarnos a identificar el personaje de las melenas y la mariposa en mano. En primer lugar la propia figura presta a caer y en segundo lugar los dos brazos que aparecen en la parte superior izquierda.

Salvador Dalí hizo una escultura que es muy parecida al personaje de la carta 15, con un titulo que define al propio personaje: "Hombre y mariposa". En dicha escultura, no hay duda que se trata de un hombre con melena y cojones que encima de un cubo hace ademán de saltar hacia adelante. Tanto en la carta como en la escultura, el personaje tiene la misma posición corporal, con el pie derecho tocando al suelo y el pie izquierdo en el aire. En ambos casos la figura no esta parada, mostrando un movimiento de avance con el pie derecho despegándose del suelo.


El cetro con la mariposa lo porta con su brazo izquierdo. Recordemos que el lado izquierdo de nuestro cuerpo esta regido por el hemisferio derecho que gobierna todo lo relacionado con el arte, la imaginación y la creatividad. La figura esta al borde del precipicio, pero no muestra ni miedo, ni pánico, más bien todo lo contrario. Parece estar convencida de que va a poder volar.

La mariposa representa también todo lo relacionado con la metamorfosis y los procesos de transformación interiores. Sin que se produzca dicha transformación, es imposible poder volar. Si no se realiza el cambio, se tiene asegurada la consecuente caída hacia las profundidades del abismo.

En cuanto a los dos brazos que la carta de Dalí nos muestra en la parte superior izquierda, son muy parecidos al brazo que aparece en la obra de Dalí titulada "Adán y Eva". En esta litografía el pintor catalán nos reproduce el momento en que Adán y Eva ya han pecado y Dios los llama. Al oír la llamada de Dios, sienten vergüenza al estar desnudos y cubren sus cuerpos con lo primero que encuentran. En la parte superior de la obra aparece un brazo que sin lugar a dudas es el brazo de Dios. Un Dios muy cabreado por que la parejita se ha saltado las normas, por lo que los castiga expulsandolos del Paraíso.

ADAN Y EVA - SALVADOR DALI

Se trata del brazo de Dios que los envía a sufrir el mundo terrenal. Es el brazo que precipita la caída de Adán y Eva. Bajo este contexto podemos suponer que los dos brazos que aparecen en la carta número 15 son los brazos de Dios precipitando al melenas al vacío. En esta carta Salvador Dalí nos relaciona de forma evidente al Diablo con el Pecado Original y la consecuente Caída del ser humano, del Paraíso Terrenal, al Mundo dual de tres dimensiones en que realizamos nuestra experiencia de vida.

Cuando Dios se nos presenta como el creador de la humanidad, también se nos presenta como una figura paternal que cuida y protege a sus hijos, como un pastor hace con su rebaño. En este sencillo blog ya hemos dedicado un artículo al símbolo del pastor que tanto ha sido utilizado en todas las religiones cristianas. Pero teniendo en cuenta de que los dos brazos de la carta de Dalí son oscuros y misteriosos, debemos tener presente que los pastores acaban degollando a todas sus ovejas para comérselas. En la mitología clásica los brazos del padre de Ícaro, quisieran haberlo podido sujetar con el fin de evitar la muerte de su hijo. Pero todos sabemos cómo es que acabó el pobre cuerpo de Icaro.



Los precipicios y acantilados son uno de los arquetipos que más tenemos presentes en nuestros sueños. ¿Cuántas veces hemos soñado que nos precipitamos al vacío desde lo alto de un acantilado y antes de estrellarnos contra el suelo nos hemos despertado repentinamente? 

Tanto en griego, como en latín, el vocablo abismo significa algo que no tiene fondo. Los sumerios creían que la morada de señor del mundo flotaba sobre el abismo.

El abismo aparece en todas las cosmogonías como el principio y el fin de toda evolución universal. Como si de un monstruo se tratase, el abismo se traga a los seres con el fin de escupirlos una vez transformados. 

