sábado, 20 de junio de 2020

Salvador Dali y Datsun 610 - El 10 del arte publicitario surrealista


No todos los pintores tienen la oportunidad de realizar una pintura en donde se anuncia la salida al mercado de un nuevo modelo de automóvil. El gran Salvador Dali disfruto de esta oportunidad en el año 1972 cuando la firma de automóviles Datsun le encargó el anuncio publicitario del nuevo modelo denominado Datsun 610 Wagon.

En el anuncio se cuenta como la empresa Datsun encarga al pintor catalán una obra en la que quede reflejado mediante el surrealismo, el espíritu innovador de este nuevo modelo. Se trata de un cinco puertas de 1.800cc con frenos de disco delanteros y gran capacidad de carga en el compartimento trasero gracias a la quinta puerta que el nombre del modelo acredita (wagon).

El fabricante proclama que el propietario de este nuevo modelo puede cargar todo lo que en sus sueños se imagine. Sin lugar a dudas, la capacidad de carga es una de las grandes virtudes de este automovil. Pero a juzgar por el resultado final, Dali preferió destacar otro tipo de virtudes y cualidades más acordes con el surrealismo y el subconsciente que tanto practicaba.

En este anuncio publicitario para Datsun que Dalí tituló "6:10" se aprecia al instante la mano del pintor catalán. Se trata de un escenario tipicamente dalineano que lo encontramos en muchos de los trabajos relacionados con la publicidad. En este tipo de obras Dalí era el primero que queria que todo dios al verla proclamara: es un Dalí!!!!!!!!

Ha aquí dos bellos ejemplos:



No existen muchas críticas o comentarios acerca de esta obra de Dalí de 1972 que muy pocos trabajos sobre Dali muestran. Es una lástima que las pocas críticas que se encuentran de esta obra de Salvador Dalí, no hayan entendido gran cosa, ni hayan profundizado ni siquiera un poco.

He aquí un ejemplo de como el Datsun de Dalí ha sido analizado y comentado:
"Dalí pintó al Datsun 610 Wagon sobre un reloj deformado, un recurso bien conocido por el cuadro La persistencia de la memoria (1931). Lo cierto es que el vehículo no aparece demasiado integrado en el cuadro, pues parece un añadido sin mucho sentido. A pesar de ello, a nivel comercial cumplía su función y suponemos que el pintor recibiría una cuantiosa suma de dinero por el trabajo."
Al anterior crítico le parece que el Datsun pintado por Dalí no esta demasiado integrado en la obra y afirma que el coche parece estar añadido sin ton ni son. Pero mi humilde persona discrepa completamente de esta forma de ver la obra de Dalí. El Datsun de la obra de Salvador Dalí no esta añadido sin mucho sentido, sino que ocupa un lugar principal en la escena que, bajo mi modesto punto de vista, tiene mucho sentido.

Solamente el título de la obra, "6:10", ya nos indica que en esta pintura hay mucha tela para cortar.

"6:10"  SALVADOR DALÍ 1972

Dalí nos muestra el Datsun visto desde el frente en un lugar del reloj preferente. Si las dos ramas del árbol las consideramos como las dos agujas de este reloj blando, tenemos que la aguja corta marca las seis y la aguja larga nos indica que pasan diez minutos. Son las seis de la tarde y diez minutos, en honor al Datsun 610 Wagon. No es de extrañar que Dalí bautizara esta obra de una forma genial, "6:10".

Salvador Dalí utiliza los números que indican las horas en el reloj blando, para calificar de forma subliminal el nuevo modelo de Datsun en una escala del número 0 al número 10. Dalí nos puntúa el valor de este nuevo modelo con un excelente sobresaliente, pues el automóvil se encuentra sobre el 10. El Datsun de Dalí es formidable, es el mejor, por esto su tren delantero con sus nuevos discos de freno alcanzan la puntuación máxima, un 10. Un nuevo modelo que ha alcanzado la perfección y se dirige hacia un nuevo mundo sin sombras, más avanzado y mucho mejor, representado por el número 11.


