viernes, 5 de agosto de 2022

AmandaGate, carta abierta a Johannes Fiebig, autor del texto del "Dalí Tarot" de Taschen


 Apreciado Johannes Fiebig, no tengo el gusto de conocerte personalmente, pero si que he tenido el placer de leer el libro publicado por Taschen donde analizas cada una de las 78 cartas del Tarot realizadas por Salvador Dalí.

No tengo ningún ningún título universitario, ni tampoco soy un experto en arte. Solamente soy un catalán aficionado a la simbología y los arquetipos que ama profundamente toda la obra de Salvador Dalí. Durante los años setenta tuve la fortuna de ser alumno de uno de los más grandes maestros españoles de astrología, numerología y simbología. Desde hace años voy vertiendo todas las enseñanzas recibidas por mi maestro en un sencillo blog denominado "Símbolos, Mitos y Arquetipos".

Me complace felicitarte por tu extenso trabajo que has realizado al analizar el mazo completo que el pintor catalán diseñó en los años setenta.

Pero he de confesarte que uno de tus escritos me ha sorprendido profundamente. Me refiero a tu análisis de la carta de La Templanza.

Permíteme reproducir los dos primeros párrafos pertenecientes a tu análisis de esta carta número 14:

"Esta imagen se diferencia de todas las otras del Tarot de Dalí. Los colores son relativamente pálidos, se demuestra sobreiluminada, parece más bien un boceto y es aparentemente menos artística que las otras. Con ello, esta carta ha dado pie a especulaciones. Rachel Pollack la llamó un "comic tosco", otros creyeron ver un homenaje màs bien torpe de Salvador Dalí a su amiga Amanda Lear.

Arriba a la izquierda, se reconocen algunas letras bajo un color azul, pero estas no ofrecen ninguna pista sobre el significado de la imagen. Esta carta es, en cierto modo, un desacierto, un error entre las otras 78 cartas, o su significado es otro."

Apreciado Johannes, tu mismo lo dices, el significado debe ser otro. Cuando la obra la crea un genio como Dalí, todo tiene un profundo significado. Solamente es preciso sumergirse en las profundidades de su mente artística para poder ver sus obras como nunca antes las habíamos visto y percibido.

Espero de todo corazón que las siguientes explicaciones de un humilde servidor, puedan ayudarte a comprender el motivo por el que esta carta muestra colores pálidos y parece estar expresamente sobreiluminada.

También me gustaría informarte que las letras bajo un color azul de la parte superior izquierda, tienen una relación directa con el significado de la carta, que con mucho gusto te comparto en el siguiente análisis simbólico que he escrito para los amigos de mi sencillo blog:


ANALISIS SIMBÓLICO DE LA CARTA LA TEMPLANZA DEL DALI TAROT

En el mazo de cartas del Tarot la templanza corresponde a la carta número 14 y la rige el signo de Acuario, llamado el signo del aguador que siempre es representado mezclando los líquidos de dos jarras o vasos. La armonía y la tolerancia son el máximo exponente de la carta de La Templanza.

Estamos ante una carta que nos recuerda que el "yang" no puede existir sin el "yin" y viceversa. Sin diálogo ni comunicación no es posible conseguir la inspiración que todo artista refleja en sus obras. La Templanza armoniza las energías convirtiéndolas en energías creativas cargadas de empatía y capacidad para escuchar a los demás.

En la mayoría de las versiones tradicionales de la carta de La Templanza, la figura protagonista es una figura angelical sin sexo definido que tiene el Sol resplandeciente sobre su frente. La mezcla de los líquidos no es realizada de cualquier forma, siempre es la jarra superior la que está llena y vierte su contenido a la jarra inferior que estaba vacía. Cuando se llena la jarra de abajo, se invierten los recipientes y el proceso se repite de forma indefinida. Se trata de una representación de la máxima alquímica que reza "abajo es como arriba, arriba es como abajo" que sintetiza el mundo dual en donde realizamos nuestra experiencia de vida. Bajo este contexto dual, el vaso de arriba representa el mundo espiritual y el vaso inferior representa la materia. La Templanza se mueve entre el mundo masculino y el mundo femenino y los equilibra, por tal motivo el ser alado no tiene definido su sexo.