El abismo se asocia a los estados que todavía no han tomado forma. A nivel del Universo, el abismo se relaciona tanto con los principios del Mundo, como con su fín. El abismo simboliza lo profundo y lo inferior, por lo que en muchas ocasiones nos sentimos atraídos hacia el fondo. Las regiones abisales presentes en todas las culturas y civilizaciones pudiendo ser abismos marinos o terrenales.

El pueblo celta consideraba que el abismo se encontraba en el interior de las grandes montañas. En Japón el abismo se localiza en el fondo de los mares y lagos. Las tribus australianas consideran a la Vía Láctea como "el abismo por excelencia". 

Las regiones abisales solemos encontrarlas relacionadas con los muertos y el más allá. Para Jung, el abismo es un potente arquetipo de las fuerzas del inconsciente representado por una madre que ejerce dos papeles diferentes: la de la madre cariñosa y la de la madre terrible.

REFLEXIONES AL BORDE DEL ABISMO

El genial pintor Roberto Fábregas nos ofrece hacer una reflexión al borde del abismo. Pero una enorme roca encima de su cabeza nos da a entender que, si se asoma hacia el abismo un poco más, la reflexión va acabar en tragedia .

El melenas tiene aspecto de confiar en poder volar, gracias al poder de transformación de la mariposa que el tipo muestra con su brazo izquierdo. La firma de Dalí justo encima de una nube, nos da a entender que el pintor catalán sabía volar.
Por este tipo de precipicios, los coyotes son los que caen al vacío, los grandes genios,...
siempre vuelan hacia lo más alto.

Johnny McClue 2023



domingo, 18 de junio de 2023

La particular visión de nuestro mundo que muestra la carta 21 del Dalí Tarot


Una de las versiones más desconcertante realizadas por Salvador Dalí en su particular Tarot es, sin lugar a dudas, la carta del último Arcano Mayor que con el número 21 se denomina El Mundo. No se parece en nada a ninguna de las versiones de la carta El Mundo de los mazos de tarot tradicionales y, por tal motivo, es una carta cuyo significado y comprensión ha restado oculto para los analistas de estas cuestiones.

La carta correspondiente a El Mundo en el Tarot tradicional tiene como protagonista a una mujer desnuda que porta un par de varas y esta rodeada por una corona de laurel en forma de almendra. En la carta de El Mundo las 4 esquinas suelen estar custodiadas por los símbolos que representan a cada uno de los 4 Evangelistas. Veamos dos ejemplos:




Sin embargo en la versión de Dalí el protagonista es un extraño rostro que se muestra detrás de una ventana mientras que con unas cadenas sujeta a tres mujeres desnudas. En el libro de Taschen que acompaña a la última publicación del mazo del Dalí Tarot, cuando analizan esta carta, empiezan diciendo lo siguiente:

"Esta carta se relaciona con la imagen del Carro, el motivo del marco en el centro de su figura es retomado aquí como una especie de marco de una jaula..... Esta imagen podría representarse sin duda como un mensaje pesimista, como una representación del dominio del mal. Pero hay otra lectura que permite la posibilidad de que las Tres Gracias lleven adelante el mundo y vayan sacando poco a poca a esta oscura criatura de fuego de las profundidades a la superficie mediante unas largas riendas."

Bajo mi modesto punto de vista, pensar que la oscura criatura va en un carro arrastrado por las Tres Gracias, nada concuerda con lo que Dalí nos representa. Las Tres Gracias están encadenadas y no tienen intención de tirar de ningún carro. Pero no nos precipitemos y vayamos por partes, ya que hay que reconocer que la "cartita se las trae".

Las tres mujeres desnudas pertenecen al cuadro pintado por Lucas Cranach  el Viejo con el título de El Juicio de Paris. Las tres damas en cueros representan a las diosas Hera, Atenea y Afrodita que en la obra lucen sendos collares de oro. Son estos collares los que Dalí transforma en las cadenas que  sujetan a las tres damas al extraño personaje situado tras la ventana. Dalí hasta nos muestra como la diosa del centro tiene sus muñecas encadenadas. Con esta escena tan diferente a la del Tarot tradicional, no es de extrañar que haya sido una de las cartas del mazo de Dalí menos comprendida.


