lunes, 27 de julio de 2020

La filosofía hermética y oculta



La Filosofía Hermética es la que se ocupa del estudio de la naturaleza con sus misteriosas revoluciones y su increíble potencia generadora. La palabra "hermético" se utiliza como sinónimo de cerrado o oculto. Las ciencias ocultas revelan al hombre los misterios de su naturaleza, los secretos de su organización y el medio de llegar a su perfección y a la felicidad.

Todos los ritos y sociedades secretas han concedido a esta importante rama del saber humano un lugar privilegiado. De todos ellos cabe destacar la denominada Masonería Hermética. La Masonería hermética se ha ocupado siempre con preferencia del estudio de las ciencias y de la filosofía llamada oculta.

Los filósofos herméticos utilizan una forma encriptada de comunicar las ideas. Se podría decir que utilizan un discurso sin palabras que hasta suele carecer de discurso al utilizar solamente símbolos, figuras y enigmas completamente encriptados. Para comprender y descifrar el mensaje encerrado en una imagen hermética, es imprescindible conocer la llave de lectura. Sin saber la llave es imposible deducir ningún significado. Se dice que el filósofo hermético llega al intelecto mediante los sentidos.



La Filosofía Hermética deriva directamente de los grandes principios y misterios de los tiempos y sabios de la Antigüedad. Principalmente, su esencia y estudio lo forman:
  • el poder de los números según Pitágoras
  • la Filosofía Oculta de Enrique Cornelio Agrippa
  • los principios de la filosofía racional de Cardan
  • el sistema filosófico y médico de Paracelso
  • las teorías de Francisco Antonio Mesmer sobre la teoría de la Armonía universal, el Magnetismo, Sonambulismo, Taumaturgia, Fisiología, Frenología, las Interpretaciones filosóficas y el estudio del mundo sideral en sus relaciones con la vida humana.
Según la Filosofía Oculta de Agrippa, existen tres mundos: el elemental, el celeste y el intelectual. Cada uno de estos se halla subordinado y regido por el número que le es superior. El conocimiento que nos conduce del uno al otro, una contemplación profunda que abraza la naturaleza, el poder, la calidad, la sustancia, las virtudes, las semejanzas, las diferencias, el arte de reunir, de separar, de componer, en una palabra, el trabajo entero del universo. Por consiguiente, es un arte de tal índole, que no es prudente divulgar.

Se dice que muy pocas personas comprendieron el Tratado de Filosofia Oculta escrito por Agrippa debido a que este autor tenía una clave secreta de lectura que solamente confiaba a las pocas personas con las que tenía una máxima confianza.


La unión universal de las cosas conduce a evidenciar la realidad y certeza del ocultismo. Los cuatro elementos, principios de composición y descomposición, son triples cada uno. El fuego y la tierra, el uno principio activo y el otro pasivo, bastan para la producción de las maravillas de la naturaleza. El fuego, por sí mismo, aislado de toda materia, es inmenso, invisible, móvil, detractor, restaurador, antorcha de la naturaleza cuyos secretos ilumina.

La tierra es dependiente de los elementos, el recipiente de todas las influencias celestes; tiene todos los gérmenes y la razón de todas las producciones: las virtudes de lo alto la secundan. Los gérmenes de todos los animales están en el agua. En el mundo arquetipo, todo está en todo, guardando la debida proporción: lo mismo sucede en este. Hay una causa sublime, secreta y necesaria, de la suerte, que puede conducir a la verdad.

El mundo, los cielos, los astros, tienen almas que no dejan de tener afinidad con la nuestra. El mundo vive: tiene sus órganos y sus sentidos. Las imprecaciones tienen su eficacia: se ligan a los seres y los modifican. Los nombres de las cosas tienen su poder. El arte mágico tiene su idioma: este idioma tiene sus virtudes; es una imagen de los signos. De aquí proviene el efecto de las invocaciones, evocaciones, conjuros, abjuraciones y otras fórmulas. Parece que el mundo es la razón primera del encadenamiento de las cosas.

Algunos números tienen su virtud, su eficacia, bien o mal-hechora:
  • La unidad es el principio y el fin de todo; y no tiene ni principio ni fin.
  • El binario es malo ya que Dios es lo indivisible.
  • Antes de extenderse fuera de él, y de producir los seres, Dios engendró el número ternario, que, como la unidad, representa el alma del mundo y el espíritu del hombre.
  • El cuaternario es la base de todos los números.
  • El quinario tiene una forma particular en las expiaciones sagradas: es todo. Detiene el efecto de los venenos. Es temible para los genios malos.
  • El septenario es muy poderoso para el bien, lo mismo que para el mal.
  • El denario es la medida de todo.
La Filosofía Hermética proclama que el hombre lo tiene todo en él: el número, la medida, el peso, el movimiento, los elementos, la armonía. Los caracteres de las palabras no son sus virtudes; se puede tener el conocimiento de las propiedades y de los acontecimientos. La armonía, análoga al concierto de los cielos, provoca maravillosamente su influencia.


Según la Filosofía Hermética, la inteligencia de Dios es incorruptible, inmortal, eterna, insensible, presente en todo, influyente sobre todo. El espíritu humano es corporal, pero su sustancia es muy sutil y disfruta de una unión fácil con la partícula del espíritu universal, alma del mundo que está en todos nosotros.

Para acceder al monte de los filósofos es necesario poder pasar por la entrada guardada por el antimonio saturnal, el padre de todos los metales. A media altura del monte de los filósofos se encuentra la gran torre donde el alquimista árabe Senior Zadith planta el árbol del sol y la luna. En lo alto del monte esta una casa edificada encima de la dura roca. El que consigue abrir la puerta de esta casa es el que encuentra la fuente de la eterna juventud.

La Hermética también nos habla de un jardín de rosas filosófico protegido por un infranqueable muro. La única forma de poder entrar es a través de una gruesa puerta protegida por un triple candado. El que quiera ir al jardín sin tener las llaves, hace como el hombre sin pies que se empeña en andar, tal y como se ilustra en la imagen adjunta.

Se dice que muchos son los que buscaron durante toda su vida la localización del Jardín de los Filósofos, pero muy pocos fueron los que consiguieron entrar en su interior y disfrutar de sus conocimientos.

Los cerrajeros y expertos en la apertura de cerraduras de alta seguridad nada pueden hacer.

Ante este tipo de cerraduras,... cada uno es su propio cerrajero.

Johnny McClue 2020
   


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