La Templanza hace honor a la expresión popular "saber nadar entre dos aguas", donde una vez más se demuestra que el refranero popular es muy sabio. El flujo del traspaso de los líquidos es controlado por el Sol que ilumina con sus rayos el rostro del ángel alado y los traspasa al aire para que posteriormente puedan volver a descender a la Tierra en forma de lluvia. Se trata del ciclo de la vida, un recorrido cíclico que se va repitiendo de forma indefinida. El la carta de La Templanza los rayos del Sol son los encargados de poder hacer realidad dicho ciclo de la vida. Por tanto, no nos tiene que extrañar que esta carta versionada por Dalí este muy iluminada.

Esta hermosa versión del maestro catalán tiene como protagonista a Amanda Lear, colocada completamente de perfil y con la mirada puesta hacia la derecha del espectador. Por tanto representa una actitud emprendedora, Amanda mira hacia el futuro (el este, el amanecer), mientras que da la espalda al pasado (el oeste, el ocaso).

Su estratégica posición nos muestra de forma clara a uno de sus pechos, pero no se percibe que órgano sexual inferior posee, como tambien ocurre en las versiones del Tarot tradicionales. En esta obra Salvador Dalí ha querido mantener el gran misterio acerca de que si Amanda Lear era realmente un  hombre o una mujer. Y nos lo muestra de una manera genial: adjudicándole el papel del ángel de La Templanza.


Las versiones tradicionales de la carta de La Templanza suelen mostrar al protagonista de cuerpo entero donde se aprecia que uno de sus pies se apoya en tierra firme, mientras que el otro pie está sumergido en el agua. Pero Dalí en su versión ha dejado los pies de Amanda fuera de cuadro, por lo que sus verdaderos orígenes quedan en un interrogante.

La acción que Amanda Lear realiza con las dos tazas simboliza el acto de mezclar los 4 Elementos fundamentales de la Alquimia, con el fin de conseguir el equilibrio perfecto, osea, la templanza. Salvador Dalí en esta carta nos representa por separado a cada uno de los 4 Elementos fundamentales de la Alquimia de forma completamente simbólica.

Los cuatro Elementos fundamentales los encontramos representados del siguiente modo:

  1. FUEGO: las alas están formadas por múltiples llamas encendidas
  2. TIERRA: las montañas que conforman el horizonte de la imagen con el camino ascendente
  3. AIRE: el cielo del fondo de la imagen
  4. AGUA: la base de la carta refleja un lago que llega hasta las faldas de las montañas
La ubicación de los 4 Elementos en la obra de Dalí no está hecha al azar, sino que están situados siguiendo el posicionamiento de la Alquimia medieval:
  1. Arriba: el Fuego y el Aire
  2. Abajo: el Agua y la Tierra 
En el Tarot los 4 Elementos tienen una gran importancia porque están presentes en todas las cartas pertenecientes a los Arcanos Menores distribuyendose del siguiente modo:
  1. FUEGO: Bastos 14 cartas
  2. TIERRA: Oros 14 cartas
  3. AIRE: Espadas 14 cartas
  4. AGUA: Copas 14 cartas
Así que tenemos 14 cartas por  4 elementos igual a un total de 56 cartas. La totalidad de los Arcanos Menores representados en las cartas del Tarot son 56 cartas que equivale a poseer todos los elementos necesarios con los que la naturaleza crea vida. Tener los 56 Arcanos Menores representa un ser completo que lo tiene todo y no le falta nada. Al mezclar los líquidos de las dos tazas Amanda Lear se nos presenta como un ser humano perfecto sin mancanza alguna.

LOS 56 ARCANOS MENORES DEL TAROT

Este equilibrio de los 4 Elementos fundamentales representado en esta carta, es el motivo por el que los colores utilizados por Dalí son todos tonos pálidos. Cuando algo está equilibrado, nada sobresale y todo parece tranquilo, tenue y sin sobresaltos.

Pero para que acabemos de comprender lo que esta carta significa al contener los 56 Arcanos Menores, Salvador Dalí nos da una evidente pista utilizando dos de sus pasiones: las pinceladas y los números. El pintor catalán fue un gran aficionado a la Numerología, en muchas de sus obras los números son auténticos protagonistas, como ocurre con "La Batalla de Tetuán" y "El Número Secreto de Velazquez".
Pues bien, es en la cabeza de Amanda Lear donde Dalí nos pinta la pista a base de pinceladas negras:

Et voila!!!,... un lindo número 56.