En el Tarot tradicional solamente hay una carta en que aparezcan personas desnudas encadenadas. Se trata de la carta número 15, el Diablo. En dicha carta una pareja desnuda aparece encadenada a la argolla situada en la base del trono del diablo.

¿Podría ser que Salvador Dalí nos estuviera relacionando la carta de El Mundo con la del Diablo? Pues, puede ser que si, tal y como veremos a continuación.

¿Quién es el oscuro personaje que aparece por la ventana en la carta de El Mundo del Dalí Tarot?

La respuesta a la anterior pregunta la encontramos en uno de los museos de París que Salvador Dalí conocía y gustaba de visitar. Se trata del Museo Nacional de la Edad Media, tambien llamado Museo de Cluny, donde en un mueble de sacristía del siglo XVII se exhibe la figura grabada en madera titulada "La aparición del Diablo". Contemplando la figura del mueble expuesto en el Museo Cluny, empezamos a comprender la identidad del extraño rostro que aparece en la carta del El Mundo versionada por Dalí.

No es la primera vez que el pintor catalan incorpora en el diseño de sus cartas del Tarot elementos expuestos en los museos en que Dalí pasaba horas disfrutando del arte que tanto amaba. Las obras de arte del Musée de Cluny tienen una gran participación en varias de las cartas del Dalí Tarot. Las versiones dalinianas de la carta de La Rueda de la Fortuna, la de La Fuerza, el Tres de Oros y la del Rey de Bastos, incorporan elementos artísticos que forman parte de la colección del Musée de Cluny.

Pero en esta ocasión la figura del Diablo del mueble de la sacristía , también fue muy conocida entre los aficionados al ocultismo de todo el mundo por culpa de un libro. Me estoy refiriendo al libro publicado en francés en el año 1929 con el título "Le Musée des Sorciers: Mages et Alchimistes" escrito por Grillot de Givry. Se trata de una excelente obra ocultista que se hizo muy popular entre los amantes de la magia que incluía toda una completa serie de 376 imagenes e ilustraciones relacionadas con temas ocultos. Justamente la imagen número trece de dicho libro es la que muestra la fotografía del diablo del mueble de la sacristía.

El Diablo del mueble de la sacristía nos presenta su mano izquierda en forma de "mano cornuta". Se trata de un excelente ejemplo que nos demuestra que el Diablo y la mano cornuta tienen una vieja relación. Los partidarios de que la mano cornuta es un símbolo nacido en la época del rock, cambian su opinión ante la evidencia que ofrece el mueble de la sacristía.Ya dedicamos todo un artículo al tema de la mano cornuta.

Además, el libro dedica todo el capítulo VII a la Cartomancia y al Tarot. De todos es conocido que Gala era amante de consultar a diario el Tarot y de que un gran número de amigos de Gala y Dalí eran aficionados a todo tipo de prácticas esotéricas. Dichas aficiones esotéricas quedan reflejadas en todo el mazo de cartas del Dalí Tarot. Por tanto, no sería de extrañar que Gala poseyera un ejemplar de esta obra publicada por Librairie de France. La expresión del rostro del diablo asomando la cabeza n el mueble de la sacristía, es muy similar al rostro que nos muestra Dalí en su carta número 15.

En su carta Dalí nos muestra la cabeza del Diablo apareciendo tras un cuadrado negro al que convergen todas las líneas de la obra. El cuadrado negro se nos presenta como el centro de la obra desde donde el Diablo nos dirige su mirada, que de alegre no tiene nada. En donde el Diablo está, todo es oscuridad y la luz brilla por su ausencia. En realidad, no sabemos si las tres diosas son las que están encerradas o es el diablo el que se encuentra cautivo y, portal motivo, aparece llorando. Por contra, las tres diosas parecen alegres y felices, mientras ignoran por completo al diablo.

Para Dalí las tres diosas del Juicio de Paris eran el perfecto ejemplo de la extraordinaria belleza del glamour femenino que Tauro y Venus regentan por doquier.

JUICIO DE PARIS - SALVADOR DALÍ

En esta carta número 21, los extremos de las tres cadenas que sujetan a las diosas parecen proceder de la base de la ventana por donde asoma el diablo.