Pero esto no es todo, aún hay más acerca de como Dalí nos presenta este nuevo modelo de forma surrealista. La dalineana colocación de los números que marcan las horas en este reloj blando hace que el número 9 aparezca invertido y se convierta para el espectador en  un 6. De este modo tenemos que el nuevo Datsun se encuentra encima del 6 y del 10. De forma que Dalí "nos cuela" otra vez de forma genial el 610 del nuevo "Datsun 610 Wagon".

Y es que Dalí es mucho Dalí, como ya he manifestado en otros artículos dedicados al análisis simbólico de sus obras.

Todos los anteriores detalles nos demuestran como Salvador Dalí ha colocado el nuevo modelo de Datsun de forma integrada y con mucho sentido en una obra que respira por todos lados del aire y las fragancias del pintor ampurdanés. No hay lugar a duda,... se trata de un Dalí.


La forma con que Dali en este cuadro plasma su firma ya de por sí es un maravilloso canto al simbolismo dalineano. En esta ocasión Dalí firma debajo de una corona y en el interior de una letra G mayúscula. De esta forma se puede leer "Dalí", pero también se puede leer el nombre de su amada musa "Gala". Es justo debajo de la gran G que el pintor catalán deja escrito su nombre y primer apellido. Cabe destacar que encima de la corona luce el símbolo del orbe con la cruz en la cúspide.

Con esta forma de firmar, Dalí se muestra a los pies de Gala y de la corona. Se trata de una de las formas de firmar que Salvador Dalí utilizó en su época final. Sin embargo, más de un conspiranoico puede interpretarlo como un guiño a la masonería y al poder del rey y el Vaticano.


En la actualidad esta obra a tinta, acuarela y collage del gran Salvador Dalí se encuentra expuesta en el Salvador Dalí Museum de Florida gracias a que fue cedida por su último propietario, la empresa Nissan North America.

En 1972 la empresa Datsun al lanzar el modelo 610 saco al mercado cuatro diferentes versiones. Cada una de las cuatro versiones fue promocionada por un artista de renombre. A Salvador Dalí le correspondió promocionar la versión Wagon, como ya hemos contado.

En la siguiente ilustración podemos observar el anuncio del Datsun 610 versión Hardtop que fue realizado por el artista americano Peter Hurd con un estilo muy vaquero y tejano. Con la versión Hardtop, la marca asiática presentaba un dos puertas de estilo deportivo que tuvo una excelente aceptación en USA.

El título que Hurd puso a su obra, no tiene nada de surrealista, sino que es real como la vida misma: "Aquella es la buena dirección". Una forma de titular y hacer publicidad completamente diferente a la de Dalí con su "6:10". Diferentes formas de ver y hacer arte, una mucho más simbólica y arquetípica que la otra.


Salvador Dali fue obsequiado por la empresa Datsun con uno de estos modelos pintado de un color poco habitual para la época de los setenta. Para que Dalí pudiera disfrutarlo en su Cataluña natal, el regalo procedente de la fábrica Datsun entró a España desembarcando en el puerto de Ceuta. Por tal motivo el Datsun de Dalí tiene matricula de Ceuta.

El Datsun de Dalí acabó siendo el coche de los recados para que en casa Dalí nunca faltara de nada. Con el paso de los años acabo abandonado en un pajar, hasta que fue recuperado y restaurado para poder ser contemplado en uno de los rincones del jardín del Palacio de Púbol, junto a un árbol y una escalera metálica.

A Salvador Dalí no le gustaba mucho conducir, prefería ir de pasajero y que fuera otro el que manejara. Ser el conductor implica poner toda la atención hacia la carretera y el automóvil. Para Dalí esto era una perdida total de tiempo desaprovechado con el que se podían haber creado todo tipo de manifestaciones. Gracias a estas formas y filosofías de trabajo, Salvador Dalí alcanzó la cima surrealista y se convirtió en su máximo exponente.

No solamente sabía pintar, también los arquetipos y los símbolos se le daban de maravilla. Todo un genio.

Johnny McClue 2020




No hay comentarios:

Publicar un comentario