Dalí nos está diciendo que el ser de Amanda Lear contiene la totalidad de una forma completamente equilibrada, pues nada más le hace falta. Al tener los 56 Arcanos Menores perfectamente equilibrados en el interior de su cuerpo, Amanda Lear lo tiene todo.

Hay tres números que sintetizan el arte del Tarot de forma evidente, son el 21, el 56 y el 78. El gran Francis Bacon utilizaba el simbolismo del Tarot cuando escribía en clave y el número 56 es uno de los números que Bacon más empleaba. Un buen ejemplo de ello lo encontramos en el gran Folio de Shakespeare escrito en 1623, en donde el nombre de pila de Lord Bacon aparece 21 veces en la página número 56 de la obra.

Salvador Dalí aprovechó la oportunidad para inmortalizar el número 56 y su profundo significado simbólico en el interior de La Templanza. Pero esto no es todo, ya que a la derecha del 56 se reconoce el signo astrológico del genio catalán, se trata del símbolo de Tauro.



En Astrología el signo de Tauro está regido por el planeta Venus y representa la belleza artística en su máximo esplendor. Tauro simboliza al arte y la figura d e Salvador Dalí es un excelente ejemplo de hasta dónde puede llegar un Tauro si nadie le agarra sus dos cuernos antes de tiempo.

Salvador Dalí y Gala fueron durante toda su vida muy aficionados a la astrología y conocían sus respectivas cartas natales. Y es que Salvador Dalí cuando nació su Sol estaba en Tauro excelentemente bien acompañado por Mercurio, Venus y Marte. Una reunión de planetas en Tauro que marca unas claras tendencias y aptitudes artísticas. Esta aglomeración en Tauro de los planetas más cercanos a la Tierra, es la formación planetaria perfecta con la que sueña tener en su carta natal todo artista creador y amante de la belleza. La afición a pintar toros y toreros no es casual cuando el pintor es un Tauro de los pies a la cabeza.

Esta es la carta natal de Dalí con el signo de Tauro repleto de actividad solar, venusina, marciana y mercurial,.... casi nada!!!!!!


Los críticos y especialistas en arte contemporáneo han pasado por alto que cuando Salvador Dalí nació había una configuración estelar y planetaria completamente extraordinaria dotada de una tremenda capacidad de gestionar el arte. Bajo mi modesto punto de vista, para poder entender la obra de Dalí es preciso tener  presente que su carta natal es la envidia de todos los artistas.

Afortunadamente los padres de Dalí reconocieron su extraordinario talento con los pinceles desde corta edad y durante su infancia ya le facilitaron unas buenas clases de pintura. Durante aquellos primeros años del siglo XX, lo más habitual hubiera sido que Dalí estudiara Derecho y terminara trabajando en la notaría de su padre.

Llegados a este punto, es preciso que nos fijemos en los detalles de estas pinceladas negras en forma de 56 y del signo de Tauro. Las pinceladas negras unen el 56 con el símbolo de Tauro de forma evidente. Con este gesto Dalí personificando al propio Arte rinde un sincero homenaje a los 56 Arcanos Menores del Tarot. El Tarot y el Arte unidos gracias a un pintor del signo de Tauro que sabe hacer magia con sus pinceles.

Ha llegado el momento, Johannes, de fijarnos en las letras negras sobre fondo azul situadas arriba y a la izquierda que según vuestra investigación no ofrecen ninguna pista sobre el significado de esta carta. Tal y como he manifestado al principio, me complace compartir el profundo significado de estas letras que están completamente relacionadas con lo que esta carta expresa.


Hay que partir de la base que en todas las obras de Salvador Dalí los elementos que las componen siempre están relacionados con cada una de las obras, aunque aveces parezca que ciertos detalles están hecho sin ton ni son. Por tanto, estas letras negras sobre fondo azul no están por casualidad. 

Se trata de tres cortas líneas de escritura que tienen algunos caracteres difusos. En la primera línea se percibe una posible letra S seguida de una I. En la segunda línea menos difusa que la anterior se advierten cuatro letras formando el vocablo RAVA. La tercera línea muestra dos letras de forma clara, HE. Por tanto, podemos asegurar estos caracteres para cada línea:
  1. SI
  2. RAVA
  3. HE

A simple vista no parece que estos caracteres puedan significar alguna cosa relacionada con la obra. Ahora solamente debemos entrar en el maravilloso mundo de Dalí y preguntarnos en dónde demonios se encuentra la clave de este enigma daliniano.

