domingo, 20 de marzo de 2016

El simbolismo del número 16, dieciseis, XVI, La Torre



Estamos ante uno de los números considerados símbolos de la perfección. El número 16 es el número de la división exacta y adecuada. Una anciana doctrina nos cuenta que la totalidad de la creación está formada por los 4 elementos fundamentales (Tierra, Agua, Aire y Fuego), los cuales se subdividen en 16 subelementos. La subdivisión de los 4 elementos tiene un papel muy destacado en toda la visión mágica que del mundo se ha ido teniendo.

El 16 es símbolo de pluralidad armónica en la mayoría de ritos y ceremonias religiosas, al ser el resultado de potenciar por 4 los 4 elementos fundamentales. La misma cúpula de la famosa Mezquita Azul esta formada por 16 partes que convergen en el centro de dicha cúpula. Con que el arte musulmán tiene prohibido representar imágenes, la numerología incorporada en la arquitectura, se ha convertido en el medio de hacer llegar muchos mensajes religiosos a todos sus fieles seguidores. Dentro de este contexto, el número 16 nos lo encontramos constantemente y de forma repetitiva en cualquier manifestación arquitectónica musulmana.

Los 16 radios de la cúpula de la Mezquita Azul

Para los cristianos el 16 es muy emblemático al ser el resultado de sumar los 12 apóstoles con los 4 Evangelistas. La cúpula de la Basílica de San Pedro nos muestra de forma espléndida esta relación del numero 4 con el número 16. Su cúpula central esta formada por 16 arcos y 16 ventanas que iluminan toda la cúpula. Los cuatro Evangelistas ocupan unos lugares muy destacados dentro de 4 grandes círculos ubicados en lo alto de las 4 grandes columnas que soportan la construcción de toda esta magnífica cúpula de la ciudad de las 7 colinas.

La cúpula de la Basílica de San Pedro con sus 16 arcos costales

En cada uno de los 4 círculos que albergan a los 4 evangelistas, volvemos a encontrar el número 16, al ser el número de estrellas que desde los ángeles parten a su derecha y a su izquierda.

En cada Evangelista el círculo que lo alberga en contramos a un angel en la
parte superior y una cruz en la parte inferior separados por 16 estrellas

La Cúpula de San Pedro en el Vaticano, también tiene 16 arcos costales y su famosa puerta principal decorada a mano, consta de 16 hermosos grabados.

La famosa puerta con los 16 grabados

Uno de los rituales que el Vaticano conserva de siglos de tradición es la apertura solemne de dicha puerta por el propio Papa.


Pero la simbología del 16, también tiene su aspecto problemático, pues al potenciar al 4 Terrenal, acaba por concentrar una energía demasiado enorme. Por tal motivo en la antroposofía se defiende la idea que hay 16 caminos de perdición y solamente 8 caminos para la salvación, tal y como los budistas defienden.

La carta del Tarot con el número 16 es la carta de "La Torre" , también llamada "Casa de Dios". La ilustración de esta carta es una de las más expresivas, donde el dibujo, habla por sí solo. Unas personas caen al vacío desde lo alto de una torre, donde un rayo ha impactado en lo alto de la torre, representado en forma de corona. Las personas y la corona se precipitan contra el suelo, tras la acción del rayo, no hay posibilidad de salvación.

En algunas versiones de esta carta los dos hombres están cayendo desde lo alto, pero en otras versiones se presentan los dos cuerpos, muertos y estampados en el suelo. El rayo no impacta en cualquier lugar de la torre. El relámpago incide justamente en el lugar en donde la corona estaba culminando la construcción. La corona real sale literalmente despedida por la fuerza de la naturaleza divina.


Bajo nuestra modesta opinión, esta carta nos relaciona la caída de la Iglesia con el número 16 y por tal motivo la carta anterior con el número 15 esta representada por el propio Diablo. Antes de la caída de la Iglesia el Diablo la gobernara haciéndose pasar por Dios. Bien pudiéramos estar viviendo este año 2016, unos tiempos nada comunes donde seremos testigos de uno de los hechos más profetizados: la caída de la Gran Babilonia. En la carta de La Torre es un rayo celestial el que destruye la torre y la corona dorada. La Torre suele estar representada con 3 ventanas en llamas, una clara alusión a la Santísima Trinidad de la iglesia vaticana. Cuando La Torre estaba en pie, la luz del día iluminaba el interior de La Torre, a través de las tres ventanas. Pero ahora, ya es tarde, la torre está en llamas y hay dos pobres desgraciados cayendo al vacío. Estamos ante el famoso arquetipo de "la gente cayendo al vacío", tan y tan utilizado por los medios gráficos, tras el atentado de falsa bandera del 11-S.




Sin lugar a dudas que la carta del Tarot de La Torre ha quedado grabada en el subconsciente del Planeta tras el 11 de septiembre del 2001. Las imágenes de las torres ardiendo y la gente cayendo al vacío, nos acompañara a todos hasta el fin de nuestros días.

También la polémica Sorcha Faal incorpora en su misterioso banner de presentación, una carta de La Torre que aparece al lado de la Virgen María y de la Arca de Noé. Por algo será que la informadora rusa ha seleccionado La Torre de entre todas las cartas que forman la baraja del Tarot. Este banner de Sorcha Faal es todo un auténtico jeroglífico simbólico que bien se merece un artículo aparte.

