miércoles, 7 de noviembre de 2018

Vudú



El Vudú es una creencia relacionada con el poder de los espíritus sobre toda la naturaleza. El término "vudú" procede del termino africano que define al espíritu, el llamado "vodun". Las primeras prácticas de vudú las encontramos en el siglo 18 en Haiti y eran realizadas en secreto por los esclavos negros provenientes de Africa occidental.

Para poder mantener su práctica oculta a los ojos del hombre blanco, los esclavos utilizaban todo tipo de simbología y ritos cristianos. El vudú ha sido en occidente muy mal interpretado y visto con recelo por la mayoría de profanos que siempre lo han asociado con el mundo de los espíritus malignos y los muertos vivientes.

Todo el acto de la ceremonia del vudú se realizaba bajo la protección del "Gran Met", el ser supremo divino y gran maestro, dónde intervenían una gran multitud de "loas" (misterios) y espíritus ancestrales de cierta entidad, como sacerdotes de alto rango, príncipes, reyes y héroes legendarios.

Cada uno de los "loas" representaba un aspecto diferente del mundo natural, como la salud, el amor, el bosque, el río, etc. Los "loas" tenían el poder de influir, para bien, o para mal, sobre aquello que representaban y simbolizaban.

Los creyentes invocaban a los loas al comienzo de las ceremonias trazando sobre el suelo un símbolo ritual llamado "veve". Cada loa tiene un símbolo y significado completamente distinto que representa aspectos diversos que están intimamente relacionados con lo que simbolizan.

Cada loa tiene su propio veve que lo representa durante la ceremonia. Un veve actúa como un faro para cada loa y es el encargado de representar a su loa específico. Los veves representan las fuerzas astrales con los que los loas pueden descender a la Tierra. Son auténticas joyas simbólicas que esconden grandes secretos.

Los veves se dibujan sobre el piso utilizando diversos materiales, según sea el veve que se quiera reproducir. Suele ser habitual la utilización de harina de maiz, harina de trigo, pólvora, ceniza de madera, picadura de tabaco, polvo de ladrillo, etc.


Suelen ser figuras simétricas formadas tanto de curvas como de rectas, pero que todas ellas suelen incorporar el símbolo andrógeno formado por dos escuadras enfrentadas. En el mundo de los espíritus la dualidad no existe, por lo que no es de extrañar que este de moda todo lo andrógeno.



Entre los creyentes y sus loas hay un elemento reciprocidad que es el fundamento de cada ceremonia y nos lo relaciona con los sacrificios. A cambio de comida, simbolizada por la ofrenda de un sacrificio animal, el loa proporciona a sus adoradores una excelente salud, buena fortuna y una magnífica protección frente a los espíritus malignos.

Pero en las ofrendas no solamente encontramos comida. Suele ofrecerse elementos relacionados con el motivo de celebrar la ceremonia como medicamentos, billetes y monedas, cartas y multitud de velas e inciensos. Los olores y aromas muy concretos también son utilizados durante la ceremonia, ya que se cree que tienen un gran poder para convocar ciertos espíritus.

Uno de los elementos más utilizados en estas ceremonias son las bebidas alcohólicas y, en especial, el ron de caña. El vudú y el ron van de la mano en todo ritual y ceremonia caribeña que se precie.


Los rituales de vudú solían hacerse para pedir ayuda en época de "vacas flacas", pero también se realizaban como muestra de agradecimiento por haber tenido buena suerte en alguna importante actividad. Los creyentes mediante el baile manifestaban sus deseos de comunicarse con el mundo de los espíritus. Cada loa tenía su particular ritmo y sonorización con el que los creyentes alcanzaban el trance cuando los espíritus acudían a la devota llamada. Las personas poseídas eran con las que el loa comunicaba su voluntad.




Los loa se dividen principalmente en dos grupos con orígenes bien distintos:

  1. Los rada
  2. Los petro
Los rada, también llamados "espíritus dulces", eran los loas que provenían de Africa. La invocación de los rada se asocia a la magia blanca y a los encantamientos benéficos, los llamados "wanga". Los wanga incluían métodos de encantamiento con filtros amorosos y el empleo de hierbas ancestrales.

Los petro que también se denominaban "espíritus amargos", eran loas desarrollados en el Caribe y tenían un carácter muy vengativo. Los espíritus petro son siniestros y se relacionan con la magia negra y la brujería.

En la actualidad se estima que unos 30 millones de personas practican la religión del vudú de forma habitual. No olvidemos que al ser una religión, todo es cuestión de fe.


Pero, sin lugar a dudas, el elemento más popular y famoso del vudú consiste en los típicos muñequitos de trapo con alfileres clavados por doquier. Estos muñequitos han sido protagonistas de miles de relatos y decenas de películas donde el miedo y el terror eran los reyes.

Unos muñequitos de trapo que también han sido explotados por el mundo capitalista y de consumo por más de un espabilado de turno que ha querido ganar dinero con temas de los que no entiende.

Ciertos temas conviene respetarlos y no tomarlos a la ligera y el vudú es uno de ellos.

Johnny McClue 2018

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