En el Juicio de Paris mitológico, es Zeus el que ofrece las tres diosas a Paris con el fin de que elija a una como la más bella. En la carta de Dalí es el Diablo quién nos ofrece a la tres diosas, como si el mundo en donde estamos fuera un permanente escaparate de tentadores placeres pecaminosos. Las tres mujeres desnudas de la carta parecen estar en una subasta de esclavas intentando persuadir al primer cliente que aparezca por el lugar.

La transformación que nos propone Dalí en su carta es total. En la versión original el centro de la escena es una bella mujer desnuda, mientras que en la versión de Dalí el centro de atención lo ocupa el diablo. En la versión original la mujer aparece rodeada por una corona de laurel en forma de almendra, pero la carta de Dalí el Diablo aparece de la absoluta oscuridad a través de una ventana cuadrada. La diferencia simbólica entre una forma cuadrada y una forma curva en almendra es abismal, el pintor catalán era muy conocedor de todas estas cuestiones simbólicas.

Algunas de las versiones más antiguas que se conservan de la carta correspondiente al Mundo, justamente nos muestran dos ángeles sosteniendo al Mundo dentro de un gran círculo o esfera. En la imagen de la derecha. vemos la versión de El Mundo del Tarot de Visconti.

Pues bién, ni corto ni perezoso, Salvador Dalí en su versión particular de El Mundo, nos invierte los valores y el círculo pasa a ser un cuadrado por el que se asoma el Diablo.

En 1976 Salvador Dalí se publicó un portafolio titulado "Visions Surrealiste" que contenía 4 litografías relacionadas con 4 cartas del Dalí Tarot: La Muerte, El Mundo, La Emperatriz y El Hermitaño. De cada una de las 4 litografías en color se realizaron 100 copias numeradas. La litografía basada en la carta de El Mundo se titula "Obsessions of the Heart (The World)".

"Obsessions of the Heart (The World)".

LAS 4 LITOGRAFÍAS DE "VISIONS SURREALISTE"

El título del portafolio (Visions Surrealistes) y el título de la litografía (Obsessions of the Heart) nos ofrecen unas buenas pistas con las que poder comprender mucho mejor el significado de la carta El Mundo del Dalí Tarot.

La principal diferencia entre la carta y la litografía consiste en que las tres diosas de Lucas Cranach son sustituidas en la litografía por tres siluetas blancas muy estilizadas con sus contornos en negro. En la litografía las tres siluetas ya no aparecen estar encadenadas a la ventana cuadrada del Diablo.

Pero cuando nos fijamos en las tres siluetas de la litografía con atención, nos damos cuenta que de unos detalles simbólicos de importancia. Cabe destacar el hecho de que las dos siluetas de cada extremo son femeninas y lucen unos largos cabellos, pero la silueta central tiene el pelo corto y no queda claro si es un hombre o una mujer. Es la silueta central la que abraza a las otras dos.

Por otra parte, la silueta central no tiene piernas, mientras que los pies de las otras dos siluetas, en lugar de ser humanos, parecen ser unas patas de cabra.

Las siluetas de la litografía al no estar atadas con cadenas permiten que podamos ver con más detalle el líquido que se derrama desde la base de la ventana cuadrada.


Por los tonos rojizos del líquido y con la palabra corazón formando parte del título de la litografía, podemos sospechar que se trata de sangre.La forma con que vemos que se derrama dicha sangre no es muy normal, ya que se perciben como si de dos cuernos se tratara. El Diablo del mueble de la sacristía nos hace los cuernos con su mano, mientras que el Diablo de la carta es con la sangre con la que nos hace la mano cornuta.

A la derecha es en donde el pintor nos estampa su firma con un detalle que simbólicamente es importante: uno de los extremos de la letra D inicial tiene forma de una cola como la de los diablos tradicionales. Por otra parte, la cola apunta hacia la sangre derramada. Y es que la sangre siempre fue una de las grandes obsesiones de Dalí. Para el pintor de Figueras, el color rojo de la sangre era sinónimo de pasión y fuerza vital.