Pero una vez que conocemos que la carta representa el equilibrio entre lo femenino y lo masculino, bien podemos preguntarnos, ¿qué idioma del planeta Tierra podemos considerar como el idioma más equilibrado y acorde a que todos los seres humanos podamos entendernos y comunicarnos sin problemas?

Solamente hay un idioma creado para que todo los habitantes del Mundo puedan comunicarse y pasarse información. Este idioma no puede ser otro que el esperanto y todo se comprende al conocer que:
  1. SI en esperanto significa ELLA
  2. RAVA en esperanto significa HERMOSO, EXQUISITO, ENCANTADOR
  3. HE en esperanto significa EL

No se puede negar que la palabra exquisito combina a la perfección con la templanza que Amanda Lear transmite en esta carta, tan poco apreciada por algunos expertos en arte. Pero cuando conocemos los significados en idioma esperanto, es cuando nos damos cuenta que Amanda Lear en esta carta representa la unión de los opuestos.
  1. SI = ELLA
  2. RAVA = ENCANTADOR
  3. HE = EL
Para la mayoría de los mortales, la unión de los opuestos es sinónimo de travestismo amariconado. Pero para el genio catalán, la unión de los opuestos equivale a la perfección del ser que lo contiene todo y no le falta nada. 

Existe una versión de este retrato de Amanda Lear sin las letras negras sobre fondo azul, que utiliza para el cielo y el lago colores distintos. En dicha versión el cielo adquiere textura al dejar de ser completamente claro, mientras que enfrente de Amanda aparece la silueta en negro de una especie de virgen con alas, que observa como los líquidos de las tazas se mezclan. Justamente es debajo de las dos tazas donde Dalí estampa su firma en esta curiosa versión. En dicha versión el número 56 junto al signo de Tauro en la cabeza de Amanda, tambien se distinguen a la perfección. Por contra, las tres líneas de letras negras sobre fondo azul brillan por su ausencia.


En esta versión la silueta virginal con alas fija su atención en el lugar más importante de toda la escena: la mezcla, el estado intermedio de todas las cosas. Es en la mezcla donde se obtiene el equilibrio y la armonía para que los opuestos puedan unirse. La Templanza simboliza a un camino que asciende hacia la iluminación, por tal motivo, de donde el agua toca la tierra asciende un sendero hacia la cima. Todas las versiones de la carta del Tarot número 14 suelen mostrar este camino hacia la iluminación.

Pero el camino que Dalí nos ha pintado en su carta de La Templanza, no conduce de forma clara hacia la cima de las montañas. Más bien parece que este camino se dirige hacia las mismísimas posaderas de Amanda. Es curioso, pero el camino que sale del lago se dirige claramente hacia las cimas más altas de las montañas, pero de repente deja de ascender y cambia el rumbo.

Pero este tema es algo delicado y un humilde servidor prefiere solamente apuntar hacia el lugar por donde "atacar" en caso de que Amanda tenga un pescadito.


Antes de finalizar este análisis simbólico de la carta de La Templanza en versión "Made in Dalí", me gustaría recordar algunas de las frases que Waithe dedica a esta carta:
"Un ángel alado con el signo del Sol en su frente y un halo luminoso rodeando su cabeza"
"Un sendero lleva a la cima de las montañas donde se percibe una gran luz, es allí donde se revela el gran secreto de la vida, el lugar donde reside la luz de la verdad".

Tras tanto destello y luminosidad, no comprendo el motivo por el que los críticos consideran que esta carta de Dalí está sobreiluminada como si de un defecto o error se tratara. Y bajo mi humilde opinión, no se trata de un error, sino que está hecho aposta por el maestro catalán que ha querido que su querida Amanda Lear permaneciera de por vida resplandeciente y muy,... pero que muy,... "RAVA"!!!.



Hasta aquí este análisis simbólico dedicado a la carta de La Templanza del Dalí Tarot que acaba de volver a ser publicado por la editorial Alemana Taschen en un lujoso estuche aterciopelado con ribetes dorados.


Espero Johannes Fiebig, que mis reflexiones te hayan podido ayudar a comprender que La carta de La Templanza del Dalí Tarot no es un desacierto. Forma parte de un espectacular mazo de cartas personalizado que, sin lugar a dudas, ha provocado que el Tarot y el Arte se unan para siempre en una boda alquímica regida por Venus en Tauro.