La carta de La Torre, junto a la Arca de Noe de Sorcha Faal
Ya hemos mencionado con anterioridad la importancia del número 16 frente a los 4 elementos fundamentales. El Fuego, la Tierra, el Agua y el Aire que a su vez forman los 16 subelemntos que en las cartas del Tarot de Aleister Crowley, equivalen a las 16 figuras (4 x 4)de la baraja tradicional española (oros, copas, espadas y bastos x rey, reina, principe, princesa). Corresponden a las únicas 16 cartas del Tarot de Crowley donde salen representadas personas.

En estas 16 cartas con figuras del Tarot de Crowley se rela cionan con los 4 elementos con unas acertadas correspondencias simbólicas. Los bastos representan al fuego y se asocian con la voluntad. Los oros simbolizan a la tierra que esta relacionada con la sensualidad. Las copas vienen simbolizando al Agua que se relaciona con los sentimientos. Las espadas representan al elemento Aire y se relaciona con los pensamientos.

Veamos el significado de estas 16 cartas:

  1. Caballo de bastos.- Fuego del fuego, pura y férrea voluntad
  2. Caballo de copas.- Fuego del agua, sentimirntos acentuados por la voluntad
  3. Caballo de espadas.- Fuego del aire, pensamiento acentuado por la voluntad
  4. Caballo de oros.- Fuego de latierra, sensualidad acentuada por la voluntad
  5. Reina de bastos.- Agua del fuego, voluntad influenciada por los sentimientos
  6. Reina de copas.- Agua del agua, sentimientos francos y puros
  7. Reina de espadas.- Agua del aire, pensamiento influenciado por los sentimientos
  8. Reina de oros.- Agua de la tierra, sensualidad influenciada por los sentimientos
  9. Príncipe de bastos.- Aire del fuego, voluntad influenciada por la razón
  10. Principe de copas.- Aire del agua, sentimientos predominados por la razón
  11. Príncipe de espadas.- Aire del aire, pensamientos muy puros
  12. Príncipe de oros.- Aire de la tierra, sensualidad influenciada por la razón
  13. Princesa de bastos.- Tierra del fuego, voluntad influenciada por la sensualidad
  14. Princesa de copas.- Tierra del agua, sentimientos sensuales
  15. Princesa espadas.- Tierra del aire.- pensamientos sensuales
  16. Princesa de oros.- Tierra de la tierra.- sensualidad pura y dura
 Para terminar con este artículo sobre el número 16, presentamos dos obras dearte relacionadas con el número 16. El primero es un hermoso cuenco de comunión de una secta orfídica esculpido en alabastro sobre el año 200 de nuestra era. Se desconoce su origen y ha sido bautizado con el nombre de "Cuenco de la serpiente". En el centro una pequeña serpiente alada se enrosca entorno a un círculo que irradia fuego. La serpiente esta rodeada por 16 personas desnudas con una curiosa diferenciación: 7 figuras son masculinas y nueve figuras son femeninas. De las 9 figuras femeninas hay 5 que están realizando la famosa pose de la Venus de Medici.

Las 16 personas forman un círculo mientras contemplan y adoran a la serpiente enroscada. No se trata de una serpiente lunar, estamos ante una serpiente solar alada que se manifiesta de forma radiante a las 16 personas que representan los miembros de la comunidad mística que ya han ascendido a través de la dorada puerta del sol. El grupo de 16 está en la eternidad, lejos del mundo dual que ya han dejado atrás. En el mundo dual es donde aún están el resto de mortales, es el interior del huevo cósmico al cual la serpiente se ha enroscado.

El "Cuenco de la Serpiente"  nos vuelve a relacionar el número 16 como de un paso de un lugar a otro, como en el ritual de la Puerta de San Pedro.

El segundo objeto es una bonita lámpara de techo etrusca donde volvemos a encontrar el número 16 expresando el mismo significado que en el cuenco orfídico con otras 16 figuras en círculo mirando hacia el centro. En esta ocasión en el centro la serpiente es sustituída por una górgona, pero en ambos casos se esta representando al sol místico. No se trata del sol natural, sino del poder que está tras él, fuente y desembocadura de toda vida. Los círculos alrededor de la górgona simbolizan los diferentes niveles de existencia. En dichos círculos encontramos a 8 delfines que nadan entre las olas. En cima del círculo de las olas es donde encontramos a los 16 protagonistas sentados en una especie de tronos. En alternancia los 16 personajes están formados por 8 sirenas aladas y 8 sirenos que tocan la flauta. Entre las cabezas de estos 16 personajes entronados hay otros 16 motivos que simulan las llamas de la lámpara, los 16 puntos por donde la lámpara alumbra desde el techo.

El número 16 también está relacionado con el fin de la infancia en numerosas culturas. También se relaciona con el fin de la etapa escolar y punto para decidir si el sujeto en cuestión ingresa en la universidad o inicia una nueva etapa en donde se incorpora al mundo laboral.

Son los felices 16 años de la mayoría de seres humanos que viven en nuestra sociedad actual con mucho consumo y poca conciencia.

PAZ
Johnny McClue