Debajo de los labios del Diablo de la carta de El Mundo del Dalí Tarot, aparecen unas formas curvas redondeadas con el color rosáceo de la piel humana. Salvador Dalí nos esta mostrando una de sus obsesiones: las curvas de los cuerpos femeninos. La obsesión hacia los cuerpos es tal, que hasta llega a devorarlos. Se trata del pecado de la carne del que el Diablo tiene la patente por los siglos, de los siglos.

La obsesión carnal es una de las armas con las que el Diablo nos hace pecar. Es una de las tentaciones en las que caen irremediablemente un sinfín de seres humanos con Salvador Dalí a la cabeza. Toda la obra del pintor ampurdanés esta repleta de magníficos cuerpos femeninos donde la línea recta no existe. Las tres siluetas de la litografía nos demuestran que, para Dalí, las curvas y lo femenino van de la mano.

El famoso sofá y la chimenea en forma de nariz que se exhiben en el museo de Figueras  nos recuerdan que la sensualidad no conoce la línea recta. El parecido es muy evidente.





En la carta de El Mundo versionada por Dalí hay un detalle que no es fácil poder lidiar con él, en sentido simbólico. Me refiero al objeto que aparece en el marco de la ventana, justo encima de la firma del pintor.

Se trata de una extraña mancha negra verduzca que en su interior tiene 5 pequeñas elipses en tonos azul. En todo el mazo del Tarot versionado por Dalí, solamente en la carta del ermitaño encontramos algo parecido o similar, coronando su cabeza: una joya decorada con elipses azules.

En la carta del ermitaño no hay duda de que se trata de una joya medieval que hace las funciones de las aureolas doradas de las personas santas. Estamos ante la forma tradicional en que, con un círculo dorado detrás de sus cabezas, las personas santas se distinguen del pueblo llano.

Sin embargo en la carta de El Mundo la joya medieval aparece con escasa definición, como si estuviera desenfocada. Y en lugar de estar detrás de la cabeza, la joya aparece desvaneciéndose por la ventana, como si el viento se la llevara.

¿Podría ser que Dalí nos estuviera contando que el rostro de la ventana ha perdido su santidad?, como si de una pista se tratara para poder conocer la persona que se esconde detrás del rostro.

Pero aquí no acaba la cuestión con esta joya medieval. En todo el mundo hay un museo famoso por su colección de joyas medievales bautizadas con el nombre del "Tesoro de Colmar. Y este museo no es otro que el Musée de Cluny que recordemos que es el mismo museo que muestra el mueble de la sacristía con el Diablo enseñando su mano cornuta.


¿Acaso Dalí nos ha puesto una pista para que podamos conocer la identidad del rostro que asoma por la ventana?

El Diablo que asoma por la ventana cuadrada de la carta de El Mundo tiene un apetito carnal insaciable y desbocado. Su rostro nos muestra la sensación de sentirse atrapado por una obsesión carnal que jamás termina, es eterna.

Salvador Dalí a la hora de versionar la carta de El Mundo, se olvida de las coronas de laurel y de los 4 Evangelistas, para concentrarse en mostrar la cruda realidad de nuestras vidas, repletas de pecados y obsesiones. El Diablo nos tiene esclavizados y atados con unas cadenas que la gran mayoría no quieren ver. Muchos son los que hoy hasta llegan a afirmar que el Diablo no existe y que solamente se trata de una superstición. Pero, según como hemos ido viendo en este artículo, Salvador Dalí y Gala pensaban todo lo contrario.

Tras toda esta serie de deducciones mundanas y diabólicas, se nos plantea una cuestión relacionada con los personajes que protagonizan el mazo del Dalí Tarot. Todos los mazos del Tarot se caracterizan por que nunca el mismo personaje sale en dos cartas. Cada carta del Tarot tiene su personaje y nunca se repite.

Si el personaje de la carta de El Mundo del Dalí Tarot es el Diablo, entonces,.... 

¿Quién coño es el individuo que aparece, mariposa en mano, en la carta número 15 del Dali Tarot?


La respuesta en un próximo artículo donde nos seguiremos sumergiéndonos en el maravilloso mundo del surrealismo con el que Dalí nos emociona y cautiva.

Johnny McClue 2023