Apreciado Johannes, desconozco si tienes la posibilidad de contactar con la escritora norteamericana Rachel Pollack, pero sería bueno que a sus 80 años empezara a pensar que la carta número 14 del Tarot de Dalí, en lugar de ser un "Cómic tosco", es una maravillosa obra de arte de un catalán del signo de Tauro amigo del equilibrio y la templanza.



Un catalán que quiso que los 56 Arcanos Menores, de los que tanto hablan tus escritos y los libros de Rachel Pollack, quedaran inmortalizados dentro de la cabeza de La templanza.

En la introducción del libro que acompaña al mazo de cartas editado por Taschen, tú haces hincapié en que sigues investigando debido a que no se conocen el origen de algunas de las obras de arte utilizadas por Dalí en su particular versión del Tarot. Al final de dicha introducción, facilitas un correo con el fin de que los lectores puedan sugerirte la procedencia de alguna de las imágenes.
Pues bien, con mucho gusto me complace aportar mi pequeño grano de arena:
  1. El mamífero que aparece a los pies del Rey de Bastos lo encontrarás en el tapiz de La dama y el Unicornio correspondiente al sentido de la vista.
  2. El caballo blanco que aparece en la parte inferior derecha de la carta de La Rueda de la Fortuna, es en realidad un unicornio que pertenece al tapiz de La Dama y el Unicornio dedicado al sentido del tacto.
  3. La figura del Diablo de la carta 15 proviene de una escultura de propio Dalí concebida en 1968 a partir de un gouache titulado "Hombre con Mariposa".
  4. La escena de la carta de Los Enamorados proviene de una estatua de Dalí denominada "Adán y Eva" concebida en 1968 a partir de un gouache que Dalí pintó con el mismo título. En el gouache se percibe perfectamente como la extraña silueta roja que separa Adán de Eva, es la Serpiente del Paraíso adoptando la forma de un árbol con su copa en forma de corazón.
  5. La cara del Emperador en la carta número 4, es la cara de Sean Connery en recuerdo de que todo empezó por ser un encargo de un tal James Bond. El dolmen megalítico que aparece en el horizonte a la izquierda, es otro claro guiño a la isla de los espías en que todos conducen Aston Martin.
  6. Hay un error en la versión español-portugués-italiano que desconozco si también está en las versiones inglesa y alemana. Se trata de la carta de La Rueda de la Fortuna cuya rueda la forman dos imágenes. La imagen inferior de esta rueda pertenece a la lámina del Libro de las Horas del Duque Henry dedicada al mes de marzo. Pero desafortunadamente, en el texto se lee que pertenece al mes de mayo. En este blog hemos dedicado todo un artículo al análisis simbólico de esta carta de La Rueda de la Fortuna.
  7. La protagonista femenina de la carta de La Fuerza que aparece junto a la estatua del León de Fu, proviene de la dama del tapiz dedicado al sentido del olfato de la colección de La Dama y el Unicornio.
  8. Los rascacielos  iluminados de Manhattan de la carta de La Luna rinden homenaje a la noche y a la ciudad de "Gotham City" donde por las noches Batman perseguía a los malvados. En el mundo de los símbolos, el murciélago es uno de los animales que mejor simboliza las horas nocturnas que la Luna representa. La brillante estrella que luce debajo de la Luna tiene la famosa Bat-señal que se proyectaba en los oscuros cielos nocturnos de Gotham City, con el fin de que no tengamos ninguna duda de que se trata de la ciudad donde el Joker hacía de las suyas. Para Salvador Dalí, la Luna, la noche y Batman van de la mano.
  9. En el As de Espadas, la mano con la extraña flor roja, la mujer levantando los brazos y la golondrina provienen de una litografía de 1973 dedicada a las flores titulada "Apparition de la rose".
Espero que mis humildes explicaciones simbólicas hayan podido ayudaros en vuestras investigaciones referentes al mazo de Tarot diseñado por Salvador Dalí.
Quedo a vuestra disposición en el correo "clue1958@gmail.com"
Os deseo el mejor de los éxitos dentro del apasionante mundo simbólico del Tarot.
Saludos cordiales, desde Cataluña!!!

Johnny McClue


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